El empuñamiento de la pistola, ese gran incomprendido. Por Juan I. Carrión.

Hola a todos.

Empuñe, pulgar sobre pulgar, uno de los principios básicos del tiro con armas de fuegoPara escribir un nuevo artículo, estuve pensando en todas aquellas cosas que me he encontrado como instructor que los alumnos suelen hacer mal o que, como tirador, he visto en numerosos tiradores que no la hacen de la manera que considero que es la más acertada después de muchos disparos, pruebas y análisis.

Una de las cosas en las que veo que, como norma general, los tiradores suelen andar más deficientes es el empuñamiento de la pistola. Por eso digo que es el gran incomprendido. Yo mismo durante muchos años lo estuve haciendo mal, y me doy cuenta perfectamente de ello ahora cuando me veo en los vídeos que tengo grabados de mis tiradas (y que alguno ya me indicaba en su momento). Yo empuñaba como me enseñaron, es decir, de una manera poco eficiente y voy a explicar porqué. Pero para ello tengo que exponer primero cuáles son los fundamentos del empuñamiento en una pistola.

FUNDAMENTOS DEL EMPUÑAMIENTO

Me voy a referir al empuñamiento del arma a dos manos para realizar un tiro de combate, es decir, a disparar teniendo en cuenta que puede ser necesario realizar más disparos sobre el objetivo con la intención de neutralizarlo. Recordemos, que por definición las municiones de arma corta no tienen un “poder de parada” adecuado, principalmente por la falta de velocidad del proyectil. En este contexto, la incapacitación del objetivo se produce por uno de estos tres factores: destrucción del Sistema Nervioso Central (SNC), pérdida de sangre que provoque shock hemorrágico o por último, la percepción subjetiva del que recibe el impacto y que le hace abandonar o continuar luchando. Sólo los disparos en SNC tienen la capacidad OBJETIVA de parar a un adversario de un solo disparo en el acto, ya que la provocada por shock lleva un tiempo (dependiendo del volumen de sangre que se pierda por unidad de tiempo) y la capacidad subjetiva no puede ser valorada pues depende de cada persona y de la situación específica del momento. Para todos aquellos que quieran profundizar más en el tema, recomiendo la lectura del documento Handgun Wounding Factors and Effectiveness. Urey W. Patrick. July 14, 1989.

Por lo visto anteriormente, lo más probable será que haya que hacer varios disparos para detener al adversario (más aún si tenemos en cuenta los que posiblemente vamos a fallar).
Dentro de este tipo de tiro (varios disparos, normalmente con una alta cadencia), el objeto del empuñamiento son dos: dirigir el arma hacia el objetivo y el control del retroceso para que los siguientes disparos estén ubicados donde realmente el tirador quiere que estén (y no “por ahí, más o menos…).

Centrándome en el aspecto del control del retroceso, vamos a estudiar la biomecánica del empuñamiento con respecto al retroceso del arma corta: la pistola tiene una parte móvil que afecta directamente a la alineación de miras después del primer disparo, la corredera. Ésta en su movimiento hacia atrás, pivota en la parte alta de la mano armada (la mano fuerte para los de la vieja escuela) creando un momento de fuerza que provoca el desplazamiento del cañón hacia arriba, sacando los elementos de puntería fuera de la zona que se estaba apuntando. El movimiento es más acusado cuando se empuña el arma con una sola mano, provocando que la elevación del arma sea, además, hacia el lado contrario a la mano que empuña, tal y como muestra el vídeo a continuación:

¿Cómo controlo esa elevación de la pistola? Tan sencillo como hacer fuerza en la dirección contraria… Tan sencillo y tan difícil…

Tradicionalmente se nos ha enseñado a empuñar el arma corta con la historieta del “pajarillo”…”si lo apretáis mucho se muere, si lo apretáis poco se os escapará”. Primer error. Esa técnica es perfectamente válida para aquellos que se vayan a dedicar al tiro deportivo de precisión (fuego central, pistola rápida y cosas así) y que normalmente van a disparar a una mano y desencarando entre disparos (como bien me enseñaste, Sergio, a.k.a. “Amado Líder”). No puede utilizarse este principio en el tiro de combate ya que hace el efecto del retroceso en los disparos continuados sea totalmente nefasto.

