
Hay un refrán que dice que «el hábito no hace al monje», que tiene el significado «no juzgar a las personas por su aspecto externo, pues no siempre el exterior corresponde al interior». Y si hacemos una analogía, ¿se podría decir que la «experiencia real en combate» sí que hace al monje? Si es así, una persona con experiencia real en combate ha de ser muy competente en la materia. De esta forma, por ejemplo, un «niño soldado» que fuera obligado a combatir en Ruanda, será mucho mejor combatiente que cualquier soldado de un Ejército regular sin ninguna experiencia real en combate, por mucha instrucción y adiestramiento de buena calidad que haya recibido, ¿no?






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