Posiciones y/o posturas de en guardia [Ready Positions].

Posiciones_posturas de en guardia [ready positions]Sin lugar a dudas, una de las cuestiones más debatidas respecto al combate con armas de fuego radica en lo que se conoce como, digamos, posiciones y/o posturas de en guardia [Ready Positions], entendiéndose como tales algo así como «aquellas posiciones y/o posturas en las que un tirador, una vez empuñada, dispone su arma, de forma que en caso necesario pueda utilizarla para batir una amenaza inmediatamente».

Dos son las opciones disponibles cuando se lleva un arma encima, sea fusil o pistola: portarla en su funda pistolera o colgada de la correa portafusil, si se prevé que no será necesario utilizarla inmediatamente; o bien empuñarla y adoptar alguna de las posiciones/posturas de en guardia, si se prevé que pueda ser necesario utilizarla inmediatamente. Una u otra opción dependerá de las circunstancias de cada situación táctica, con la particularidad de que siempre será más rápido llevar el arma empuñada en alguna posición/postura de en guardia, aunque finalmente no se llegue a disparar o apuntar siquiera a una amenaza, que no tener que desenfundar el arma en caso necesario.

Arma en la funda

No solo existe una abundante variedad de posiciones/posturas de en guardia, sino que, además, se pueden encontrar bajo diferentes denominaciones. Pero independientemente de variedades y denominaciones, existe un factor común, como viene siendo habitual al trabajar con armas de fuego, que se define por las normas de seguridad con las armas de fuego. Dichas normas han de cumplirse siempre y las posiciones y/o posturas de en guardia no van a ser la excepción, de lo contrario no habría tanto debate cada vez que se trata este asunto. Muchas veces el debate sobre las posiciones/posturas de en guardia gira en torno a la vulneración de la norma número 2, «no dirijas la boca de fuego del arma hacia nada ni nadie sobre lo que no pretendas disparar», y ahí empieza el eterno debate de si boca de fuego hacia arriba o boca de fuego hacia abajo, como si una cosa excluyera a la otra.

Ni qué decir tiene que hay alguno que ve peligrosa la guardia baja por apuntar la boca de fuego hacia abajo ─algo que no cuenta con evidencias aún siendo la posición de en guardia más habitualmente utilizada en enfrentamientos reales─ y no ve el peligro de apuntar la boca de fuego hacia arriba cerca de las cabezas y apuntando a todos los vecinos por encima del primer piso de cualquier edificio (además del peligro inherente a las balas perdidas).

Llegados a estas alturas se sobreentiende que las armas de fuego se portan en condición uno (o puede que dos), es decir, con cartucho en recámara ─y hay que realizar la comprobación de la recámara para asegurarse─. De otra manera las posiciones/posturas de en guardia carecerían de sentido, dado que se trata de que el arma esté preparada para un uso inmediato.

Apuntando a la amenaza

Por otra parte, el debate sobre las posiciones/posturas de en guardia también gira en torno a la velocidad, además de a la seguridad. No es extraño que se utilice la velocidad como argumento para descartar unas posiciones/posturas de en guardia, supuestamente más lentas a la hora de disparar, en favor de otras más rápidas, o eso creen algunos. Sin embargo, cualquiera que haya realizado un mínimo de ensayos en el campo de tiro con crono y cinta métrica (no hay excusas, hay cronómetros de tiro que cuestan tanto como unos elementos de puntería con tritio y fibra óptica o una buena funda pistolera), sabe que las diferencias en cuanto a velocidad entre unas posiciones/posturas de en guardia y otras suelen ser tan pequeñas que resultan irrelevantes a la hora de decidir.

Comparativa de velocidad y precisión entre posiciones de en guardiaParticularmente hace ya unos cuantos años que hice la prueba. Opté por probar cuatro de las posiciones/posturas de en guardia más utilizadas: guardia baja [Low Ready], guardia al pecho [Chest Ready], guardia alta [High Ready] y boca de fuego hacia arriba [High Port] (más abajo se explica en qué consiste cada una). Para lo cual, después de practicar en seco un rato con cada posición realicé una serie de 5 disparos a 8 metros del blanco desde cada una de las posiciones/posturas indicadas, anotando los tiempos cuando el impacto entraba dentro de la zona marcada, de forma que no todo fuera correr sino además impactar. Los resultados fueron los siguientes (en la imagen se marcan los impactos desde cada posición con un color diferente; hay algún impacto más en la imagen que no contabilicé porque se iba demasiado respecto a los demás): guardia baja, en verde, 0,82, 0,84, 0,77, 0,74, 0,69; guardia al pecho, en rojo, 0,71, 0,82, 0,72, 0,80, 0,82; guardia alta, en amarillo, 0,59, 0,70, 0,64, 0,65, 0,68; boca de fuego hacia arriba, en azul, 0,82, 0,84, 0,83, 0,94, 0,78. Como se puede ver las diferencias son mínimas, no llegan ni a un pestañeo, por lo que no parece que vayan a ser determinantes en este caso. Puede que un buen tirador logre apreciar más la diferencia. No lo descarto.

