Carlos Hathcock: El legendario sniper de la Guerra de Vietnam. Por Kyle Carmean.

Archivos del Cuerpo de Infantería de Marina estadounidense/ Flickr CC BY 2.0

La historia de Carlos Hathcock ha pasado de infante de marina en infante de marina durante los últimos 50 años. Sus misiones y logros continúan cautivando tanto a entusiastas del mundo militar como a aficionados a la historia mucho después de su muerte.

Con un récord de 93 muertes confirmadas, el legado de Hathcock ha dejado una marca imborrable en los anales de la historia militar. Las audaces aventuras de Hathock en la Guerra de Vietnam le valieron un Corazón Púrpura y tuvo el honor de que un fusil llevara su nombre.

Conozcamos más de cerca a este hombre fascinante, la leyenda, Carlos Hathcock.

 

(Este artículo es una traducción NO autorizada de su original en inglés Carlos Hathcock: The Legendary Sniper of the Vietnam War, por Kyle Carmean, para History Defined)

 

Infancia y carrera militar

Carlos Norman Hathcock II nació el 20 de mayo de 1942, en Little Rock, Arkansas. Durante sus primeros años, Hathcock recuerda haber tenido un gran interés en las actividades al aire libre, la caza y las armas de fuego.

El amor de Carlos por el tiro y la caza se forjó por necesidad para mantener a su familia con dificultades. Se aventuraba en el bosque con su perro, donde se sumergía en juegos imaginativos, fingiendo ser un soldado cazando adversarios japoneses imaginarios.

Su arma preferida era un Mauser alemán traído de la Segunda Guerra Mundial por su padre.

De niño, aspiraba a convertirse en infante de marina como su padre. Cuando cumplió 17 años, Carlos hizo realidad sus sueños al alistarse en el Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos.

Eso puso en marcha un viaje que le convertiría en uno de los snipers más conocidos en la historia de las Fuerzas Armadas estadounidenses.

 

Entrenamiento y técnicas de sniper

Antes de desplegar en Vietnam del Sur, Hathcock ya se había convertido en un distinguido tirador. Ganó numerosos campeonatos de tiro y premios. Sus excepcionales habilidades para el tiro quedaron demostradas en muchas competiciones.

En las primeras etapas de su despliegue en 1966 en la Guerra de Vietnam, Hathcock era policía militar. Sin embargo, el momento clave fue cuando el Capitán Edward James Land quiso reforzar las capacidades de sniper de la Infantería de Marina colocando snipers en cada sección de fusiles.

El Capitán Land buscó infantes de marina con habilidades excepcionales en tiro de precisión. No tardó demasiado en encontrar a Carlos Hathcock. Lo que hizo que Hathcock destacara entre los demás fue su éxito al ganar la prestigiosa Copa de Wimbledon en 1965.

 

La Guerra de Vietnam

Durante su estancia en Vietnam, Hathcock llevó a cabo numerosas misiones como sniper que le valdrían un lugar en los anales de la historia militar. Sus tácticas audaces solían llevarle muy cerca de las tropas enemigas, desde donde eliminaba blancos de alto valor con extraordinaria precisión.

Su compromiso y dedicación a la misión eran admirables. Una vez, se arrastró más de 1.500 metros en campo abierto centímetro a centímetro para asesinar a un general enemigo. Este esfuerzo le llevó cuatro días y tres noches sin dormir.

Una de las hazañas más famosas de Carlos Hathcock fue matar a un sniper enemigo a través del visor de su propio fusil. En este increíble episodio, Hathcock y su observador, John Roland Burke, llevaban una tensa persecución del sniper enemigo conocido como «Cobra» en las densas selvas cerca de la cota 55.

«Cobra» ya se había cobrado la vida de varios infantes de marina. Se sospechaba que su principal cometido era eliminar a Hathcock, cuya reputación como sniper excepcional ya se había extendido por todas partes.

