El periodo de votaciones de esta segunda edición ─y no hay dos sin tres─ del primer y único ranking de «vendehumos tácticos» de España finalizó el 10 de abril de 2023. Los candidatos para las votaciones incluidos en esta segunda edición se obtuvieron a partir del formulario de propuestas correspondiente. En esta segunda edición tanto las propuestas como las votaciones requerían aportar una dirección de correo electrónico, de tal forma que se evitaran los meramente palmeros o curiosos. No obstante, al igual que en la primera edición, hubo algún que otro enfado por parte de algún candidato o sus allegados.
Teníamos pendiente la publicación de los resultados de esta segunda edición, aunque ─como se indicaba en las bases de esta segunda edición─ ya se los enviamos a todo el que rellenó el formulario de votaciones y nos dejó su correo electrónico. También existía ─y existe─ la posibilidad de recibir los resultados previa solicitud por correo electrónico a la dirección contactar@tirotactico.net indicando en el asunto del correo «Resultados Ranking». Con los resultados delante, se pueden sacar conclusiones, e incluso un psicólogo, sociólogo, o algo terminado en -ólogo, podría trazar un perfil del «vendehúmos táctico». Por supuesto, hay que recordar que esta brillante idea del «ranking de vendehúmos», no es una idea original nuestra, sino que la copiamos con autorización de «quédate con el cambio, sabandija asquerosa».
Finalizado el plazo de propuesta de candidatos para esta segunda edición del primer y único ranking de «vendehúmos tácticos» de España, hacemos balance y ─una vez consolidada la lista de candidatos─ iniciamos el plazo de votaciones que dará lugar al ranking en esta segunda edición. Puedes encontrar la definición de «vendehúmos táctico» y más información sobre el ranking en este artículo explicativo.
Tras la primera edición a finales de 2019, vuelve el primer y único ranking de «vendehúmos tácticos» con la segunda edición ─relanzamos esta segunda edición, porque se nos quedó olvidada el año pasado después de convocarla─. Tras solo tres años el panorama está aún más plagado de vendehúmos y es que no dejan de proliferar instructores y escuelas de formación de dudosa reputación, con una formación y experiencia verdaderamente cuestionable. Puede que el cine tiene algo que ver, porque alguno se cree lo que se ve en las películas.
El 10 de noviembre de 2019 ─junto con las Elecciones Generales─ finalizó el plazo de votaciones del primer ─que no último─ y único ranking de «vendehumos tácticos» de España. Los candidatos para este primer ranking salieron tras analizar las propuestas de los lectores del blog, con algún que otro enfado por parte de algún candidato o sus allegados. Faltaba hacer públicos los resultados y sacar algunas conclusiones de esta curiosa idea del «ranking de vendehúmos», que lejos de ser una idea original nuestra, se la copiamos con su autorización a «quédate con el cambio, sabandija asquerosa».
Finalizado ─el día 6 de octubre de 2019, después de un mes─ el plazo de propuesta de candidatos para el primer y único ranking de «vendehúmos tácticos» de España, hacemos balance y ─una vez consolidada la lista de candidatos─ iniciamos el plazo de votaciones que dará lugar al ranking. Antes de continuar haz el favor de leer la definición de «vendehúmos táctico» que puedes encontrar en el artículo de propuesta de candidatos.
Antes de nada, hay que decir que esta idea no es nuestra, sino que se la hemos copiado ─con su permiso expreso─ a «quédate con el cambio, sabandija asquerosa». Ellos llevan ya dos rankings de vendehúmos, pero en otro ámbito. No solo nos ha parecido interesante, a la par que totalmente extrapolable a otros ámbitos como el nuestro, sino que además nos parece un ejercicio necesario. Nosotros creemos que el camino es la honestidad y la sinceridad, no la popularidad en las redes sociales.
