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Precisión
Como puede atestiguar cualquiera que haya asistido a alguno de mis cursos me centro mucho en la precisión. En mis cursos siempre se exige un alto grado de precisión, porque en un combate con armas de fuego la precisión casi siempre se verá mermada. Existen muchas razones para esta merma sin ser la más importante que bien puede que estés recibiendo fuego de tu agresor. Asimismo es altamente probable que te estés moviendo, que tu enemigo se esté moviendo y puede que te encuentres en un entorno de visibilidad reducida.
Todos estos factores y otros muchos tendrán un efecto negativo sobre la precisión pero hay que confiar en que si te esfuerzas duramente por obtener un alto grado de precisión en tu adiestramiento aunque ésta se vea mermada en un combate con armas de fuego mantendrás la suficiente precisión como para cumplir la misión. Esta estrategia lleva años utilizándose con mucho éxito en unidades de operaciones especiales de primer orden. Yo soy un producto de dicha escuela de pensamiento y he adiestrado a muchísimos de esos soldados con tal estrategia siempre en mente.
Cuando quiera que explico un ejercicio de tiro siempre les digo a mis alumnos que disparen tan rápido como ellos puedan sin que sea a costa de un estándar de precisión razonable. Una de las técnicas que utilizo habitualmente consiste en colocar un blanco de tiro olímpico con pistola sobre la zona del pecho de un blanco de IPSC o IDPA. Entonces les digo a los alumnos que disparen tan rápido como puedan en todos y cada uno de los ejercicios de tiro pero siempre esforzándose por mantener los impactos dentro del negro del blanco de tiro olímpico. En ejercicios de tiro tales como fuego EN movimiento esta medida se amplía a mantener los impactos dentro del círculo más exterior. Esto es comúnmente conocido como la estrategia «apunta pequeño, falla pequeño» [aim small, miss small]. Avanzada ya la mitad del primer día retiro el blanco de tiro olímpico y les muestro a los alumnos el gran agujero irregular sobre el blanco de IPSC o IDPA que inevitablemente resulta de esos ejercicios de tiro. Con ello se refuerza la enseñanza: la velocidad está bien pero la precisión es definitiva [speed is fine, accuracy is final] – palabras que guían mi vida.
Otra pregunta que me hacen habitualmente es ¿cuál es la precisión mecánica o intrínseca aceptable en un fusil o una pistola de servicio? o lo que es lo mismo ¿qué resultado debería ser capaz de producir una combinación arma/munición de servicio al disparar desde una banco de tiro o un apoyo con el que se elminen los errores del tirador?
Ten presente que procedo de un ámbito de operaciones especiales en el que se exige precisión quirúrgica con poco margen de error. Basándome en ello y en años de experiencia he llegado a la conclusión que una pistola de servicio debería ser capaz de producir impactos en la cabeza a 25 metros y un fusil de servicio debería ser capaz de esto mismo a 100 metros – básicamente agrupaciones de 15 centímetros.
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