Posteriormente, uno de los grandes de este país me dijo: “agárrala como si te la quisieran robar”, un poco más en la línea de lo que realmente hace falta pero sin ser totalmente la solución. Si hacemos fuerza en la empuñadura de la pistola, simplemente por hacer fuerza, realizamos esta presión alrededor de las cachas, dando muy buen control del arma hacia los lados, pero no se controla de manera eficiente el movimiento hacia atrás del arma. En esta situación están la mayoría de los tiradores que no sujetan el arma de manera adecuada.

La técnica de “empujar y estirar” que se utiliza en la “Weaver” es muy difícil de mantener en un tiro dinámico y además he visto que provoca movimientos excesivos en el punto de mira cuando se realiza con fuerza.

¿Cuál es el “quid” de la cuestión? ¿Qué es lo que hace que los disparos rápidos entren dentro de un área reducida en el objetivo? ¿Por qué tiradores con una potencia muscular más que considerable no lo consiguen?, desde mi punto de vista, pues simplemente porque entre otras cosas (no voy a valorar los “gatillazos” que meten y cosas así) no utilizan los músculos de sus antebrazos de manera adecuada. Y aquí viene el secreto…

Primer punto, el empuñamiento alto con ambas manos. La mano armada está limitada por la “rabera” del arma, pero aún así he visto tiradores con la mano sensiblemente por debajo de este tope. Como ya he explicado antes, el movimiento hacia atrás de la corredera pivotando en la mano armada provoca un movimiento hacia arriba en la boca de cañón, siendo mayor cuanto mayor es la distancia entre la corredera y el punto de apoyo. Si a eso añadimos que la pistola tenga una corredera alta (como HK, Beretta o SIG) hace que el movimiento sea mayor. Y la mano reactiva (la débil, para los de la vieja escuela) también debe agarrar lo más alto posible para ayudar a reducir este momento de fuerza. Muchos tiradores me miran con cara de “pero ¿qué dices?” y me vienen con la excusa de que poner la mano reactiva tan alta va a hacer que les “muerda” la corredera, cosa que es simplemente falsa… siempre y cuando no metan ninguno de los dedos dentro de la ventana de expulsión. Yo dejo mi dedo pulgar de la mano reactiva apoyado (sin ejercer presión) sobre el lateral de la corredera y no me ha pasado nunca nada, ni a ninguno de los que ha tirado conmigo.

Segundo punto, si además de apretar la empuñadura alrededor de ella con ambas manos, apretamos con la mano reactiva en la parte inferior de la empuñadura, estamos ejerciendo presión de manera contraria al movimiento del arma después del disparo. Para ejercer esta presión es necesario que la mano reactiva se coloque de una manera determinada con respecto a la pistola, lo que algunos llaman “empuñamiento pulgares hacia delante”. Pero no es solamente  los pulgares hacia delante, son muchas más cosas. Principalmente se trata de que la mano reactiva adopte una inclinación de unos 45º con respecto a la línea del cañón, consiguiendo de esta manera que la presión de la parte inferior de la empuñadura (cerca de la boca de entrada del cargador) sea más alta y reduciendo el movimiento de la boca de fuego.

empuñamientoMis puntos de referencia para saber si estoy empuñando bien son: pulgares paralelos entre sí y a la línea de fuego (1), pulgar de la mano armada apoyado en la parte posterior de la mano reactiva (y no sobre el otro pulgar)(2) y los dedos de la mano reactiva dirigidos más o menos 45º hacia el suelo si los abro (3).

Cuando era chico “Weaver” se hacía imposible realizar este empuñamiento de la manera más eficiente posible, puesto que doblar el codo de la mano reactiva hacia abajo, hacía inevitablemente que la mano se moviera hacia atrás impidiendo la inclinación antes mencionada. De todos modos, para los que utilicéis la “Weaver” y temáis cambiar, podéis medio solucionar el problema relajando la posición del codo de la mano reactiva, dejándolo que se coloque a una mayor altura y permitiendo la inclinación de la muñeca hacia delante. Estirar los brazos por igual como se realiza en la postura “Isósceles Moderna” ayuda notablemente a que este empuñamiento funcione.

