
El viernes 7 de agosto de 2026, en torno a las 17:30, un jurado de 9 personas del Tribunal Federal de Distrito de Maine, en Bangor, dio la razón a SIG Sauer. Después de 9 días de testimonios y 2 jornadas de deliberación, el jurado respondió que la marca no dejó de advertir de los riesgos del uso de la pistola, que no fue negligente y que la P320 no tenía ningún defecto cuando se vendió. Con esas 3 respuestas ni siquiera llegó a plantearse la indemnización.
El demandante era David Cole, ayudante del sheriff del condado de Somerset, en Maine. El 4 de mayo de 2022, durante la ejecución de una orden de visita y registro en Sangerville, iba hacia el coche cuando su pistola reglamentaria SIG Sauer P320 se disparó dentro de la funda. El proyectil le atravesó el muslo y la pantorrilla derechos y se le quedó alojado en el tobillo. Cole sigue trabajando en la misma oficina del sheriff, con secuelas físicas y psicológicas, y demandó a SIG Sauer en 2023.
El juicio fue sobre todo un duelo entre peritos, hasta el punto de que cada parte dedicó buena parte de su alegato final a poner en duda la credibilidad y la conducta de los peritos contrarios. La versión del demandante era la de siempre. Que la pistola se disparó por decisiones de diseño ─recorrido corto del disparador y sin aleta de seguro manual─, que SIG Sauer conocía el patrón de descargas no provocadas por el sujeto desde 2016 y que aun así siguió vendiendo el arma a cuerpos policiales sin informarles. Su abogado añadió que la oficina del sheriff cambió a Glock inmediatamente después del incidente.
La versión de SIG Sauer no consistió simplemente en negarlo, sino en una explicación detallada. La pistola no dispara si no se presiona el disparador, lo haga un dedo o cualquier otra cosa, y en este caso lo que lo presionó fue la cremallera de la chaqueta de Cole, que quedó atrapada entre el disparador y la funda mientras se quitaba la chaqueta. Las imágenes de su propia cámara corporal le muestran empezando a quitarse la chaqueta justo antes del disparo. A eso la defensa sumó 3 decisiones que no eran de la marca. La funda no era de SIG Sauer y no cubría bien el disparador, la oficina del sheriff impartió 4 horas de instrucción con un arma que llevaba pocos meses en servicio, y su normativa interna obliga a llevar cartucho en recámara y prohíbe las aletas de seguro manual, que SIG Sauer sí ofrece en la P320.
El demandante respondió aportando 2 datos a tener en cuenta. Que la funda que usaba Cole cubre más disparador que la que fabrica la propia SIG Sauer, y que según su abogado el 93% de las P320 que vende la marca no permiten que se les añada una aleta de seguro después de salir de fábrica. Lo segundo no es cierto. A casi cualquier P320 se le puede incorporar la aleta de seguro, pero hace falta cierto trabajo ─tampoco es que tenga mucho sentido hacerse con una versión sin aleta de seguro para querer ponérsela después─. El mecanismo de disparo [fire control unit] sale de fábrica sin el hueco de la aleta y hay que mecanizarlo, además de recortar o sustituir la empuñadura. SIG Sauer vende el juego de piezas y hace ella misma el trabajo, y exige que lo monte un armero certificado de la marca para no perder la garantía. Es una opción razonable para un particular. No lo es para una policía que compra 100 pistolas en un solo pedido, así que la discusión del juicio seguía siendo qué se vende de serie y qué eligió comprar la oficina del sheriff. La defensa sostuvo, por su parte, que una lengüeta de seguridad en la cola del disparador ─como la que llevan otras pistolas y que tanto se cita en estas demandas─ tampoco habría evitado este disparo, porque lo que la presionó entró dentro del guardamontes. Antes de entregar el caso al jurado, el magistrado John C. Nivison ya había resuelto a favor de SIG Sauer la reclamación por ocultación fraudulenta [fraudulent concealment], es decir, la acusación de que la marca escondió a propósito lo que sabía. Esa parte no llegó a votarse.
Lo que demuestra este veredicto y lo que no.
