
Como puedes ver en la fecha de publicación, este artículo data del 12 de diciembre de 2014 (los comentarios son aun mejores que el artículo). Ahora, diez años después, no deja de ser igual de alucinante la foto, por muchas excusas que se pongan. No solo por el grave defecto de seguridad que representa, sino por lo inútil de lo que plantea. ¿O alguien se cree que de ese círculo van a salir mejores tiradores? De hecho, es algo que jamás se ha podido ver utilizado como metodología de enseñanza-aprendizaje por los que de verdad saben del tema. La razón de por qué no a esa práctica es tan evidente que no requiere demasiadas explicaciones, pero vamos con un vídeo y con la narrativa correspondiente:
Un amigo nos envió esta foto, que se tomó durante un ¿curso? impartido en España por un famoso vendehúmos. Luego hay alguno al que le extraña que se pongan tantas pegas a este tipo de cursos en España. La foto enseña precisamente lo que NO hay que hacer, sin posibilidad de excusas que lo justifiquen. Por si fuera poco, que esta imagen muestre una práctica supuestamente habitual de este vendehúmos en sus cursos, no hace más que confirmar su título de vendehúmos y su buena posición en el ranking correspondiente.
Se trata de una burrada que desgraciadamente no es novedad. Se ha visto y se ve de vez en cuando por parte de algún vendehúmos que no tiene claras ni las normas de seguridad con las armas de fuego. Es inadmisible por pasarse por el forro, de forma innecesaria y evidente, la norma número 2.
Es patético que esta foto se hiciera en un ¿curso? En un ¿curso? se supone que se aprende/enseña lo que hay que hacer y esto es rotundamente lo que NO hay que hacer jamás. El juego de ¡vamos a apuntarnos unos a otros! es una aberración de la seguridad con las armas de fuego sin justificación posible.
Si asistes a un ¿curso? de formación con armas de fuego y ves lo de la foto, la mejor decisión de tu vida es abandonar el lugar como alma que lleva el diablo antes que sea demasiado tarde. No merece la pena recibir formación de alguien que no respeta las normas de seguridad más básicas.
Cualquier instructor de tiro con dos dedos de frente, le recuerda y exige constantemente a sus alumnos el cumplimiento de las famosas 4 reglas de seguridad con las armas de fuego, tal cual las enunció Jeff Cooper en su momento (salvo la del dedito, que parece ser que llegó después), que vienen a decir lo siguiente:
1. Todas las armas están siempre cargadas.
No hay excusas. No hagas nada con un arma de fuego que no harías si estuviera cargada, con un cartucho en recámara, porque «siempre está cargada». Así que no apuntes a nadie, como se ve en la imagen. Y da igual si es un arma simulada, porque lo que pretendes simular es cómo manejar un arma de fuego real, así que considera el arma simulada como un arma real.
2. Nunca permitas que la boca de fuego apuntes a nada que no pretendas destruir.
No hay excusas. No sirve eso de que «no está cargada», porque ya hemos dicho que «siempre está cargada». Así que no apuntes a nadie, como se ve en la imagen. Lo mismo se aplica a un arma simulada ─o un arma real inutilizada de cualquier modo─, porque lo que pretendes es adquirir el hábito que luego vas a trasladas al arma real. No sirve el ridículo y absurdo tópico «con un arma real esto no lo haría», porque con una arma real vas a hacer aquello que hayas entrenado, bien o mal.
3. Mantén el dedo fuera del disparador hasta que los elementos de puntería estén sobre el blanco.
No hay excusas. El dedo no se apoya sobre el disparador, salvo que se vaya a disparar, y solo cuando los elementos de puntería estén sobre el blanco, y no antes.
4. Asegúrate de cuál es tu blanco.
No hay excusas. Comprueba cuál es tu blanco y su entorno, lo que tiene detrás y lo que tiene delante. Tu blanco será aquello que pretendas destruir, y ninguna otra cosa, como se ve en la imagen. Si quieres practicar en seco, búscate un blanco que no plantee vulnerar la regla número 2.