¿Cuánto hay que apretar? Todo lo que se pueda con dos límites: primero si apretamos sin control con la mano armada, el dedo índice queda afectado en su fluidez de movimiento. Segundo si apretamos “a muerte” y la pistola empieza a temblar, hay que aflojar un poco. Este empuñamiento cansa, sobre todo al principio ya que entran a actuar muchos más músculos del antebrazo que de la otra manera. Un poco de entrenamiento específico de desarrollo y resistencia de la musculatura de los antebrazos lo soluciona.
Tampoco me creo lo del 60/40 o del 70/30 a la hora de apretar, y reconozco que era de los que lo predicaba, pero después de muchos ejercicios de tiro, me doy cuenta de que aprieto con ambas manos por igual.
Con este empuñamiento transformamos un movimiento hacia atrás y hacia arriba en un movimiento hacia atrás, lo que me ha permitido darme cuenta del recorrido del punto de mira en su movimiento hacia atrás y luego hacia delante, consiguiendo que los siguientes disparos estuvieran antes dentro de la zona deseada. Si observáis el video siguiente, veréis la diferencia de un empuñamiento al otro (tradicional Weaver frente a pulgares hacia delante) en lo referente al movimiento del cañón del arma corta.

Tengo un ejercicio para comprobar la efectividad del empuñamiento. A siete metros, diez cartuchos en el cargador, a la señal del “timer” disparar lo más rápido posible esos cartuchos sobre un blanco de IPSC clásico intentando que todos estén dentro de la A. Esta manera de empuñar me permite hacerlo en tiempos menores a 4 s., con una USP compact con munición original Fiocci. Os invito a hacerlo y probar vuestra capacidad.

Llevo los tres últimos años explicando esta manera de empuñar y he visto como tiradores mejoraban de manera espectacular. En series de disparos rápidos (más de tres), lo que antes eran impactos en el blanco ahora son impactos en un área reducida… muy reducida. Incluso algún gran tirador de IPSC se ha beneficiado de esta manera de empuñar, haciendo que sus “Alfas” se multipliquen.

Espero que este artículo sea de utilidad para alguno. Os cuento las cosas como yo las hago y como las explico en mis clases. Como dijo el sabio John “Shreck” McPhee: “mejor cinco maestros que un maestro y cuatro alumnos”.

Un saludo a todos.

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17 respuestas a El empuñamiento de la pistola, ese gran incomprendido. Por Juan I. Carrión.

  1. Abimael dijo:

    Excelente reportaje ! Pienso que un buen tirador comienza con una buen agarre. De no ser asi nunca podra mejorar el grupo de inpactos.

  2. Jesús* dijo:

    Un buen artículo, didáctico y muy bien explicado. Respecto a las denominaciones de vieja/nueva escuela, mano débil/reactiva/apoyo/menos fuerte, etc, etc, considero que es más por gustos personales que por otra cosa.

    Lo viejo no tiene que ser malo, ya que la nuevo puede venir aprendido, enseñado, modificado, mejorado y al final, ha logrado superar a lo viejo, así que lo considero más una forma de hablar o de expresarse de quien lo dice por dos motivos bien distintos, el primero porque se siente más cómodo con esas definiciones y el segundo motivo porque empleado en según que escenarios proporciona un halo de sabiduría.

    Respecto a las demostraciones prácticas del instructor/profesor, no creo que sea malo el que se realicen, proporciona un plus en la enseñanza concreta ya que a la teoría le aplicamos la enseñanza visual de qué debemos hacer para conseguir lo explicado. Como se dice en otro comentario, el instructor no debe de ser el mejor tirador, pero al menos debe de saber y conocer cómo se puede hacer la técnica y el resultado que conseguiremos con su aplicación correcta.

    Un saludo

  3. Pues creo que ya está todo dicho y yo por lo menos estoy totalmente de acuerdo.

    Aquí el que no evoluciona es porque no quiere. Con toda la información disponible actualmente no es difícil identificar cuál es el modelo a imitar y las TTPs a utilizar porque parecen dar mejor resultado. De todas formas tampoco es raro encontrarse con alguien que parece que quiere reinventar la rueda o redescubrir la pólvora en lugar de fijarse en los demás y no perder el tiempo buscando lo que ya está inventado o descubierto.

