
En los últimos años el casco de combate de corte alto [high cut] ─el que deja libres las orejas─ ha pasado de las unidades de operaciones especiales a la infantería de algunos ejércitos. Deja sitio para los cascos de comunicaciones y de protección auditiva, pesa menos porque tiene menos carcasa y lleva raíles para todo lo que hoy se monta en un casco. A cambio, deja sin cubrir parte de los laterales de la cabeza. ¿Importa eso? Para responder con datos y no con opiniones hay que mirar atrás, porque el dilema entre cubrir la cabeza y dejar oír al combatiente tiene más de 100 años.
En este artículo repasamos la historia del casco de combate desde 1915, lo que aportó cada modelo, lo que dicen los estudios sobre el trauma que evita un casco y cuánta cabeza cubre cada diseño. Al final vemos qué sabemos y qué no sabemos del corte alto, y hasta dónde llega la lógica cuando faltan los datos.









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