En fin, ¿ver para creer? No, que va, ¡ver para flipar!
Tras publicar inicialmente este artículo hubo un aluvión de comentarios. Algunos no eran más que la respuesta de algunos palmeros ante lo que consideraron un ataque al gurú de su secta táctica, al que precisamente le pagaron por lo que se ve en la foto. Incluimos aquí la respuesta genérica que se dio en su momento a esos comentarios para calmar los ánimos.
¡Madre mía! ¡Estamos alucinando! No entendemos muy bien algunas reacciones y comentarios.
Si te fijas en el texto, y en la foto utilizada para ilustrarlo, descubrirás que [inicialmente] no se hacía referencia a nadie en concreto, ni a ninguna empresa, puesto que la idea era poner de manifiesto la importancia de las normas de seguridad y despertar el espíritu crítico de forma que cada uno fuera capaz de descartar aquello que no ofrezca las debidas garantías de seguridad.
El seguro de responsabilidad civil que suponemos que contratan todos los instructores y escuelas de tiro no exime de cumplir las normas de seguridad. Utilizamos esa foto porque nos llegó en el momento oportuno y realmente muestra lo que pretendíamos criticar, que no es otra cosa más que el hecho de apuntarse unos a otros para practicar en seco. Nada más que eso. Algo tan absurdo, inútil e innecesario, como criticado, desaconsejado y no practicado por los que saben de esto.
Solo a un necio se le ocurre tal cosa, y solo a otros necios se le ocurre seguir las directrices de tal necio.
No se cuestiona la valía ni la profesionalidad de nadie por poner de manifiesto lo que muchos consideramos una mala práctica. La valía y la profesionalidad queda cuestionada por el hecho en sí.
Lo sentimos por el que se haya podido dar por aludido y le pedimos disculpas si se ha sentido ofendido. «Las verdades ofenden». No cuestionamos la seguridad de nadie ni de ningún curso en su totalidad, sino simplemente el hecho que representa la foto, que es apuntarse unos a otros en el tiro en seco, que consideramos innecesario, temerario y suficiente para descartar un curso o un instructor. Al no identificar a nadie la foto no se hace mala publicidad a nadie, sino que la mala publicidad se la hace uno mismo. Se sustituyó la foto por un croquis ilustrativo para así no herir sensibilidades ─aunque para eso lo mejor es no anunciarse en redes sociales─. Y si alguien asiste a un curso en el que se practique lo que algunos comentan, pues si le convence la seguridad y lo considera oportuno que haga lo que quiera, aunque evidentemente quedaría en entredicho si acepta semejante vulneración de toda norma de seguridad.
Aunque pudiera tratarse de una foto desafortunada (que no lo parece, porque semejante majadería no es fruto de un acto involuntario, sino perfectamente premeditado y consciente), como parecen apuntar algunos con sus comentarios, el problema de fondo persiste: hay gente apuntándose unos a otros, sin necesidad, independientemente de las precauciones que se hayan tomado [excusas para justificar lo injustificable], y se están vulnerando las normas que todo profesional y usuario de armas de fuego tiene que aplicar ─y exigir que se apliquen─ . No es nada nuevo, que es de sobra conocido. Difícil, por no decir imposible, es encontrarse tipos hechos y derechos que prediquen algo semejante a lo de la foto.
Los accidentes ocurren, y no entienden de instructores, cursos, idiomas o países. Por ejemplo, los alumnos de una clase con armas de fuego de la policía de Cobb County ya estaban preocupados por los métodos de enseñanza de un instructor antes de que disparara y matara a uno de los alumnos de la clase. No fue más que «la crónica de una muerte anunciada».