La última versión del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) no incluye la definición de «impostor táctico». Se trata de una persona ─no valen animales o cosas─ (1) que se atribuye falsamente a si mismo una formación y/o experiencia que no tiene en materias tácticas como tiro, CQB, protección de personas, sniping, o lo que sea; (2) que finge o engaña con apariencia de verdad sobre su formación y/o experiencia en materias tácticas; (3) que habla de lo que no sabe utilizando palabras raras para aparentar que sabe y se lo inventa sobre la marcha para vender cursos sobre cualquier materia táctica como tiro, CQB, protección de personas; (4) suplantador, persona que se hace pasar por quien no es ni ha sido nunca, ni ha pertenecido realmente a ninguna unidad tipo acrónimo (BOEL, UEI, GEO); (5) experto táctico autoproclamado, vendehúmos táctico, deficiente táctico, masturbador táctico, charlatán táctico, payaso táctico, soplapollas táctico.
Seguimos con este tema, el CQB, tan de moda últimamente, en el que cada día proliferan más los expertos con una dilatada formación y experiencia en eso del registro de habitaciones. Tienes que tener mucho cuidado ahí fuera con los instructores de CQB y contrastar en manos de quién te pones, para evitar acabar en manos de vendehúmos tácticos, que ante su escasa formación y experiencia se inventan sobre la marcha la forma de hacer las cosas, que, por supuesto, nunca han probado en condiciones reales más allá de las bolitas de sus armas de airsoft. Verás que hay diferencia entre los inventos sin fundamento de unos y lo que te pueda contar alguien con cierta formación y experiencia real en unidades que han sufrido muertos y heridos asaltando edificios y registrando habitaciones. En el siguiente artículo, solo disponible para suscriptores, se reitera en qué consiste realmente el CQB y cuáles son sus principios básicos, de sobra conocidos por cualquiera que haya recibido un mínimo de formación.
¿Te imaginas unos padres que mandan a su hijo a clases particulares de Matemáticas y el profesor le enseña que 2+2 son 5? Posiblemente no se den cuenta del error hasta que sea demasiado tarde y el niño ya haya suspendido la asignatura. Ahora imagínate lo mismo respecto a la formación en cuestiones como el combate con armas de fuego. Puede que cuando te des cuenta que las TTPs que te han enseñado no son precisamente lo mejor, ya sea demasiado tarde. Así que contrasta en manos de quién te pones, porque cualquiera no vale, aunque a ti te lo parezca o él quiera parecerlo.
No es ningún secreto que para que una Ciencia o Arte evolucione es necesario que los conocimientos y experiencias de cada momento se vayan transmitiendo a las generaciones posteriores, de tal forma que no tengan que empezar de cero. De esta forma, hace más de 2.000 años se aceptó que la Tierra era redonda y posteriormente se fueron acumulando muchas más evidencias al respecto. Así nos ahorramos que a estas alturas de la Historia, en el año 2026, pueda haber alguien que piense que la tierra es plana, ¿no?. Eso pasa cuando alguien vive en una burbuja o nace en una tribu en mitad del Amazonas aislada de la información exterior.
Hace un tiempo hablamos en forma de reflexión acerca de la proliferación de instructores y escuelas de formación, sin saber muy bien si este auge se debe a vocación, al interés por aprovechar una oportunidad de negocio, o a ambas cosas. Junto a este fenómeno surgen lo que se podrían llamar escuelas tácticas, que en algunos casos comparten una serie de características. Incluso en ocasiones se puede hablar de vendehúmos tácticos.
Una escuela táctica es un grupo de personas que comparten una metodología táctica, como puede ser «rociar y rezar», y tienen afinidades en común, que les diferencian de otras escuelas tácticas. Algunas escuelas tácticas surgen como un grupo minoritario que se escinde de otro más grande o que sigue una metodología táctica diferente a la de la mayoría. Hay escuela tácticas que representan agrupaciones cerradas, que no permiten que el resto conozca sus prácticas en detalle.
