Aberración de seguridad con las armas de fuego. ¡Vamos a apuntarnos unos a otros!

Aberración de seguridad con las armas de fuego

Como puedes ver en la fecha de publicación, este artículo data del 12 de diciembre de 2014 (los comentarios son aun mejores que el artículo). Ahora, diez años después, no deja de ser igual de alucinante la foto, por muchas excusas que se pongan. No solo por el grave defecto de seguridad que representa, sino por lo inútil de lo que plantea. ¿O alguien se cree que de ese círculo van a salir mejores tiradores? De hecho, es algo que jamás se ha podido ver utilizado como metodología de enseñanza-aprendizaje por los que de verdad saben del tema. La razón de por qué no a esa práctica es tan evidente que no requiere demasiadas explicaciones, pero vamos con un vídeo y con la narrativa correspondiente:

Un amigo nos envió esta foto, que se tomó durante un ¿curso? impartido en España por un famoso vendehúmos. Luego hay alguno al que le extraña que se pongan tantas pegas a este tipo de cursos en España. La foto enseña precisamente lo que NO hay que hacer, sin posibilidad de excusas que lo justifiquen. Por si fuera poco, que esta imagen muestre una práctica supuestamente habitual de este vendehúmos en sus cursos, no hace más que confirmar su título de vendehúmos y su buena posición en el ranking correspondiente.

Se trata de una burrada que desgraciadamente no es novedad. Se ha visto y se ve de vez en cuando por parte de algún vendehúmos que no tiene claras ni las normas de seguridad con las armas de fuego. Es inadmisible por pasarse por el forro, de forma innecesaria y evidente, la norma número 2.

Es patético que esta foto se hiciera en un ¿curso? En un ¿curso? se supone que se aprende/enseña lo que hay que hacer y esto es rotundamente lo que NO hay que hacer jamás. El juego de ¡vamos a apuntarnos unos a otros! es una aberración de la seguridad con las armas de fuego sin justificación posible.

Si asistes a un ¿curso? de formación con armas de fuego y ves lo de la foto, la mejor decisión de tu vida es abandonar el lugar como alma que lleva el diablo antes que sea demasiado tarde. No merece la pena recibir formación de alguien que no respeta las normas de seguridad más básicas.

Cualquier instructor de tiro con dos dedos de frente, le recuerda y exige constantemente a sus alumnos el cumplimiento de las famosas 4 reglas de seguridad con las armas de fuego, tal cual las enunció Jeff Cooper en su momento (salvo la del dedito, que parece ser que llegó después), que vienen a decir lo siguiente:

1. Todas las armas están siempre cargadas.

No hay excusas. No hagas nada con un arma de fuego que no harías si estuviera cargada, con un cartucho en recámara, porque «siempre está cargada». Así que no apuntes a nadie, como se ve en la imagen. Y da igual si es un arma simulada, porque lo que pretendes simular es cómo manejar un arma de fuego real, así que considera el arma simulada como un arma real.

2. Nunca permitas que la boca de fuego apuntes a nada que no pretendas destruir.

No hay excusas. No sirve eso de que «no está cargada», porque ya hemos dicho que «siempre está cargada». Así que no apuntes a nadie, como se ve en la imagen. Lo mismo se aplica a un arma simulada ─o un arma real inutilizada de cualquier modo─, porque lo que pretendes es adquirir el hábito que luego vas a trasladas al arma real. No sirve el ridículo y absurdo tópico «con un arma real esto no lo haría», porque con una arma real vas a hacer aquello que hayas entrenado, bien o mal.

3. Mantén el dedo fuera del disparador hasta que los elementos de puntería estén sobre el blanco.

No hay excusas. El dedo no se apoya sobre el disparador, salvo que se vaya a disparar, y solo cuando los elementos de puntería estén sobre el blanco, y no antes.

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