Nadie entra en una habitación como un Delta Force: un imprimador de actitud para el combate cercano (CQB). Por George E. Hand IV. 22 de junio de 2019.

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Seguimos con este tema, el CQB, tan de moda últimamente, en el que cada día proliferan más los expertos con una dilatada formación y experiencia en eso del registro de habitaciones. Tienes que tener mucho cuidado ahí fuera con los instructores de CQB y contrastar en manos de quién te pones, para evitar acabar en manos de vendehúmos tácticos, que ante su escasa formación y experiencia se inventan sobre la marcha la forma de hacer las cosas, que, por supuesto, nunca han probado en condiciones reales más allá de las bolitas de sus armas de airsoft. Verás que hay diferencia entre los inventos sin fundamento de unos y lo que te pueda contar alguien con cierta formación y experiencia real en unidades que han sufrido muertos y heridos asaltando edificios y registrando habitaciones. En el siguiente artículo se reitera en qué consiste realmente el CQB y cuáles son sus principios básicos, de sobra conocidos por cualquiera que haya recibido un mínimo de formación.


(Este artículo es una traducción NO autorizada de su original en inglés Nobody goes into a room like Delta Force: a CQB attitude primer, por George E. Hand IV, publicado en el sitio web SOFREP, con fecha 22 de junio de 2019)

 

Nadie entra en una habitación como un Delta Force: un imprimador de actitud para el combate cercano (CQB).

Por George E. Hand IV. 22 de junio de 2019.

 

Mi buen colega Robert Horrigan, muerto en acción en Irak.

El combate cercano, CQB (Close Quarters Battle) o CQC (Close Quarters Combat), como tal, es aproximadamente un 75% (puede que más) de cojones y después un 25% de técnica. No me gusta complicar las cosas en exceso, especialmente el CQB, una de las cosas sin duda más espeluznantes que puede hacer un ser humano en su vida. Es precisamente la naturaleza del grado de dificultad inherente al «acto» de CQB, lo que exige que sus técnicas sean sencillas, para evitar que la mente sea incapaz de manejar todo el proceso.

Y digo aproximadamente un 75% de fortaleza interior, porque si puedes encontrar una persona que agarre un fusil y se meta en una pequeña habitación de contenido totalmente desconocido, esperándose una amenaza letal, entonces ya tienes aproximadamente un 75% de todo lo necesario para crear un operador de CQB competente. Todo lo que falta es enseñar y entrenar a tu operador los pocos principios básicos y las técnicas muy simples para combatir en una habitación.

Noto la presencia virtual de muchos colegas con la mandíbula desencajada mirándome por encima de las gafas de lectura por decir «operador». Un operador solía ser una persona que te respondía al teléfono cuando marcabas el cero. Luego pasó a convertirse en un título de excelencia otorgado a aquellos hombres que eran los mejores del mundo en cuanto a combatir.

Con el tiempo el título pasó a sortearse en los pícnic de grupos de reservistas voluntarios, a concederse a los soldados del mes en los acuartelamientos,  a ofrecerse como premio en los clubs de Bingo, a incluirse en forma de cupones de regalo en la revista del Domingo. Al final, los cupones de regalo de operador se iban dejando bajo las escobillas de los parabrisas en los aparcamientos de los centros comerciales como un plan de marketing de algún impostor.

Hoy día un operador vuelve a ser una persona que te responde al teléfono cuando marcas el cero. En lo que respecta a este antiguo operador, «¿qué dice una palabra?» Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Un adorable chihuahua que come pienso del caro en un cáliz de cristal y lleva un collar de diamantes, la pequeña joya de mami, no va a dejar de comerse su propia mierda a la menor oportunidad que tenga. Así que yo soy un operador, tú eres un operador, CUALQUIERA es un operador, y se lleva un coche nuevo, ¡gracias, Oprah!

Tienes aproximadamente un 75% de «eso» cuando tienes a ese individuo que entra sin pensárselo en una habitación letal. Eso sí, no puede ser una persona que simplemente diga que lo hará. Tiene que ser una persona que REALMENTE lo haga y que REALMENTE lo haga una y otra vez.

Existe una constante, que aunque puedas discrepar fervorosamente,  no deja de mantenerse: «ni el mejor entrenamiento y bravuconería van a superar nunca al malo que está detrás de la puerta, con su fusil apuntando hacia ahí y el dedo en el disparador». «Bueno, antes lanzaría una granada aturdidora dentro para aturdir al malo». ¿En serio?

¿De verdad es eso lo que «harías»? Pues bien, si esa cosa de la película Alien alguna vez me saliera del pecho, le haría una llave media Nelson y le rompería el cuello. ¿Me sigues? Tengo bastante claro que nadie sabe qué cojones «haría» en una situación letal hasta que pasa, dejando a un lado a los machotes de golpe en pecho.

Así es, el Chuck Yeager* del CQB tiene una bala esperándole; todo lo que tiene que hacer es esperar lo suficiente, sin importar lo que tarde. Conozco un equipo de la Delta Force  que perdió a sus miembros más antiguo y más moderno a manos del mismo cabrón en la misma pequeña habitación en Irak.