Un buen ejercicio de humildad radica en reconocer los defectos, pero también las virtudes. Sin embargo, la humildad no es compatible con la fanfarronería ─que sería reconocer las virtudes que realmente no tienes, aunque tú lo creas─. La materialización de un ejercicio de humildad puede consistir en demostrar lo que uno vale, sea para bien o para mal. Como es lógico, para que no se trate sencillamente de un ejercicio interno, hace falta demostrárselo a alguien. Si esto lo trasladamos al ámbito del combate con armas de fuego, un ejercicio de humildad consiste en demostrar tu competencia delante de otras personas ─también se puede grabar en vídeo─ según algún estándar o ejercicio de tiro como referencia. No tengas miedo ni te avergüences porque tu competencia no sea la de un campeón del mundo, porque no se trata de eso, sino de reconocer la realidad de cada uno, para poder ir a más (niveles de competencia, por Pat Rogers).
Como puedes ver en la fecha de publicación, este artículo data del 12 de diciembre de 2014 (los comentarios son aun mejores que el artículo). Ahora, diez años después, no deja de ser igual de alucinante la foto, por muchas excusas que se pongan. No solo por el grave defecto de seguridad que representa, sino por lo inútil de lo que plantea. ¿O alguien se cree que de ese círculo van a salir mejores tiradores? De hecho, es algo que jamás se ha podido ver utilizado como metodología de enseñanza-aprendizaje por los que de verdad saben del tema. La razón de por qué no a esa práctica es tan evidente que no requiere demasiadas explicaciones, pero vamos con un vídeo y con la narrativa correspondiente:
Un amigo nos envió esta foto, que se tomó durante un ¿curso? impartido en España por un famoso vendehúmos. Luego hay alguno al que le extraña que se pongan tantas pegas a este tipo de cursos en España. La foto enseña precisamente lo que NO hay que hacer, sin posibilidad de excusas que lo justifiquen. Por si fuera poco, que esta imagen muestre una práctica supuestamente habitual de este vendehúmos en sus cursos, no hace más que confirmar su título de vendehúmos y su buena posición en el ranking correspondiente.
Se trata de una burrada que desgraciadamente no es novedad. Se ha visto y se ve de vez en cuando por parte de algún vendehúmos que no tiene claras ni las normas de seguridad con las armas de fuego. Es inadmisible por pasarse por el forro, de forma innecesaria y evidente, la norma número 2.
Es patético que esta foto se hiciera en un ¿curso? En un ¿curso? se supone que se aprende/enseña lo que hay que hacer y esto es rotundamente lo que NO hay que hacer jamás. El juego de ¡vamos a apuntarnos unos a otros! es una aberración de la seguridad con las armas de fuego sin justificación posible.
Si asistes a un ¿curso? de formación con armas de fuego y ves lo de la foto, la mejor decisión de tu vida es abandonar el lugar como alma que lleva el diablo antes que sea demasiado tarde. No merece la pena recibir formación de alguien que no respeta las normas de seguridad más básicas.
Cualquier instructor de tiro con dos dedos de frente, le recuerda y exige constantemente a sus alumnos el cumplimiento de las famosas 4 reglas de seguridad con las armas de fuego, tal cual las enunció Jeff Cooper en su momento (salvo la del dedito, que parece ser que llegó después), que vienen a decir lo siguiente:
1. Todas las armas están siempre cargadas.
No hay excusas. No hagas nada con un arma de fuego que no harías si estuviera cargada, con un cartucho en recámara, porque «siempre está cargada». Así que no apuntes a nadie, como se ve en la imagen. Y da igual si es un arma simulada, porque lo que pretendes simular es cómo manejar un arma de fuego real, así que considera el arma simulada como un arma real.
2. Nunca permitas que la boca de fuego apuntes a nada que no pretendas destruir.
No hay excusas. No sirve eso de que «no está cargada», porque ya hemos dicho que «siempre está cargada». Así que no apuntes a nadie, como se ve en la imagen. Lo mismo se aplica a un arma simulada ─o un arma real inutilizada de cualquier modo─, porque lo que pretendes es adquirir el hábito que luego vas a trasladas al arma real. No sirve el ridículo y absurdo tópico «con un arma real esto no lo haría», porque con una arma real vas a hacer aquello que hayas entrenado, bien o mal.