    Lo que está claro es que pocos instructores hay como Jose Ignacio, que no solo buscan lo más eficaz y eficiente sea donde sea sino que además saben disparar de verdad.

  4. FEDERICO CONDE dijo:

    He leído todos los artículos publicados por Carrión en este blog y verdaderamente que podría comentar al respecto, añadir algo a lo publicado por él sería recaer en la REDUNDANCIA, criticarlo, por otro lado, sería faltar a la verdad a base de argumentos imposibles de creer que finalmente no conducirían más que a la apertura de un debate sin salida alguna, sólo me resta, pues, tratar de aportar mi propia experiencia en base a lo explicado y establecer alguna puntualización a las críticas que se han levantado, que creo sin motivo.-

    Evidentemente hay varios tipos de escuelas, esto es aquí en el tiro y el todos los aspectos de la vida, lo que hoy es palabra de Dios , alguien descubre mañana que no es así.
    En los años 70 los manuales del Ejército y de la Guardia Civil, no contemplaban en modo alguno, el tiro con ambas manos, era algo que no se daba, que decir de las fundas de arma corta, las denominadas fundas estuche. Eran, en definitiva, otros tiempos y otra forma de ver la vida, la táctica y la técnica policial que nada tiene que ver con la actual realidad.
    Todos aprendemos a partir de una base, una serie de conceptos que nuestro buen hacer profesional acaba perfeccionando, para descubrir finalmente que algunas de las cosas que aprendimos se han quedado desfasadas o que son susceptibles de mejorar. Es en ese momento cuando comenzamos a actualizarnos y o bien decidimos agarrarnos al pasado y conservar los viejos conceptos (antigua escuela) o por el contrario evolucionar y dar el gran salto (nueva escuela).-

    Y para muestra un botón, 1940 el ejerció alemán tras aplicar una nueva doctrina táctica la Blitzkrieg, contra su oponentes franceses anquilosados en tácticas de la I Guerra mundial, tardo menos de un mes en plantarse en París. La nueva contra la vieja escuela.-

    Es obvio que el paso del tiempo traerá nuevas técnicas e incluso recuperara algunas desfasadas con adaptaciones para situaciones concretas (recuerden la posición arma en la sien quedo desfasada y olvidada por peligrosa, sólo se hablaba de Sul y en la actualidad se está revisando y considerando su aplicación para situaciones tales como salir de un vehículo etc.). A todo esto se le llama evolucionar y bendito sea que así suceda de lo contrario estaremos perdidos, la sociedad evoluciono a como es hoy gracias a que unos cuantos descubrieron que las cosas se podían hacer de otra manera distinta, incluso la delincuencia evoluciona continua y constantemente, por lo tanto ofenderse por lo dicho es cuando menos no querer admitir una realidad que ahí esta y el que esto dice arrastra a sus espalas más de 54 veranos de continua evolución.

    Conozco a Carrión desde hace muchos años, primero como gran amigo y segundo como compañero del Equipo de Recorridos de Tiro de la Guardia Civil de que soy su Director ´Técnico amén de Jefe de Equipo, y si hablamos de “titulitis” pues también soy Instructor de Tiro ( ejerciendo como tal desde el año 1990 que ya es llover), Entrenador Nacional de Tiro, Diplomado en Intervención Operativa, Deportista de Elite y un sinfín más de cosas que llenarían paginas y paginas, pues bien con todo eso, mi empuñamiento, hasta hace poco era el tradicional “el aprendido en la vieja escuela” y fue Carrión quien me mostro las virtudes del cambio de la misma manera que explica en su artículo a lo que añadiré PRUEBE, COMPARE y si hoy día encuentra algo mejor yo le hago la ola.-

    Mi número de alfas se ha llegado a duplicar en las competiciones y lo más importante la distancia entre centro de impactos en secuencias de dos disparos se ha reducido a la mitad.-

    A partir de dicho momento podría decir, está bien pero yo continúo con lo de siempre, me encuentro más cómodo podría aplicar un sinfín de excusas para no cambiar en cuyo caso continuaría integrándome en la vieja escuela enseñando algo que con el paso del tiempo acabará muriendo por sí solo, sin en cambio he decidió admitir las virtudes y bondades de lo nuevo y abandonar viejas teorías, como he hecho con otras tácticas y técnicas, conservando lo bueno y desechando lo inútil.

