9 mm: ¿mola otra vez?, por Todd Green, de Pistol Training. 30 de julio de 2013.

Me encontré con este interesante artículo del difunto Todd Green, de Pistol Training, con fecha del 30 de julio de 2013, sobre el discutido asunto del calibre 9 mm, y no pude resistirme a traducirlo e incluirlo aquí, aún a pesar de NO contar con autorización de su autor original. No se trata de nada nuevo y ya se trató este mismo asunto al hablar sobre el mito del poder de parada [stopping power], pero no por ello deja de mantener su actualidad e interés, especialmente mientras haya quien no comprenda la realidad sobre el rendimiento terminal de las actuales municiones calibre 9 Luger.


La semana pasada me envió un email un amigo mío para decirme que en el pequeño Cuerpo de Policía Local en Ohio (EE.UU.) al que pertenece iban a cambiar sus pistolas en calibre .40 que llevan años utilizando por un nueva pistola en calibre 9 mm. Ayer mismo los periódicos locales de Dakota del Sur (EE.UU.) hacían público que la policía local de Sioux Falls también iba a pasar del calibre .40 al 9 mm.

Entre bambalinas, más discretamente y con calma, dos importantes cuerpos policiales nacionales se están planteando sustituir sus armas cortas por otras en calibre 9 mm. En estos dos cuerpos prestan servicio más de 20.000 profesionales armados.

Se trata de una tendencia cada vez mayor que, en mi opinión, hace ya tiempo que era necesaria.

Observa la imagen de la izquierda. Incluso a solo unos pocos centímetros de distancia resulta difícil discernir cualquier pequeña diferencia real entre el enorme cartucho en calibre .45 ACP de más a la izquierda y el minúsculo cartucho en calibre 9×19 de más a la derecha al compararlos con algo como una linterna SureFire 6Z (chavales, esa linterna la utilizaban los dinosaurios para cazar hombres de las cavernas en la Era de los Cascarrabias).

El gran giro hacia el calibre .40 S&W producido en las policías estadounidenses a mediados de los años 90 se considera en muchas ocasiones como una prueba de su mayor eficacia para detener a las malas personas antes que hagan cosas malas. Pero ese no es el motivo por el que el calibre .40 proliferó tan rápidamente entre los diferentes cuerpos policiales. La popularidad del calibre .40 S&W se debe casi en su totalidad a la prohibición de armas de asalto de 1994 [Assault Weapons Ban (AWB)] que limitaba la capacidad del cargador.

La AWB permitía a los fabricantes de armas recomprar los cargadores que anteriormente vendieran a cuerpos policiales y revenderlos en el mercado comercial. Eso hizo que cualquier maltratado cargador de alta capacidad usado valiera su peso en oro. Así que las marcas acudieron a los cuerpos policiales para ofrecerles cambiar sin coste sus pequeñas y debiluchas pistolas (y cargadores) en calibre 9 mm. por otras pistolas nuevas y mejoradas en un calibre mayor. De esta forma un policía obtenía un arma nueva que entraba en su funda pistolera actual con la que sustituía su pistola vieja y a veces totalmente desgastada. Los jefes y sindicatos desfilaron con las pistolas nuevas frente a sus policías para demostrar que estaban haciendo algo importante. Y las marcas de armas consiguieron un montón de pistolas que pudieron reacondicionar por poco dinero y a continuación venderlas por un módico precio tan sólo con incluir en la caja uno de esos cargadores de alta capacidad anteriores a la prohibición.

No se trata de vagas especulaciones. Trabajé en dos importantes marcas de pistolas diferentes durante la AWB y así fue cómo se hicieron los negocios. Las marcas amasaron dinero e hicieron muy felices a su clientes policías. Y durante el proceso a muchos se les lavó el cerebro para que creyeran que por alguna razón el 9 mm. era una bola de papel mientras el .40 era una bola de cañón.

Ahora, décadas de experiencia han demostrado que ningún proyectil de pistola policial común, tanto si es en calibre 9 mm. como si es en calibre .40, .357 o .45, alcanza el mítico nivel de «lo detiene de un disparo». Con la actual tecnología las puntas huecas que diseñan y fabrican las principales marcas de munición son todas comparables entre sí independientemente del calibre. Joder, constituye un secreto a voces que el FBI considere su actual munición de servicio en calibre 9 mm. –de dotación principalmente para aquellos tiradores que no pueden manejar el calibre .40 durante las pruebas de evaluación– más eficaz que la munición en calibre .45 con la que se dota a su propio personal SWAT. ¿Por qué? El proyectil del 9 mm. fue desarrollado hace tan solo un par de años. El proyectil del .45 data de mediados de los años 90. ¡El diseño de punta hueca (JHP) ha avanzado tanto en los últimos 20 años!

El cambio al calibre 9 mm implica muchas ventajas para cualquier cuerpo policial. En primer lugar, como decía en el párrafo anterior, para muchos tiradores marginales resulta más sencillo superar las pruebas de evaluación gracias al menor retroceso del 9 mm. Eso quiere decir mucho para los jefes y asesores jurídicos de cualquier cuerpo policial: menos repeticiones de las pruebas de evaluación (algo costoso en términos de munición y personal) y menos suspensos (algo costoso en términos de re-formación y, demasiado frecuentemente, demandas). En segundo lugar, con una pistola determinada los policías llevan más cartuchos a bordo al tiempo que realmente reducen el peso.

En tercer lugar, y quizás lo más importante en época de escasez y recortes presupuestarios, la munición del 9 mm resulta simple y llanamente barata. Al preguntar por precios de munición en calibre .45 ─directamente del mismo distribuidor y al mismo precio que pagaría cualquier cuerpo policial─ y compararlos con los precios de exactamente la misma marca de munición en calibre 9 mm. resulta un 60% más cara la munición del .45.

En resumidas cuentas, el caliber 9 mm: fácil de disparar, eficaz y económico. E incluso sirve para las 1911.

¡Entrena duramente y cuídate!

Todd Green


Pues bien, este artículo constituye una evidencia más de lo mucho de mito y poco de realidad que se esconde tras la falacia que afirma que «el 9 Parabellum no sirve». ¿Por qué hay quien le preocupa más el hecho por el que su pistola dispare proyectiles de 9 mm. que no el hecho de no ser capaz de colocar correctamente los impactos? ¿le iba a ayudar a disparar mejor una pistola en calibre .45 ACP? ¿y en el calibre «fiasco» 5,7×28?

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