
Izq. animación, dcha. realidad.
El mismo juez, las mismas partes, diez días de diferencia, y dos sentencias que juntas retratan a la perfección lo que hay detrás de la campaña contra la SIG Sauer P320.
El 20 de marzo de 2026, el juez Victor Bolden (D. Conn.) dictó una orden judicial definitiva de cesación [permanent injunction] contra el abogado Jeffrey Bagnell, prohibiéndole usar una animación que pretendía demostrar cómo la P320 podía sufrir una «descarga no provocada por el sujeto» [uncommanded discharge], es decir, dispararse sin que nadie presione el disparador. La animación contenía cinco falsedades demostradas sobre los componentes internos del arma.
El 30 de marzo de 2026, el mismo juez Bolden permitió que siguiera adelante la demanda de Bagnell contra SIG Sauer por difamación, basada en el comunicado de prensa «la verdad sobre la P320» [The Truth About the P320] que SIG Sauer publicó el 7 de marzo de 2025.
En resumen, un abogado que fabricó un vídeo falso para captar clientes demanda al fabricante por llamarle ─sin nombrarle directamente─ mentiroso y oportunista. Y un juez federal dice que ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo, lo cual es verdad. No hay que olvidar que Bagnell gana dinero con las demandas, tenga o no tenga razón, y a SIG Sauer le ha ganado no en una, sino en dos ocasiones.
Pero vayamos por partes.








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