Según el propio relato de Hathcock, estaba esperando bajo su ocultación cuando vio el destello revelador del visor del sniper enemigo, en medio de la densa maleza. Sin dudarlo, apuntó y disparó con una precisión asombrosa.

Lanzó un disparo letal a través del visor de «Cobra» y a través de su ojo. Este disparo único inmortalizó a Hathcock como un sniper legendario no solo entre sus camaradas sino también entre los norvietnamitas que le pusieron el apodo de «Pluma Blanca» [White Feather] por la pluma blanca que siempre llevaba en su sombrero.

 

Rescates audaces y acciones heroicas

El 16 de septiembre de 1969, la carrera de Carlos Hathcock como sniper llegó a su fin cuando el vehículo blindado en el que viajaba pisó una mina contracarro. El vehículo se envolvió en llamas y sus compañeros se quedaron atrapados dentro.

Hathcock demostró su heroísmo pasando una y otra vez entre las llamas para salvar a sus compañeros. Estaba tan dedicado a salvar la vida de sus amigos que no se dio cuenta de sus propias heridas.

Un compañero infante de marina tuvo que apartarle del fuego para que pudieran atenderle de sus heridas. Sufrió quemaduras de tercer grado en la cara, los brazos y las piernas. Por este excepcional acto de heroísmo, a Hathcock le concedieron el Corazón Púrpura [Purple Heart].

El Sargento Primero (Retirado) Carlos Hathcock recibiendo la Estrella de Plata [Silver Star] durante una ceremonia en el El Sargento Primero (Retirado) Carlos Hathcock recibiendo la Estrella de Plata [Silver Star] durante una ceremonia en el Weapons Training Battalion [Batallón de Entrenamiento con Armas] [Batallón de Entrenamiento con Armas]

 

Después de la guerra

Después de la guerra, Hathcock vivió con un dolor casi constante por sus heridas. Aun así, ayudó a fundar la Escuela de Scout Sniper del Cuerpo de Infantería de Marina en Quantico, Virginia.

En 1975, le diagnosticaron esclerosis múltiple, lo que finalmente le supuso la baja en el Cuerpo de Infantería de Marina. Le quedaban solo 55 días para cumplir los 20 años de servicio, por lo que no cumplía los requisitos para cobrar la pensión habitual por retiro.

Sin embargo, por sus problemas médicos, recibió un pensión por discapacidad permanente del 100%, que era mucho más que la pensión que le correspondería si hubiera cumplido los 20 años de servicio.

Aunque tenía una estabilidad económica, la decisión del Cuerpo de Infantería de Marina le dejó a Hathcock un profundo sentimiento de rechazo. Para él, cumplir 20 años de servicio siempre había sido un objetivo de toda la vida.

No alcanzar este hito le pesaba. Lo dejó un sentimiento de promesa no cumplida y de abandono, que le hizo caer en un estado de depresión.

No obstante, hubo un lado positivo en su viaje. Hathcock encontró consuelo en el extraño pasatiempo de la pesca de tiburones. Al final se comprobó que era un poderoso remedio para su depresión.

 

Legado e influencia

El legado de Hathcock perdura como una leyenda dentro del Cuerpo de Infantería de Marina estadounidense. Su influencia se conmemora a través de prestigiosos premios y reconocimientos.

El Premio Sargento Primero Carlos Hathcock, entregado anualmente por la National Defense Industrial Association [Asociación Nacional de la Industria de Defensa], reconoce a aquellas personas cuyas contribuciones han influido significativamente en el empleo operativo y las tácticas de los sistemas de armas portátiles.

Carlos Hathcock falleció el 22 de febrero de 1999 a los 56 años debido a complicaciones derivadas de la esclerosis múltiple. La memoria y las extraordinarias habilidades de tiro de Hathcock también inspiraron la creación de un fusil que lleva su nombre: el Springfield Armory M25 White Feather.

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