Si te decides a probarlo por ti mismo, sea esto o cualquier otra cosa, asegúrate de hacerlo sin condicionamientos. No intentes demostrar ninguna teoría de antemano, porque lo conseguirás. Aborda la prueba con toda la objetividad e imparcialidad que puedas. Saca conclusiones a partir de los resultados y no resultados a partir de las conclusiones que pretendas demostrar.

Pero lo más curioso de esta sencilla y rudimentaria prueba que llevé a cabo por mí mismo, y lo que realmente confirma los resultados, consiste en que al replicarla se alcancen resultados similares, tanto si se realiza de una forma sencilla (SPAULDING, Dave. Ready or Prepare? Choose wisely. Handgun Combatives) como más científica (LEWINSKI, William J.; et al. Ambushes Leading Cause of Officer Fatalities – When Every Second Counts: Analysis of Officer Movement from Trained Ready Tactical Positions. Law Enforcement Executive Forum).

En resumen, el criterio de la velocidad para abogar por una posición/postura de en guardia u otra no cuenta con una sólida justificación, dadas las mínimas diferencias. No solo a partir de los resultados, sino también de la pura lógica, se puede concluir que serán más rápidas, por muy poco, aquellas posiciones en las que el arma se encuentre más cerca de la posición final para realizar un disparo, como es el caso de la guardia alta. Sin embargo, al contrario de lo que algunos creen, la guardia baja resulta tan rápida, o incluso más, que la guardia al pecho.

Uno de los criterios para determinar la posición/postura de en guardia más adecuada en cada momento consiste en la probabilidad de contacto con una amenaza, de tal forma que a mayor probabilidad se utilizará una posición que permita un mayor control del arma y del entorno (seguridad) al mismo tiempo que permite batir a una amenaza inmediatamente (velocidad). Si la probabilidad de contacto con una amenaza es remota, normalmente el arma irá en su funda pistolera o colgada de su correa portafusil; si el contacto pasa a ser probable, se empuña el arma en una posición de guardia baja, por ejemplo; y cuando el contacto es inminente, la posición elegida puede ser guardia alta, guardia baja, u otra. Y aquí no tiene por qué haber una única solución.

No existe una posición/postura de en guardia ideal para cualquier situación táctica, por lo que habrá que adaptarse y optar por la más adecuada en cada momento, lo que no quita que algunas posiciones se adapten a una mayor variedad de situaciones y, por lo tanto, resulten más polivalentes. El caso es que no hay una que sirva para todo, igual que posiblemente no haya ninguna que no sirva para nada.

Pero en el debate sobre posiciones/posturas de en guardia cada uno busca sus motivos, excusas, razones, justificaciones, explicaciones, para tratar de convencer a los demás, o convencerse a sí mismo, de lo ideal que resulta para todo la posición/postura de en guardia que él propone, y no hace más que buscarle pegas a las demás, llegando a veces a ver lo que no hay. A algunos se les ocurren todo tipo de argucias para defender a ultranza la posición/postura de su elección. Yo diría que existe cierto efecto placebo en este tipo de debates.

Entre los instructores que mejor explican esta cuestión se encuentra Dave Spaulding (Adaptive Combat Pistol. Panteao Productions; WorkSpace and Ready Positions. YouTube; A Discussion of Preparatory Positions. YouTube; The «Arc of Ready» and the Oklahoma City Bus Shooting. YouTube), que acuña el término arco de en guardia [Arc of Ready] para referirse a esa necesidad de adaptar la posición/postura de en guardia a la situación táctica, de tal forma que la boca de fuego de la pistola describe un arco de abajo a arriba y de arriba a abajo al cambiar de posición/postura en ese esfuerzo por adaptarse a la situación de cada momento. Literalmente, dice lo siguiente:

«Un enfrentamiento es fluido por naturaleza y la/s amenaza/s se mueven y eso ha de pasar también con la orientación del arma. Desde los tiempos de los espartanos sabemos que aquel que vence en un combate no es el más rápido o el más preciso, sino aquel que es capaz de adaptarse más rápido a la velocidad de los cambios en la situación, y la posición/postura de en guardia ha de ser parte de este proceso de cambio/adaptación.

En mis cursos explico lo que yo llamo el arco de en guardia [The Arc of Ready], que consiste en una batería de tres posiciones/posturas de en guardia que pueden adaptarse con un mínimo movimiento pero cambia drásticamente la orientación hacia delante de la boca de fuego. Además se pueden utilizar con una o ambas manos» (SPAULDING, Dave. Ready or Prepare? Choose wisely. Handgun Combatives).

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