3. Mantén el dedo fuera del disparador hasta que los elementos de puntería estén sobre el blanco.
No hay excusas. El dedo no se apoya sobre el disparador, salvo que se vaya a disparar, y solo cuando los elementos de puntería estén sobre el blanco, y no antes.
4. Asegúrate de cuál es tu blanco.
No hay excusas. Comprueba cuál es tu blanco y su entorno, lo que tiene detrás y lo que tiene delante. Tu blanco será aquello que pretendas destruir, y ninguna otra cosa, como se ve en la imagen. Si quieres practicar en seco, búscate un blanco que no plantee vulnerar la regla número 2.
En fin, ¿ver para creer? No, que va, ¡ver para flipar!
Tras publicar inicialmente este artículo hubo un aluvión de comentarios. Algunos no eran más que la respuesta de algunos palmeros ante lo que consideraron un ataque al gurú de su secta táctica, al que precisamente le pagaron por lo que se ve en la foto. Incluimos aquí la respuesta genérica que se dio en su momento a esos comentarios para calmar los ánimos.
¡Madre mía! ¡Estamos alucinando! No entendemos muy bien algunas reacciones y comentarios.
Si te fijas en el texto, y en la foto utilizada para ilustrarlo, descubrirás que [inicialmente] no se hacía referencia a nadie en concreto, ni a ninguna empresa, puesto que la idea era poner de manifiesto la importancia de las normas de seguridad y despertar el espíritu crítico de forma que cada uno fuera capaz de descartar aquello que no ofrezca las debidas garantías de seguridad.
El seguro de responsabilidad civil que suponemos que contratan todos los instructores y escuelas de tiro no exime de cumplir las normas de seguridad. Utilizamos esa foto porque nos llegó en el momento oportuno y realmente muestra lo que pretendíamos criticar, que no es otra cosa más que el hecho de apuntarse unos a otros para practicar en seco. Nada más que eso. Algo tan absurdo, inútil e innecesario, como criticado, desaconsejado y no practicado por los que saben de esto.
Solo a un necio se le ocurre tal cosa, y solo a otros necios se le ocurre seguir las directrices de tal necio.
No se cuestiona la valía ni la profesionalidad de nadie por poner de manifiesto lo que muchos consideramos una mala práctica. La valía y la profesionalidad queda cuestionada por el hecho en sí.
Lo sentimos por el que se haya podido dar por aludido y le pedimos disculpas si se ha sentido ofendido. «Las verdades ofenden». No cuestionamos la seguridad de nadie ni de ningún curso en su totalidad, sino simplemente el hecho que representa la foto, que es apuntarse unos a otros en el tiro en seco, que consideramos innecesario, temerario y suficiente para descartar un curso o un instructor. Al no identificar a nadie la foto no se hace mala publicidad a nadie, sino que la mala publicidad se la hace uno mismo. Se sustituyó la foto por un croquis ilustrativo para así no herir sensibilidades ─aunque para eso lo mejor es no anunciarse en redes sociales─. Y si alguien asiste a un curso en el que se practique lo que algunos comentan, pues si le convence la seguridad y lo considera oportuno que haga lo que quiera, aunque evidentemente quedaría en entredicho si acepta semejante vulneración de toda norma de seguridad.
Aunque pudiera tratarse de una foto desafortunada (que no lo parece, porque semejante majadería no es fruto de un acto involuntario, sino perfectamente premeditado y consciente), como parecen apuntar algunos con sus comentarios, el problema de fondo persiste: hay gente apuntándose unos a otros, sin necesidad, independientemente de las precauciones que se hayan tomado [excusas para justificar lo injustificable], y se están vulnerando las normas que todo profesional y usuario de armas de fuego tiene que aplicar ─y exigir que se apliquen─ . No es nada nuevo, que es de sobra conocido. Difícil, por no decir imposible, es encontrarse tipos hechos y derechos que prediquen algo semejante a lo de la foto.