    Yo ahora me considero de la nueva escuela porque evoluciono (recuerden desde el año 1990) y no me enroco en viejos conceptos por el mero hecho de que me fastidia que alguien haya visto lo que yo no he podido o sabido ver en su momento. Actualmente enseño esta forma de empuñar porque es más efectiva que la otra forma y la misión final de un docente sea instructor de tiro o de otra materia es conseguir que sus alumnos puedan enfrentarse a los problemas que surjan en su trabajo con las debidas garantías de éxito.-

    Por último quiero remarcar que un instructor de tiro no debe ser un magnifico tirador en eso estoy de acuerdo, pero sin tiene que demostrar que lo que enseña se puede hacer, ¿qué crédito podernos obtener de clases teóricas si el alumno no ve la realidad de la enseñanza?, podremos hacerlo más despacio, más lento, pero si le decimos que empuñando de esta nueva forma concentraremos más los impactos y el alumno ve la demostración práctica no dudara y el aprendizaje se tornará más fácil y fluido, de lo contrario, solo sembraremos la duda y la suspicacia pudiendo al final el alumno llegar a cuestionar la enseñanza o desarrollarla como un mero trámite sin objetivo alguno y lo que es más peligroso llegar a dudar de la capacidad del instructor al que acabara considerando como un mero actor que se limita a interpreta un papel y que si no dispara es porque probablemente no acertara en el blanco por ser un pésimo tirador.-

    Ya saben el dicho en esta vida no sólo hay que ser honrado sino parecerlo.-

  5. Pues a mi es la que menos me gusta y es la primera vez que la escucho. Creo que lo de mano reactiva es la denominación menos utilizada.

    Basta utilizar Google para comprobar la diferencia:

    EN INGLÉS

    Para shooting “weak hand” salen 87.200 resultados de búsqueda.
    https://www.google.es/?gfe_rd=cr&ei=5qeEU636C4OWOqzGgegK#q=shooting+%22weak+hand%22

    Para shooting “support hand” salen 56.500 resultados de búsqueda.
    https://www.google.es/?gfe_rd=cr&ei=5qeEU636C4OWOqzGgegK#q=shooting+%22support+hand%22

    Para shooting “reactive hand” salen 1.580 resultados de búsqueda.
    https://www.google.es/?gfe_rd=cr&ei=5qeEU636C4OWOqzGgegK#q=shooting+%22reactive+hand%22

    EN ESPAÑOL

    Para tiro pistola “mano débil” salen 3.980 resultados de búsqueda.
    https://www.google.es/?gfe_rd=cr&ei=5qeEU636C4OWOqzGgegK#q=tiro+pistola+%22mano+d%C3%A9bil%22

    Para tiro pistola “mano de apoyo” salen 104.000 resultados de búsqueda.
    https://www.google.es/?gfe_rd=cr&ei=5qeEU636C4OWOqzGgegK#q=tiro+pistola+%22mano+de+apoyo%22

    Para tiro pistola “mano reactiva” salen 44 resultados de búsqueda.
    https://www.google.es/?gfe_rd=cr&ei=5qeEU636C4OWOqzGgegK#q=tiro+pistola+%22mano+reactiva%22

    En resumen, la denominación menos extendida (de momento), tanto en inglés, como sobre todo en español, es la de mano reactiva.

  6. Juan Carrion dijo:

    En algunas escuelas se denomina reactiva a la mano contraria a la armada por ser la mano que reacciona a los problemas surgidos durante el tiro como pueden ser cambios de cargador, solución de interrupciones, apartar a otra gente, abrir puertas, utilizar linterna o, por ejemplo utilizar el arma en caso de que la armada quede inutilizada…
    Hay otras denominaciones, pero esa es la que mas me gusta.

  7. grundi dijo:

    Excelente artículo, hay que abrir la mente.