Los errores son tiestos que tirar a los demás;
los aciertos son nuestros y jamás de los demás;
cada paso un intento de pisar a los demás,
cada vez más violento es el portazo a los demás.Las verdades ofenden si las dicen los demás,
las mentiras se venden, cuando compran los demás;
somos jueces mezquinos del valor de los demás,
pero no permitimos que nos juzguen los demás.(Los demás, Alberto Cortez)
Por supuesto, nos limitamos a expresar nuestra opinión, que siendo equivocada, o no, solo es una opinión. No tienes por qué estar de acuerdo. Y «no somos viernes para caerle bien a todo el mundo».
Podríamos haber utilizado otra foto, que las hay, de escuelas e instructores estadounidenses incluso, y nos habríamos ahorrado el aluvión de comentarios críticos, pero la cosa ha salido como ha salido y ya no hay vuelta atrás. Lo sentimos. Bueno, más que sentirlo por nosotros, lo sentimos por los que no consideran reprobables este tipo de prácticas.
Otro ejemplo de lo mismo:
Es curioso el carácter comercial que adquirió por un momento este artículo. Abundan los comentarios vendiendo un humo demasiado denso como para ver más allá. Alguno incluso habla del mejor instructor de España, ¡vaya! Se ve que los conoce a todos o es que no conoce a ningún otro. No olvidemos que los vendehúmos tácticos existen porque hay quien los compra. Luego resulta que ni siquiera sabemos quién es quién, y hay mucho fraude en el currículum. De ahí la importancia de contrastar las fuentes y buscar buenas referencias y referentes.
En fin, que cada uno compre a quien quiera y disfrute de este tipo de prácticas sinsentido o de descargas eléctricas motivadoras, que le convertirán, sin duda, en mejor tirador y combatiente. Por eso se trata de técnicas ampliamente extendidas y utilizadas por los que tienen una formación y experiencia contrastada, ¿no?
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Muy buenas.
Quería saber si el que escribe este artículo estaba presente en este curso , tiene toda la información referente a la seguridad, o habla de oídas y referente sólo a una foto
Deje que le conteste a sus afirmaciones señor Jorge Tierno, no se a q se dedicara usted, yo le voy a contar a que me dedico yo, actualmente formo parte del CNP desde hace doce años, anteriormente estuve durante ocho años y medio como militar de empleo destinado en el Grupo de Operaciones Especiales III del Ejercito de Tierra. Dicho esto me considero un profesional de las armas, eso si, la mayor parte de mi formación ha sido adquirida en cursos privados y la mayoría en cursos impartido por la empresa y el instructor que salen esa foto a la que usted hace mención. Al parecer señor Tierno usted desconoce lo que es un bloqueador de cañón, mecanismo que todos y cada uno de los profesionales que aparecen en esa foto llevaba montado en su arma. Yo estuve en ese curso señor Tierno, ¿Usted cree que un instructor permitiría que veinte armas se dirijan hacia el sin estar cien por cien seguro que es imposible que se produzca una descarga?, evidentemente no, además deje que le puntualice si hay algo que esa empresa y sus instructores tienen constantemente presente hasta incluso ser pesado con el alumno es la seguridad. Durante esa fase del curso no solo se montan bloqueadores en la armas si no que esta totalmente prohibido llevar cargadores tanto puesto en el arma como encima, asi como munición, hay dos profesionales que se dedican a que se lleve a cabo esto al pelo.
Quiere usted escuchar a un instructor de prestigio señor Tierno, pues localice a la empresa de la foto y escuche a sus instructores, le avalan muchísimos años impartiendo cursos no solo por plantillas de Policías y militares de toda España, si no que también imparten cursos a Policías y militares de otros países. Unidades como el MOE o como Fuerza de Guerra Naval Especial han buscado a esta empresa para dar cursos a sus efectivos. A lo que digo, deje de calumniar a tan prestigiosa empresa y a ofender a todos y cada uno de los profesionales que hemos realizado cursos con ellos, infórmese un poco señor Tierno antes de afirmar cosas tan graves en un foro publico y que lee mucha gente.