Los accidentes ocurren, y no entienden de instructores, cursos, idiomas o países. Por ejemplo, los alumnos de una clase con armas de fuego de la policía de Cobb County ya estaban preocupados por los métodos de enseñanza de un instructor antes de que disparara y matara a uno de los alumnos de la clase. No fue más que «la crónica de una muerte anunciada».
Los errores son tiestos que tirar a los demás; los aciertos son nuestros y jamás de los demás; cada paso un intento de pisar a los demás, cada vez más violento es el portazo a los demás.
Las verdades ofenden si las dicen los demás, las mentiras se venden, cuando compran los demás; somos jueces mezquinos del valor de los demás, pero no permitimos que nos juzguen los demás.
(Los demás, Alberto Cortez)
Por supuesto, nos limitamos a expresar nuestra opinión, que siendo equivocada, o no, solo es una opinión. No tienes por qué estar de acuerdo. Y «no somos viernes para caerle bien a todo el mundo».
Podríamos haber utilizado otra foto, que las hay, de escuelas e instructores estadounidenses incluso, y nos habríamos ahorrado el aluvión de comentarios críticos, pero la cosa ha salido como ha salido y ya no hay vuelta atrás. Lo sentimos. Bueno, más que sentirlo por nosotros, lo sentimos por los que no consideran reprobables este tipo de prácticas.
Otro ejemplo de lo mismo:
Es curioso el carácter comercial que adquirió por un momento este artículo. Abundan los comentarios vendiendo un humo demasiado denso como para ver más allá. Alguno incluso habla del mejor instructor de España, ¡vaya! Se ve que los conoce a todos o es que no conoce a ningún otro. No olvidemos que los vendehúmos tácticos existen porque hay quien los compra. Luego resulta que ni siquiera sabemos quién es quién, y hay mucho fraude en el currículum. De ahí la importancia de contrastar las fuentes y buscar buenas referencias y referentes.
En fin, que cada uno compre a quien quiera y disfrute de este tipo de prácticas sinsentido o de descargas eléctricas motivadoras, que le convertirán, sin duda, en mejor tirador y combatiente. Por eso se trata de técnicas ampliamente extendidas y utilizadas por los que tienen una formación y experiencia contrastada, ¿no?
Sonreí y le respondí que las certificaban los miembros de Al-Qaeda muertos, y muchos otros que se estarán pudriendo en Gitmo [campo de detención de la Bahía de Guantánamo] durante el resto de sus vidas.
El alumno simplemente me devolvió la sonrisa y se ofreció a invitarme a una cerveza después del curso».
Soy Jorge, el fundador de El Blog de Tiro Táctico. Hace un año, donaste 5,10, 20, lo que fuera, o nada, para que El Blog de Tiro Táctico siguiera estando al alcance de millones de personas como tú en todo el mundo. Solo un 0,02% de las personas que usan El Blog de Tiro Táctico contribuye a nuestra labor cada año, pero tú aportaste, o no, tu granito de arena, así que quiero darte las gracias. Me alegra que tú también veas el potencial de internet para hacer del mundo ¿táctico? un lugar mejor. No es algo que podamos lograr por separado, sino trabajando codo con codo. Al formar parte de un movimiento colaborativo que gira en torno al conocimiento ¿táctico?, podemos recuperar la confianza en internet y en los demás.
Sin lugar a dudas, el combate cercano o CQB es el tema de moda, no solo porque mola, sino por su aplicación práctica en la vida real en caso necesario. El problema es la falta de información y formación de calidad. Pero desde Special Tactics le ponen remedio a ello ofreciendo contenidos muy bien elaborados, basados en una amplia formación y experiencia acumulada por los integrantes de esta iniciativa empresarial. Aquí tienes la presentación de su último libro, que comprende la aplicación del registro de habitaciones a la protección de personas. Merece la pena pagar unos euros por este tipo de productos didácticos, que no pagarle unos cientos de euros a un vendehúmos o impostor que por su falta de formación y experiencia se va a inventar cosas que ni sabe ni domina.
