
Erik Schall es policía en Estados Unidos desde enero de 2017, instructor de tiro y tirador nivel Gran Maestro [Grand Master] de la USPSA en 2 divisiones. Hace poco lanzó una encuesta abierta a cualquier policía que quisiera contestarla, con 9 preguntas sobre cuánto entrena cada uno por su cuenta con su pistola. Recogió algo menos de 1.000 respuestas y el 21 de agosto de 2026 publicó el análisis completo en la sección Education de su web, además de un resumen en su perfil de Instagram ─que es como nos enteramos nosotros─. Vamos a analizar los datos que presenta Erik en su artículo. Tú dirás si es extrapolable a otros países como España ─utiliza la sección de comentarios al final de este artículo, sin censura ni moderación─.

La encuesta preguntaba cuántas sesiones de práctica en seco hace cada uno a la semana y cuánto duran de media, cuánto dinero se gasta en cartuchos al mes, cuántas sesiones de fuego real hace al mes, cuántos cursos de tiro o de táctica ha hecho por su cuenta al margen de los que le da su Cuerpo de Policía, con cuántos instructores ha entrenado de forma individual, y cuántos libros de metodología de entrenamiento ha comprado y leído o a cuántos bibliotecas online de entrenamiento está suscrito. La octava pregunta era si en ese mismo momento sería capaz de aportar pruebas verificables de que su habilidad con la pistola ha aumentado de forma medible y sigue aumentando. Y la novena era la única abierta y la que da sentido a todas las demás, porque preguntaba qué le motiva o le motivaría a dedicar más tiempo y más esfuerzo al entrenamiento de tiro.

Lo que dicen los policías encuestados que les motiva para entrenar tiro.
Schall analizó las casi 1.000 respuestas libres a esta pregunta abierta y las agrupó en 4 motivos. Muchas respuestas largas encajaban en más de una categoría, por eso los porcentajes de cada motivo suman más del 100%.
El motivo más citado, presente en el 61% de las respuestas, es la responsabilidad profesional, entendida como la obligación ética de ser lo más capaz posible el día que haya que usar la pistola de dotación, tanto por uno mismo como por los compañeros, la gente de la calle y la familia. El segundo, con un 57%, es disponer de más medios, y aquí Schall hace una observación que tiene su gracia, porque esas respuestas no hablaban tanto de motivación como de que entrenarían más si la unidad les diera cartuchos gratis, campo de tiro y horas dentro del turno. El tercero, con un 24%, es la competición y las metas personales, con menciones a USPSA, IPSC y PCSL, a competiciones entre Cuerpos de Policía o entre unidades de un mismo Cuerpo de Policía, a evaluaciones periódicas de rendimiento y a metas muy concretas del tipo alcanzar cierta puntuación en un ejercicio o subir de categoría en la clasificación de la USPSA. El cuarto, con un 18%, es la rendición de cuentas mediante estándares del Cuerpo de Policía, que según el propio autor corresponde a gente a la que el tiro no le interesa demasiado, que reconoce que necesita que se lo impongan y que tiene la honestidad de decirlo.
Aviadores del U.S. Air Force destinados en la 374th Airlift Wing reciben instrucciones durante la competición de tiro de la National Police Week Excellence in Competition en la Base Aérea Yokota, Japón, el 14 de mayo de 2026 (Foto del U.S. Air Force por el Cabo Tallon Bratton).
Lo mucho o poco que entrenan los policías encuestados.
Esta es la parte de la encuesta más interesante al dejar las opiniones a un lado. Schall asoció cada respuesta con su motivo dominante y después comparó cómo había contestado ese mismo grupo a las 8 preguntas con respuesta en forma de números. La diferencia entre grupos no es pequeña.
En práctica en seco, lo más habitual entre los movidos por la competición son 5 sesiones a la semana, con bastantes que dicen entrenar más. Entre los movidos por la responsabilidad profesional lo más habitual son 4, aunque con un grupo grande que declara 0 o 1. Los movidos por el estándar del Cuerpo de Policía no suelen practicar en seco ninguna semana. La duración va en la misma línea, con 15 a 20 minutos por sesión en el primer grupo, 5 a 10 en el segundo y 0 en el tercero. En dinero de cartuchos, unos 150 dólares al mes de media frente a unos 50, frente a 0. En fuego real, lo más habitual son 4 sesiones al mes en el grupo de competición, aunque muchos declaran 2, frente a 1 sesión mensual en el de responsabilidad profesional y 0 en el de estándares.
Tabla: Erik Schall / Schall Shooting Solutions LLC.
Tabla: Erik Schall / Schall Shooting Solutions LLC.
Tabla: Erik Schall / Schall Shooting Solutions LLC.
En formación pagada de su bolsillo, buena parte de los que compiten declara más de 10 cursos hechos al margen del Cuerpo de Policía, mientras que en el segundo grupo lo más habitual son 3 o menos y en el tercero, 0. En entrenamiento individual con instructor, de 1 a 2 instructores de media en el primer grupo y 0 en los otros dos. En libros de metodología o suscripciones a bibliotecas online de entrenamiento, 1 en el primer grupo y 0 en los otros dos. Y a la pregunta de si podrían aportar pruebas de haber mejorado de forma medible, contesta que sí el 93% de los que compiten, el 79% de los movidos por la responsabilidad profesional y el 63% de los que entrenan porque se lo exigen.
Comentarios recientes