Un saludo.
Desde mi punto de vista como instructor de tiro:
Creo que se «mezclan churras con merinas». y expongo porqué:
Lo primero, NADIE PUEDE SIMULAR UNA SITUACIÓN REAL EN UN ENFRENTAMIENTO SI NO RECIBE LA AMENAZA REAL DE QUE VA A MORIR. Lo más que puede hacer es acercarse a la respuesta fisiológica que genera el cuerpo a esa amenaza real de muerte. a partir de aquí:
– ¿Qué es lo que se está entrenando en ese momento?, ¿fundamentos de tiro (posición, empuñamiento, etc), técnica de desenfunde, apuntar a zona vital en un blanco real… ?. Hago esta pregunta puesto que dependiendo de lo que se haga se puede «admitir» la situación siempre desde ciertos parámetros.
– Si lo que se está enseñando o valorando es fundamentos de tiro, no entiendo que el instructor esté delante del cañón de un arma real aunque esté comprobada por tres veces (lo del bloqueador de cañón no se aprecia en la foto, aunque los que yo he visto son muy llamativos y dejan muy claro que ese arma está totalmente inutilizada). ¿Por qué lo digo? Pues porque lo que el instructor piensa que queda claro sobre seguridad a sus alumnos, resulta que a veces no lo está, y ese alumno luego se lo explica a otro y ese a otro y al final nadie se ha acordado de esa «triple seguridad»·y lo que se queda es que se puede apuntar impunemente a la gente en los entrenamientos. Si explicamos que no se apunta sobre algo sobre lo que no se quiere disparar, es para el público en general, para el 99% de la gente y la excepción debería ser con un arma totalmente inutilizada (o un arma que no lo sea como una blue gun) o una situación real de combate. Si no dispongo de ellas, se puede recurrir a la inventiva como quitar la corredera al arma y trabajar solo con la empuñadura, es más que suficiente para controlar posición y empuñamiento. La toma de miras es algo imposible de controlar sin disparar puesto que no podemos «ver lo que el otro ve».
– Si lo que queremos trabajar es la ejecución de movimientos como el desenfunde, salida de linea de ataque o uso de parapetos, se puede hacer con armamento real o simulado, dependiendo de la acción. En el primer caso, nunca delante del cañón, ya que oblicuo por delante o por detrás es más que suficiente para valorarlo. Si lo que queremos es ver la reacción frente una agresión no queda otra, blue gun, detonadoras, simunition, realidad virtual, airsoft, lo que sea menos un arma real si se apunta a otra persona. No nos podemos permitir un fallo de seguridad que repercuta en un ACCIDENTE que nos estigmatice a todos.
– Y si lo que quiero es entrenar con munición real en una situación de estrés, es obvio, induciremos el estrés con ejercicio físico antes de disparar, «castigos» (flexiones, correr o lo que sea) si no se cumplen los objetivos, etc…
En mi mente está presenta siempre el accidente de la Academia de la Guardia Civil en Baeza, en donde un instructor de tiro mató a un guardia alumno e hirió a otros dos por no respetar la norma número 1. Señores, si nunca apuntamos, nunca pasará.
NOTA: he leído lo de que tomar miras en tiro de combate no es real… que se lo expliquen a instructores de tiro como Howe, Haley, Vickers, Viking, Spooner, McNamara, Rogers, Costa… No creo que gente como esa con EXPERIENCIA REAL en combate, venda humo.
Un saludo.
El comentario del Sr. Isi, por supuesto.
Me parece un comentario acertadísimo.
Enhorabuena.