*Primer piloto en superar la barrera del sonido en un avión.

Ambos murieron por un disparo en la cabeza entre la lluvia de balas con las que este mismo basuras les roció sin mirar por encima de una posición a cubierto. Para el hermano más antiguo, esa habitación se suponía que era la última habitación, del último ataque, del último día, del último despliegue en el exterior que se suponía que iba a hacer nunca más. La espera terminó en ese momento.

Estos hermanos eran el líder del equipo Brigada Robert Horrigan y el recién llegado hermano Delta Brigada Michael L. McNulty. Bob ni siquiera tenía que estar allí. Prolongó su estancia en el país para trabajar con Mike y asegurarse que conocía el teje y maneje lo suficientemente bien antes de desplegar. Si… si… si…; «si los «sis» y los  «peros» fueran polvorones y turrones, todos tendríamos una muy feliz Navidad».

No conocí a Michael; llegó a la unidad poco después de mi época. Pero conocía bien a Bob y recuerdo los muchos meses que pasamos juntos en Bosnia, luchando por el bien allí. No ha existido un hombre mejor.

¿Qué pasa con este CQB entonces? ¿Cuáles son los principios básicos? Te ofrezco los siguientes, sin un orden de prioridad, dado que no puede existir jerarquía entre principios básicos. Así que: el CQB no es una operación defensiva; es puramente uan acción ofensiva. Por lo tanto, el CQB es, por propia definición de la palabra, una incursión [raid], y los tres principios básicos de una incursión son:

Sorpresa: la sorpresa le da la ventaja al atacante frente a un oponente al que pilla desprevenido, por lo que no está preparado para el ataque inminente. Tienes que entender que la sorpresa debe su existencia a unas buenas tácticas, técnicas y procedimientos. La sorpresa es fruto del sigilo, y el sigilo es fruto de la disciplina de luces y sonidos, etc.

Velocidad: la velocidad complementa la sorpresa, de tal forma que si has logrado una sorpresa eficaz, la velocidad garantizará que el enemigo nunca se recupera del factor sorpresa. Toma la iniciativa y mantén la presión. Así lo describía el General de la Guerra Civil estadounidense Nathan Bedford Forest: «¡manténlos atemorizados!» Realiza una maniobra de flanqueo. Forest: «¡atácales por el flanco o la retaguardia!». 

Violencia de acción: complementando aún más a los dos anteriores, la violencia de acción contribuye a desestabilizar la postura del enemigo, privándoles de la oportunidad de superar en algún momento la fuerza de la sorpresa y la velocidad. El CQB es una incursión y abarca esos principios básicos del libro de texto de las incursiones.

Mantener la seguridad en los 360 grados es un principio básico del CQB. En semejante entorno, tienes que mantener la vigilancia en torno a todo tu espacio de combate. Si te mueves por un edificio con muchas habitaciones, nunca tendrás la posibilidad de contar con hombres suficientes para dejar uno en cada habitación que dejes atrás mientras avanzas hacia tu objetivo. Para respetar la velocidad, solo puedes registrar someramente un espacio, para continuar avanzando hasta llegar al objetivo. Vuelve para un registro más detallados una vez asegures el objetivo.

Cada vez que entras en una habitación, eres su dueño y señor. Cada vez que dejas una habitación vacía, la pierdes y tienes que volver a capturarla si en algún momento necesitas volver a ella.

Aquí lo tienes, un modelo de CQB que puedo defender frente a la idea de cualquiera sobre la verdad axiomática del paradigma del CQB. Por una parte, me fijo en mi simple modelo de combate en habitaciones; por otra parte, escucho a los Audy Murphy* en el campo de tiro:

*Audie Leon Murphy fue un ranchero, compositor, actor y soldado estadounidense. Fue uno de los soldados estadounidenses más condecorados de la 2ª Guerra Mundial. Recibió todas las medallas militares al valor en combate del Ejército de Tierra estadounidense, así como medallas francesas y belgas por su heroismo. 

«Bueno, cuando entro en una habitación, me llevo el cañón del fusil hacia el pecho por si acaso me tropiezo con alguien de repente justo al cruzar la puerta».

«Bueno, cuando entro en una habitación y alguien intenta agarrarme justo al cruzar la puerta, le meto un jab con el cañón del fusil y le cruzo la cara».

¡Niños, por favor! No hagamos una máquina de Rube Goldberg* de las tácticas de CQB. Los mejores mecanismos para CQB son los que tienen el menor número de partes móviles; cuantas menos partes móviles, menor propensión a romperse. Recuerda: cuantas más órdenes tenga que procesar la mente durante los peores momentos de su vida, más posibilidades que pueda verse superada.

*Se llama máquina de Rube Goldberg a un artilugio que utiliza una reacción en cadena para llevar a cabo una simple acción. Realiza una acción muy sencilla de una forma complicada. 