Lo primero que hay que tener claro es que un jurado no es un laboratorio. Cuando en 2024 un jurado condenó a SIG Sauer a pagar 2,35 millones de dólares en el caso Lang y poco después otro fijó 11 millones en el caso Abrahams, dijimos que aquello no demostraba que la P320 se dispare sola, sino que unas cuantas personas se habían convencido de que era más probable que sí. En un pleito civil no hace falta probar nada más allá de toda duda razonable, basta con la preponderancia de la prueba. Aquí se aplica el mismo razonamiento. Que un jurado diga que la pistola no tenía defecto no demuestra que no pueda producirse una descarga no provocada por el sujeto.
El detalle interesante no es ese, sino otro. Este no es un archivo por falta de legitimación como el de la demanda colectiva que el Octavo Circuito ordenó desestimar hace unas semanas, ni una retirada del demandante antes de juicio como en los casos de Colorado y Massachusetts de mayo de 2026. Aquí hubo 9 días de prueba, peritos de las dos partes, la pistola concreta, la funda concreta y el vídeo del incidente. Y 9 personas que escucharon todo eso concluyeron que la explicación de la defensa era la buena. Además esa explicación es falsable, que es lo que la hace interesante. Una cremallera atrapada entre la funda y el disparador se puede ver, medir y reproducir. La hipótesis contraria, la de una pistola que dispara sin que nada presione el disparador, sigue sin poder reproducirse en condiciones controladas 10 años después, como ya vimos al repasar lo que de verdad decía el informe del FBI sobre la Policía del Estado de Michigan y al desmontar la animación falsa que un abogado encargó para ilustrar un mecanismo de fallo que no existe.
Consideraciones.
Este veredicto resuelve un caso, no una controversia. Vale para la pistola de Cole, para su funda y para su chaqueta, y no cierra el centenar largo de pleitos individuales que siguen abiertos, ni la demanda del fiscal general de Nueva Jersey, ni las prohibiciones institucionales que se adoptaron sin esperar a ninguna prueba, ni la demanda de hace unos días en Orlando, que ya ni siquiera va de una P320. Los Cole pueden recurrir y sería raro que no lo intentaran. Tampoco hay que perder de vista lo evidente. Cole tiene lesiones permanentes, se pegó un tiro que no quería pegarse y sale del juicio sin nada. Que la responsabilidad no sea del fabricante no convierte el caso en una anécdota.
Y hay una lectura que no va de SIG Sauer ni de tribunales. Incluso aceptando la versión que ganó, el disparo era evitable. Una funda que cubra el disparador por completo, la costumbre de mirar lo que entra en ella y algo más que 4 horas de instrucción con un arma recién adoptada habrían bastado. Llevamos 15 años contando descargas involuntarias provocadas por fundas, cordones, prendas y objetos sueltos, con pistolas de otras marcas y en todo tipo de portes. La P320 no inventó ese problema y cambiar de marca no lo resuelve.
¿Cuándo fue la última vez que miraste dentro de tu funda antes de enfundar, con luz y sin prisa?
Seguir estos casos uno a uno, leer los expedientes y contrastar lo que cuentan los medios con lo que dice el juzgado lleva muchas horas. Si te resulta útil que alguien lo haga en español, puedes echarnos una mano suscribiéndote al blog.
Referencias:
- FREUDBERG, Jake. Jury rules in favor of Sig Sauer in Somerset County detective’s lawsuit. Centralmaine.com / Morning Sentinel. 7 de agosto de 2026.
- ANDREWS, Ethan. Jury sides with Sig Sauer in lawsuit by Maine detective shot in leg. Bangor Daily News. 7 de agosto de 2026.
- KING, Josh. Federal Jury Clears Sig Sauer in Maine Deputy’s Holstered-Pistol Shooting Case. Centraljersey.com. 7 de agosto de 2026.
- WEIDMAYER, Marie. Trial begins for Maine deputy suing Sig Sauer after being shot in leg by holstered handgun. Bangor Daily News. 27 de julio de 2026.
- WABI News Desk. Sig Sauer lawsuit: Closing arguments heard in deputy’s unintentional discharge case. WABI TV5. 6 de agosto de 2026.
- Cole v. Sig Sauer Inc. Expediente n.º 1:23-cv-00327, Tribunal Federal de Distrito de Maine, vía CourtListener/RECAP. Magistrado John C. Nivison.
- SIG SAUER. The Truth About the SIG P320. Announcements & Statements. Consultado el 10 de agosto de 2026.
- SIG SAUER. P320 Manual Safety Parts Kit y condiciones de garantía. Consultado el 10 de agosto de 2026.