El ejercicio no está ni bien ni mal. Habrá que ver, para valorarlo, las ganancias técnicas que adquiere el alumno y los parámetros a utilizar por el instructor para valorar dichas ganancias. Ahora bien, en el ámbito de la seguridad, el ejercicio tendrá más o menos seguridad en tanto en cuanto quienes lo ejecutan sigan todos los protocolos establecidos y, además, el instructor o los instructores puedan también testar dichas medidas de seguridad. Quiero decir: añadir más complejidad (en forma de medidas de seguridad) a los ejercicios ocasiona que las probabilidades de fallo aumenten. Por eso, se han de simplificar los ejercicios de tiro, y que así la dinámica de la enseñanza no se tenga que ver ralentizada con un chequeo masivo de cada arma y de cada tirador. ¿Confiamos en la pericia de cada alumno? No. Por eso se hacen las comprobaciones individuales que se testean además por cada instructor, introduciendo después la guía en el cañón, etc.: es decir se complica el ejercicio. ¿Y total para qué? Habría que preguntarle al instructor (quien según algunos es “el mejor de España”) qué busca con ese ejercicio y con esa ejecución del mismo, y así poder valorar si complicar el ejercicio es positivo, negativo o tan sólo necesario.
Si aumentamos –sin necesidad– la complejidad de los ejercicios aumentamos el riesgo de accidentes en proporción además con el número de alumnos que, de nuevo, amplifican el radio de atención de los instructores. Repito ¿y eso para qué?
Algunas unidades especiales lo hacen, sostiene alguno. Ya, pero por mucho que te cobren en un curso, y por muchos chalecos, fundas, casos, etc., que te pongas adoptando una especie de pose de “parecer un” el hábito jamás hizo al monje. El monje se hace rezando (entrenado) Asistiendo a un par de cursos anuales, por muy “mejor instructor de España” sea quien los imparta, no te hará alcanzar la pericia propia de un operador de un grupo especial. Y, por tanto, hacer ejercicio inspirados en estas unidades es temerario. Primero un paso, luego caminar, después correr, algún día… volar.
Por desgracia y atribuidas a las negligencias, he visto mas accidentes con armas de fuego en profesionales, que en paisanos aficionados al tiro, por algo sera.
Hola buenos días ¿el mejor de España? Magnífica afirmación sin duda. ¿Podríamos conocer su nombre y/o empresa? Siempre será positivo, de cara al entrenamiento, poder contar con «el mejor de España». Muchas gracias.
Yo hice ese curso y otros. El nivel de seguridad que se emplea es óptimo. No hay lugar a esos comentarios. La formación, excelente.
No estoy de acuerdo con ese sistema de reglas de seguridad. Por no entrar a debatir mucho, pensar que el arma esta siempre cargada te hace pensar que esta cargada cuando no lo esta. Es el primer argumento a favor del cartucho en recamara, y ver peligro donde no lo hay. La 2 «aceptamos barco», aunque el enfoque es mas de líneas de trabajo.
La 3 es simplemente un chiste. En una situacion real no vas a poder ver los elementos de punteria. ¿por que entrenas como si fuese al contrario? Entrena como vayas a trabajar y trabaja como entrenas.
Buenas, soy instructor de tiro, y lo que se ve en esa foto lo entreno siempre que puedo con mis alumnos, es una buena manera de que el instructor pueda valorar diferentes aspectos, como la posición o la empuñadura, y además los alumnos pueden entrenar en tres dimensiones, no hay riesgo, pues las armas llevan bloqueador de cañón, aunque no lo veáis, es una buena manera de entrenar, conozco al instructor de esa foto, y puedo decir sin ninguna duda que es el mejor de España.
Lo que si es una aberración, es enseñar a los alumnos cosas que no se adaptan a la realidad ni al marco legal, como posiciones estáticas, o llevar el arma de lado o a 45º madre mia!!!, o no llevar cartucho en recamara, o alinear elementos de puntería, o no explicar lo que pasa con los rebotes, ni la distancia que puede alcanzar un proyectil…. etc, que posiblemente es lo que hacen las personas que publican ese articulo.