Tener miedo es bastante malo; tener miedo y estar superado es mortal.

Nadie entra en una habitación como un Delta Force; el CQB es el primer estatuto de la Unidad.

 

Piensa estos dos casos extremos:

1.) Un año acogimos en nuestras instalaciones al supuesto equivalente de la Delta Force en Corea del Sur. Me puse a colocar varios blancos en una de nuestras casas de tiro. Cuando terminé, el jefe del equipo hizo el recorrido con sus hombres por dentro de la casa de tiro, indicando a sus hombres la posición de todos los blancos.

«No se nos permite entrar en un edificio a no ser que conozcamos el plano y la distribución de los blancos», me explicó el jefe del equipo. Vale, entonces nunca vais a entrar en un edificio.

Incrédulo y con total curiosidad, quité uno de los blancos que había en una esquina de una habitación. Desde la pasarela elevada observada a los comandos surcoreanos mientras despejaban la casa. Como me imaginaba, pero para mi horror, un soldado surcoreano entró en la habitación y disparó dos veces contra la esquina vacía.

Los surcoreanos se fueron a casa inesperadamente pronto, tras ser sorprendidos robando en el economato de la base de Fort Bragg. Los monos vestidos de traje, se habían caído de sus propios árboles.

 

2.) Avanzamos de noche a través de una pinada en Fort Bragg hasta un edificio a oscuras en un claro. Fui al porche para abrir brecha en la puerta principal con escopeta. Allí en el porche me encontré tres blancos inesperados. Vacié la escopeta contra los blancos, abrir la puerta por la fuerza y entramos despejando sistemáticamente las habitaciones con las linternas montadas en los fusiles.

En la última habitación, entramos dos de nosotros y nos pusimos a batir dos blancos en las esquinas de la pared lejana y allí entre los blancos, de rodillas, en la oscuridad, con tapones y las manos levantadas, estaba un oficial vivo de la Sayeret Matkal israelí.

Estaba de visita en la Unidad y quería ver cómo era estar en una habitación durante un asalto de la Delta Force. Por supuesto, no le disparamos; no había presentado una amenaza. Los principios básicos del CQB son bastante simples.

Creo que una persona viva que aparece de imprevisto en medio del escenario de uno de nuestros asaltos es un buen testimonio de nuestra capacidad en discriminación de blancos. Al General William Garrison* le encantaba meterse silenciosamente en una casa de tiro antes que la asaltáramos. Allí te lo encontrabas sentado a la mesa, cubierto de trozos de madera de la apertura de la puerta con explosivos, con los ojos cerrados y un cigarrillo en la boca. Ahí había fé ciega, en esa habitación. Esto va por ti, Bill; ¡eres un tipo increíble!

*El General William F. Garrison mandó las fuerzas estadounidenses durante la Operación Gothic Serpent, lanzada en 1993 para capturar al somalí señor de la guerra Mohamed Farrah Aidi.

En una ocasión me sorprendió ver la cara de susto de un conocido al contarle cómo la Delta Force entra en un objetivo desde tantos puntos de entrada como sea posible, incluso algunos directamente enfrentados. «¿Cómo es eso posible sin ocasionar bajas por fuego amigo?» La respuesta no es complicada, aunque difícil de concebir, si no lo has vivido: «sencillamente no nos disparamos entre nosotros; solo disparamos a los malos». Los principios básicos del CQB son bastante simples.

Mi respuesta tiene su origen en un nivel de CQB con unas habilidades muy desarrolladas de discriminación de blancos que lo cierto es que nadie más que un Delta entiende. Se trata de un entorno en el que un solo disparo fuera del blanco puede suponerle a un compañero cinco horas adicionales de entrenamiento, antes o después del horario normal de trabajo.

La Unidad es un lugar en el que, por una Descarga Accidental de un arma, sea de un calibre o un subcalibre, un arma de pintura, un arma simulada, contra el suelo, el techo, la pared, la tierra ─lo que sea─, te vas por un periodo mínimo de un año, antes de poder volver a intentarlo. Es donde darle a un rehén hecho de papel puede ser tu billete de salida de las instalaciones ─para siempre─.

Ahora te pregunto: «¿te parecen altos esos estándares?».

Ya te digo yo: «nadie entra en una habitación como un Delta Force».

George E. Hand IV es un brigada retirado del Ejército de Tierra estadounidense del 1st Special Forces Operational Detachment-Delta [1er Destacamento Operativo de Operaciones Especiales Delta], la Delta Force. Tras retirarse en el Ejército de Tierra estadounidense trabajó durante 16 años como subcontrata para el Ministerio de Energía estadounidense en la zona de pruebas nucleares del país al norte de Las Vegas (Nevada). Desarrolló una metodología de caza para la organización contra el tráfico de personas DeliverFund llc, con base en Albuquerque, como analista de Inteligencia y jefe de equipo de interrupción de la red [Network Disruption Team Leader] en la lucha contra el tráfico de personas. Es maestro carpintero y fotógrafo y conoce seis idiomas extranjeros.

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