  8. Pues yo no entiendo cómo alguien se podría ofender por eso. No veo problema en hablar de vieja escuela, escuela moderna, escuela obsoleta, escuela vendehumos, concesionario de motos tácticas, escuela contemporánea, … Hay de todo y no pasa nada. No es tan malo que haya variedad de escuelas. Bueno, si que lo es, que menudo cacao.

  9. Efectivamente los técnica de empuñe a dos manos con los pulgares paralelos no es nueva, ni mucho menos, sino que tiene unos 30 años. Si no recuerdo mal, ese empuñe a dos manos con los pulgares paralelos, combinado con la TTP isósceles moderna o modificada (http://tirotactico.net/2011/12/19/la-isosceles-moderna-the-modern-isosceles-por-ron-avery/), lo que viene siendo un conjunto posición/postura/empuñe, data de los años 80 y creo recordar que se le atribuye principalmente a Brian Enos y Rob Leatham. Y en el caso de la TTP C-Clamp para arma larga creo que aunque ha ganado popularidad en los últimos años se ha podido ver allá por los años 70 en el ejército de Rodesia (http://tirotactico.net/2013/07/08/el-empune-pinza-en-c-c-clamp-mike-pannone-07jul13-patrocinado-por-alias-training-security-services/).

    La posición/postura, como otro principio básico del tiro (http://tirotactico.net/2014/07/10/principios-basicos-del-tiro-con-armas-de-fuego/), también es importante: base ancha, base profunda, centro de gravedad desplazado hacia delante, lo que viene siendo algo así como empujar un coche para que arranque cuando se queda sin batería.

  10. Creo que se lo escuché a Kyle Defoor, pero no me hagas muchos caso, que la llama mano menos fuerte, porque débil tampoco es. Otros la denominan mano de apoyo.

    Creo que la denominación más habitual es mano débil o mano de apoyo.

  11. Axel dijo:

    Magnífico articulo, totalmente de acuerdo ( comprobado en el campo de tiro a lo largo de muchos cursos), tan sólo tengo una duda y no es sobre el tema principal.

    Porque a la mano que asiste el empuñe se le esta denominando actualmente reactiva, si no reacciona a nada, puesto q la acción asistencial en el empuñe no se inicia tras el disparo si no antes, por lo cual, siendo un poco estrictos, no deberia denominarse asistencial en vez de reactiva???

  12. Un maldito dijo:

    Me considero de la ‘vieja escuela’ y el artículo de Carrión me parece muy bueno (como poco igual de bueno que el anterior publicado también en este mismo blog) Además, como viejo representante de la susodicha vieja escuela me encanta aprender constantemente venga la enseñanza de donde venga: sin dogmatismos, con espíritu crítico y con talante constructivo. Y demostrando las cosas en el campo de tiro y de todas las formas posibles y probables. Y si hay que cambiar o evolucionar, mejorar en una palabra, nunca es tarde para aprender.

    Y por eso, la explicación del estudio del empuñamiento que introduce Carrión me parece impecable. Es más, no es tan nueva la técnica con pudiera parecer (lo que demuestra, una vez más, lo atrasados que estamos en ciertos temas concerniente al manejo de las armas aquí en Spain), ya que la utilización de la mano débil/reactiva/tonta/con la que escribes no, la otra/ con la del guante/con la de las uñas pintadas, etc., para –si se me permite– además de asir consistentemente el arma reduciendo el efecto de relevación de la misma también, en parte, poder dirigir el tiro en conjunción con la otra mano: la fuerte/activa/con la que comes y escribes/la del reloj no, la otra, etc. Como digo, esa técnica ya se utilizaba años ha (por la vieja escuela) en el manejo de ciertos subfusiles ¿recordáis aquello de pinchar? (Carrión sí lo recordará) Pues el principio es el mismo y el manejo de la mano reactiva (y su pulgar) es similar a lo descrito por Carrión en este artículo.

    Como petición al autor, y ya que aborda tan acertadamente el tema del control del movimiento del arma tras cada disparo, le invito a que escriba también sobre la posición del cuerpo en el disparo de combate haciendo hincapié en lo importante de una correcta postura para absorber parte del retrocedo del arma facilitando un tiro rápido y continuado.