Así que dejaros de tonterías, y dar mas formación de calidad, que es lo que hace falta, para salvar vidas, evitar accidentes, y volver a casa con la familia, y sobre todo que se adapte a la realidad, ya que en España, hay muy pocas empresas que den ese tipo de formación (la de la foto es una de las que si dan una formación real y eficaz), y ya ni hablemos de las administraciones, que enseñan tiro nefasto a los policías de este país, y luego cuando hay un enfrentamiento armado pasa lo que pasa.
Menos hablar, y mas actuar, hacer buena formación, y lo agradeceréis.
Hola! Cual es la empresa que imparte el curso.
kilermt(arroba)gmail(punto)com
Yo personalmente pienso que es una fase del curso. Y bien hecha es necesaria y segura. Y si el nivel es bueno, hay ejercicios que alguno pensaría que son de película. Todo depende del nivel de los tiradores y la profesionalidad del instructor.
Un saludo
Bueno, en realidad yo organicé ese curso y para ello busqué a los mejores. Me parecen lamentables algunas opiniones que he leído y que no sean capaces de trabajar con lo que han verificado exhaustivamente una y otra vez ‘porque no es seguro’, o eso dicen Uds. Ese corsé que Uds. se ponen, una y otra vez, es lo que corrompe el entrenamiento y mete uno y mil demonios en la cabeza de los agentes.
Tengo que decirle que, salimos tan contentos de la formación y trato recibido, que repetimos 1 año después. Hasta 4 cursos he hecho con esta gente y SIEMPRE he salido con un grado de satisfracción como nunca había encontrado.
Por último, señor, le rogaría retirase Ud. esa fotografía del post.
Un saludo.
Buenos días.
Mi nombre es J… y soy uno de los alumnos de ese curso.
En primer lugar, todas las armas llevan bloqueador de cañón y como se ha dicho anteriormente, se puede trabajar perfectamente y total seguridad con ellas.
Llevo unos años asistiendo a cursos de tiro por toda la geografía española e incluso con gente en el extranjero, puedo decir y afirmar que es el mejor curso que he realizado, tanto a nivel policial como militar.
Si es cierto, que la foto puede llevar a engaño todo está en cómo se quiere interpretar o manipular la realidad para desprestigiar a unas personas o colectivo.
Es más a todos los que la critican sin conocimiento de causa, les invito a que realicen un curso con estos profesionales, porque Yo sí que he tenido que salir “corriendo” y he visto aberraciones en algunos cursos. Pero como Yo si estaba presente le puedo decir que cada vez que se extraía el arma de la funda y se terminaba un ejercicio, se pasaban como mínimo tres controles exhaustivos de seguridad, entre muchas otras medidas de seguridad.
Me considero un profesional, y como he dicho llevo años asistiendo a cursos por toda España, ¿alguien se cree que me voy a poner delante de un arma de fuego sin estar absolutamente seguro de que el arma esta inutilizada? ¿Y mis compañeros creen que harían lo mismo?
Discúlpeme, pero me parece una ofensa hacia todos los alumnos, puesto que había gente muy profesional y valida entre los presentes, realizar tales afirmaciones cuando ninguno de los que critican la fotografía estaba presente, ni asistió a dicho curso, me parece arriesgado y ofensivo.
Un saludo.
Las normas de seguridad no admiten excepciones, están para protegernos y degradarlas lo único que hace es exponernos a más riesgo, sobre todo en situaciones de estrés.
El instructor aunque sea Larry Vickers o Paul Howe es humano, y como tal puede cometer errores. Por eso mismo, esos dos instructores que nombro no toleran este tipo de cosas en sus entrenamientos, y estos tipos vienen de la élite de las élites, así que no te cuenten historias.
La realidad consiste en tumbar tu blanco cuando es una amenaza y usar los parapetos para cubrirte o protegerte, no en pensar si te están apuntando o no.
Hola, esas normas de seguridad se aplican siempre pero con excepción.
Cuando apuntas a un tío con una pistola se caga vivo. Aun que este descargada. Que te apunten con una pistola forma parde del entrenamiento.