No hay duda que el «CQB» es el tema de moda, porque es lo que mola. Hace no tantos años poco se escuchaba hablar de «CQB» más allá del ámbito militar, pero las redes sociales han sabido popularizar un término, que habrá quien no sepa siquiera lo que significa. Ya lo hemos tratado en otros artículos, pero seguiremos desgranándolo más en detalle en más artículos, visto lo visto. Como no podía ser de otra manera con los temas populares y/o que molan, enseguida proliferan los «supuestos» profesionales y/o expertos en CQB que quieren venderte su producto.
Es importante saber quién es realmente el que sabe de este tema para evitar acabar haciendo tonterías. Hay que tener mucho cuidado con los instructores que se autoproclaman expertos en Combate Cercano (CQB), porque te puedes encontrar auténticos «vendehúmos». Para evitarlo, contrasta en manos de quién te pones. En esta ocasión te traemos un breve artículo de Matt Little, alguien que sin duda sabe de lo que habla, no por años en una determinada unidad, sino por formación y experiencia en la materia, no solo como militar, sino también como policía. El artículo solo está disponible para suscriptores.
Algunos quieren ser lo que nunca han sido ni serán: profesionales y/o expertos en una materia (tiro o CQB, por ejemplo).
Este tema es y será siempre recurrente, gracias a la cantidad de «seres de luz» que se toman una «pastillica» y de la noche a la mañana pasan a convertirse en expertos en cualquier materia, para inmediatamente pasar a vender su producto en forma de cursos de «bailes de salón y boca de fuego que va arriba y abajo barriendo a todo el que se ponga por delante, detrás y a cualquier lado». La forma de detectar a semejantes elementos es bien sencilla y común en todo el mundo ─por lo que parece─. En esta ocasión, le toca a Kyle Defoor explicarnos con pelos y señales «cómo elegir a un verdadero instructor» y evitar a los charlatanes.
No es lo mismo maestría que experiencia. No es lo mismo 20 años de experiencia, que 20 veces un año de experiencia. No es lo mismo 20 años de carrera militar o policial, que 20 años de experiencia en una determinada materia en el ámbito militar o policial. Se puede ser un auténtico inútil en una materia, a pesar de contar con 20 veces un año de experiencia o 20 años de carrera militar o policial. Es importante saber distinguir estas cuestiones, para así poder seleccionar buenas referencias y referentes, sin caer en las manos de vendehúmos. Las explicaciones se las dejamos a Matt Little, que las expone con claridad en el siguiente artículo.
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Las cookies necesarias son imprescindibles para el funcionamiento correcto de esta web. En esta categoría únicamente se incluyen las cookies que garantizan funciones básicas y de seguridad de esta web. Estas cookies no almacenan ningún dato personal del usuario.
Cualesquiera cookies que no sean especialmente necesarias para el funcionamiento de esta web y se utilicen concretamente para recopilar datos personales del usuario a través de analíticas, anuncios u otros contenidos incrustados que se determinen como cookies no necesarias. Es obligatorio contar con el consentimiento del usuario antes de ejecutar estas cookies en esta web.
Functional cookies help to perform certain functionalities like sharing the content of the website on social media platforms, collect feedbacks, and other third-party features.
Performance cookies are used to understand and analyze the key performance indexes of the website which helps in delivering a better user experience for the visitors.
Analytical cookies are used to understand how visitors interact with the website. These cookies help provide information on metrics the number of visitors, bounce rate, traffic source, etc.
Advertisement cookies are used to provide visitors with relevant ads and marketing campaigns. These cookies track visitors across websites and collect information to provide customized ads.
Comentarios recientes