    En cuanto a demostrar aquello que enseñas en la línea de tiro, desde el punto de vista docente infunde mucha confianza en el alumno sobre todo al principio, que es cuando el alumno intenta proyectar todo lo explicado y aun así no le salen muy buenas tiradas (y es cuando pueden surgir ciertas dudas que ralenticen su progreso) Si un alumno inseguro te ve hacerlo primero ganará es posible que gane en confianza y pueda hasta pensar: joder, si lo hace el viejo este cómo no lo voy a hacer yo que soy más joven, más fuerte y mucho más guapo. De nuevo de acuerdo con Carrión en su metodología docente.

  13. Juan Carrion dijo:

    Andrés, si te he ofendido en mis comentarios sobre la “vieja escuela” queda muy lejos de mi intención. Solo apuntaba lo de mano débil y mano fuerte a como se denominaba anteriormente según lo que me enseñaron a mí y a los anteriores a mí. Tengo compañeros (del gremio y de fuera) que son instructores de la “vieja escuela” de una experiencia y calidad como formadores excepcional y que siguen denominando de esta manera a cada una de las manos en el Tiro.
    Simplemente era un comentario sobre el tipo de denominación. Pero vista la sensibilidad, me comprometo a no volver a hacerlo.
    Sobre lo de tirar delante de los alumnos, como hice en el resto del artículo, conté lo que se me ha enseñado, lo que he conocido, y esa realidad no tienen que ser absoluta, pero es mi realidad. Yo me refería a que lo que a mi se me enseñó como instructor era la máxima de “no hacer demostración de las técnicas con fuego real delante de los alumnos”, cosa que no comparto. Si no somos capaces de hacer lo que predicamos, ¿qué base tiene lo que decimos? Si un instructor de tiro no es capaz de realizar los ejercicios que propone, ¿cómo espera que sus alumnos crean en que pueden hacerlo?
    Si ese no es tu caso, considero que tus alumnos lo agradecerán y su progreso será más eficiente puesto que tienen un modelo a seguir.
    Entre demostración y exhibición hay una línea muy fina que está definida por la humildad del instructor y sus actos frente a los alumnos.
    El objeto de mis artículos es intentar dar un punto de vista “mio” y “probado” ante los usuarios de las armas de fuego, buscando que esos tiradores mejoren. Nada más.

  14. Andrés Rojas dijo:

    Mañana llegará uno que las denomine mano tonta y mano lista y te llamará a ti de la vieja escuela, tus artículos son buenos y algunos te leeremos sin duda con mas agrado si dejas de mandarnos indirectas.
    En otra ocasión también aludiste a la “vieja escuela” afirmando que antes no considerábamos bueno que un instructor disparase en las clases, o algo parecido a esto.
    Ya que entro al trapo te diré que nunca ha sido así, lo que un instructor no tiene por que ser, es el mejor tirador de los presentes.
    Lo que muchos hacen es enseñar lo buenos que son y lo bien que lo hacen sea esto necesario o no para la formación.
    Todo por descontado envuelto en este concepto de la “nueva escuela” que es la humildad.
    Un saludo

  15. Salva dijo:

    Gracias y Enhorabuena Carrión por este artículo sobre el empañamiento .
    Animo y estoy impaciente por ver tu próximo artículo . Un saludo

  16. Mario326 dijo:

    Que gran verdad Juan Ignacio. De hecho nunca llegué adominar mi HK hasta que me explicaron lo de la mano reactiva (antes debil) y su pulgar sobre la corredera. Entonces…¡¡¡¡ O sorpresa !!! ¡¡¡ Pero si no pasa nada y además tengo mayor control sobre el arma!!!

    Muchas gracias por este instructivo artículo. Después de un verano en “OFF”, me sirve para “volver a echar a andar”.

  17. F.Delta dijo:

    Buen articulo, dando fe de la realidad de todo lo expuesto.En ocasiones no se da importancia a la correcta posicion del brazo reactivo para conseguir grandes agrupaciones con cadencia de fuego en ejercicios reactivos.

Por favor, déjanos tus comentarios. Se agradecen.