Existen muchos gañanes con armas que no podrían hacer este ejercicio. Pero un buen instructor capacitado para hacerlo lo puede hacer sin problemas.
En cuerpos de élite se infringen todas las normas precisamente para que sean reales, es decir, llevan el arma cargada.
El problema está en los cursos que dan los cuatro polis o militares que por que les gusta un poco el tema les dicen que son instructores de tiro… En vez de contratar un instructor de tiro o que cada uno se lo pague como se hace en el resto de trabajos.
Bueno, en mi opinión el ejercicio con las normas de seguridad bien controladas no es un problema. El problema es no entrenar como en la realidad, y en la realidad te apuntan con armas y tu compañero suele pegar tiros muy cerca de ti y no precisamente en una línea de tiro. Todo depende del nivel de los alumnos y visto lo visto en este país podían cambiar las armas por claveles. Sin ánimo de ofender A nadie que hay excepciones.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. No sirve como excusa el utilizar ningún elemento que, en realidad, se suma a las normas de seguridad, que habrá que cumplir en todo caso.
Empezaré a considerar ligeramente eso de apuntarse unos a otros cuando lo observe en o escuche de maestros/instructores de prestigio. Mientras tanto prefiero ceñirme a la seguridad.
Además de una violación de una de las Normas más Básicas de Seguridad, La Norma de Control de Cañón, a mi me parece que se está fomentando entrenamiento negativo, lo cual está desechado por cualquier principio básico de la enseñanza o instrucción.
No puedes preparar una clase en la que se manipulen armas de fuego, y por el motivo A o B, esa instrucción incluya apuntarse unos a los otros. Es decir, no puedes enseñar a tus alumnos a hacer una cosa bien enseñándosela mal. Estás infravalorando la seguridad y les estás inculcando mientras manipulan armas reales (cargadas o no da igual, las armas siempre están cargadas) que apuntarse unos a los otros es algo aceptable.
Lo que no entiendo es que concepto de seguridad hay en España, cuando allí cuento 18 agentes de las FYCSE y personal del ET, y ninguno dice ni «mu» ante tal machada. Eso es lo que más flipado me ha dejado.
Si quieres ver como hacen el grip o la postura todos en circulo usa Blue Guns que para eso están, o ponles en batería de cara a los blancos y vete comprobando uno a uno. Pero no uses instrucción negativa ni violes la seguridad.
Por mucho menos de esto en USA un alumno te para el tiro (allí la norma es que cualquiera que vea un incumplimiento de la seguridad puede requerir un Alto el Fuego) coge sus cosas, le pide al instructor que le devuelva la pasta y se va a su casa.
Os digo también que el problema no me extraña, en las Pruebas Pre-Q para Instructor de Anarma, de 20 Candidatos solo han aprobado 6, y la mayoría de los suspensos son por incumplimiento de la seguridad. Debe ser que este es el problema patológico de España por falta de cultura con armas de fuego o por falta de interés en la formación, la titulitis ha hecho pero que mucho mucho daño, y ya casi vale todo.
Perdón, pero en esa foto, por mas que miro, no veo ningún bloqueador de cañón (amarillo o rojo).
Muy buenas Jorge.
Siento discrepar. … se pueden hacer muchos ejercicios y con total seguridad si en esas armas previamente están aseguradas con un bloqueador de cañón que impide no sólo la entrada de cualquier tipo de proyectil sino también y por su color (amarillo o rojo). Observar que es eso… un sistema de entrenamiento.
Al director del curso instructor formador o entrenador como quieras llamarlo le permite observar desde ese ángulo el empuñamiento correcto del arma y más detalles que el valore. Al resto de compañeros les permite trabajar con seguridad desenfunde y encare del arma.
Se prepara todo previamente en zona fría y con seguridad y luego se puede trabajar en círculo o realizar ejercicios Men to Men con seguridad.
saludos. Isi.