Gatorz, gafas de calidad ─y precio─: Rig para diario y Blastshield B2 MILSPEC Ballistic fotocromáticas para el campo de tiro, por ejemplo.

Los ojos están siempre expuestos a agresiones externas. Cada día se enfrentan al sol, el viento, la arena, el polvo y la suciedad. Por eso agradecen la protección de unas unas gafas ─oscuras cuando pega el sol─. No es que haya pocas marcas y modelos disponibles en el mercado para cubrir todos los gustos, caras y bolsillos.

Ya para el campo o galería de tiro hace falta algo más que unas gafas con cristales claros u oscuros, para proteger los ojos frente a esquirlas, vainas y fragmentos que salen proyectados cada vez que alguien dispara un arma de fuego. Tienen que ser unas gafas de protección balística cuyos cristales ─en realidad, policarbonato─ cumplan con las normas y estándares de seguridad correspondientes (EN 12312-1, STANAG 2920, STANAG 4296, ANSI Z87.1, MIL-PRF-31013 o MIL-PRF-32432). El tema ya lo hemos tratado en varias ocasiones. Por si hay alguna duda, todo se resume en que «ojos no hay más que dos y no los venden sueltos». En esta ocasión, la novedad es que te vamos a hablar de una marca de gafas ─de diario y de protección balística─ nueva para nosotros, pero muy conocida en los mentideros tácticos: Gatorz.

Para serte sincero, hace tiempo que le echamos un ojo al catálogo de Gatorz, pero el precio nos tiraba un poco ─o mucho─ para atrás. Así que para ayudarnos a decidirnos y probar por nosotros mismos si es cierto lo que nos dicen continuamente Nando, Coto y Carpo sobre la calidad de las gafas Gatorz, nos enviaron un par de modelos: para uso diario las Gatorz Rig con cristales oscuros «no balísticos» y para el campo de tiro las Gatorz Blastshield B2 MILSPEC Ballistic con cristales fotocromáticos.

 

La historia tras Gatorz

Gatorz se fundó en 1989 en San Diego, California, con una idea clara y concreta: fabricar gafas con montura de aluminio capaces de aguantar vientos de más de 160Km/h ─lo que viene siendo saltar en caída libre o ir en moto a toda velocidad─. Por aquel entonces, las gafas convencionales con montura de plástico no aguantaban esas condiciones y las que aguantaban eran feas y/o incómodas. Esa montura de aluminio es la seña de identidad de las gafas Gatorz, junto a las patillas de diseño plano muy cómodo y la doble bisagra de acero ultraresistente.

La marca nació entre paracaidistas civiles de las zonas de salto del sur de California, entre los había miembros de los Navy SEALs, los Special Boat Teams e instructores de Naval Special Warfare [Guerra Naval Especial]. Así que la marca se exportó de forma natural del paracaidismo deportivo al ámbito militar, porque esos militares que las utilizaban para saltar por su cuenta también las utilizaban para saltar en sus unidades.

Gatorz es una empresa estadounidense ─propiedad de sus propios empleados y veteranos, según ellos mismos publican en su web─, con todo el proceso de montaje hecho a mano en Yuma (Arizona). El aluminio que utilizan es 7075-T6 ─el mismo que se utiliza en aeronáutica─, mecanizado por control numérico (CNC) y no por inyección de metal líquido, es decir, que las monturas y patillas se tallan una a una a partir de un bloque de aluminio.

La buena fama en el ámbito militar de las gafas Gatorz no viene simplemente del hecho que las utilizaran miembros de unidades de operaciones especiales famosas, sino a la calidad y diseño que comparten sus diferentes modelos de gafas. Gatorz se distingue claramente de otras marcas no solo por el característico logo que lleva en relieve en cada patilla, sino por lo que ofrece en cada modelo:

  • Las patillas son finas y planas, lo que permite llevarlas debajo de un casco o con cascos de protección auditiva sin que la patilla se clave en la cabeza. Cualquiera que haya pasado una jornada larga en el campo de tiro con cascos sobre las orejas sabe lo que es notar la patilla de las gafas incrustada en cada lado de la cabeza. No son tantas las gafas que te puedes encontrar así.
  • Montura ajustable. El aluminio se puede doblar con cuidado para ajustar el ancho, la altura del puente nasal y la presión de las patillas. Gatorz incluso tiene vídeos en su canal de YouTube explicando cómo hacerlo sin romper nada ─ver el vídeo anterior─. Las gafas se ajustan a tu cara, porque obviamente tu cara no se puede adaptar a las gafas.
  • Garantía de por vida. Cubre la montura frente a defectos de fabricación durante toda la vida útil de las gafas.
  • Cumplen las normas de protección balística. Según el modelo, cumplen la norma ANSI/ISEA Z87.1 (norma estadounidense de protección ocular industrial) y, en los modelos MILSPEC, la norma MIL-PRF-32432A (norma estadounidense de protección balística frente a fragmentación, que exige aguantar dos impactos de un proyectil del calibre .15 a velocidades de entre 700 y 725 pies por segundo ─213 a 221m/s─ sin agrietarse, romperse ni desprenderse).

 

El catálogo

Gatorz fabrica una amplia variedad de modelos de gafas, todos con la misma filosofía que define a la marca ─montura de aluminio mecanizado, ajustables, made in USA─, pero con formatos diferentes según el uso y la cara del usuario. Los más conocidos son los siguientes:

Magnum. Las gafas que dieron origen a todo, que son las que más se ven entre militares, miembros de unidades especiales incluidos, y la más popular del catálogo. Diseño envolvente con lente amplia para mayor visibilidad. Es el modelo de referencia y la opción habitual para caras medianas y grandes.

Wraptor. Versión más deportiva, con lente algo más pequeña que las Magnum. Mejor ventilación, mejor para caras más estrechas.

Specter. Diseño envolvente más ancho en los extremos que las Magnum.

Delta. Diseño más clásico, formato aviador modernizado.

Marauder. Lanzamiento más reciente, con patillas más finas que el resto del catálogo y un diseño semienvolvente.

Blastshield. La línea más avanzada, con sistema de cristales intercambiables ICM (Innovative Clamp Mechanism) que permite cambiar de cristales con un solo gesto. Disponible en versión MILSPEC Ballistic, que es la que cumple la norma MIL-PRF-32432A.

Rig. Modelo de uso diario, con un formato más cuadrado y un diseño más urbano, pensado para llevar como gafas de sol fuera del campo de tiro.

Boxster, Skyhook, Havok, Stark, Sentix, y ediciones especiales como las firmadas por Jack Carr, Kershaw, SIG Sauer o la Navy SEAL Foundation completan el catálogo.

 

Gatorz Rig para diario

Las Gatorz Rig tienen un diseño más cuadrado y urbano que el resto del catálogo de Gatorz, pensado precisamente para llevar como gafas de sol fuera del campo de tiro, como gafas más de vestir todos los días. Además, la versión con montura Cerakote negra y cristales oscuros ─sin polarizar─, con el logo de la marca en negro en cada patilla, tiene un perfil bastante discreto. Incluyen la típica gamuza y funda calcetín, como cualesquiera gafas, y un no tan típico estuche rígido ─y pegatina de Gatorz, por supuesto─.

Como todos los modelos de la marca, conservan las patillas finas y planas características, con la bisagra doble de acero. Los cristales oscuros filtran el 100% de radiación UV, pero no son cristales balísticos, acorde con el enfoque como gafas pensadas para uso diario ─y no para el campo de tiro, aunque hay un modelo Rig MILSPEC Ballistic─.

La calidad de fabricación y de diseño no dejan lugar a dudas, pero el precio tira para atrás si estás buscando algo más asequible. El precio de venta al público en Gatorz Europe es de 210€, aunque se puede conseguir hasta un 20% de descuento (más información al final).

 

Gatorz Blastshield B2 MILSPEC Ballistic fotocromáticas para el campo de tiro

Las Gatorz Blastshield B2 MILSPEC Ballistic en su variante con montura Cerakote Black y cristales balísticos fotocromáticos combinan dos cosas especialmente interesantes: protección balística ANSI Z87.1+ y MILSPEC (MIL-PRF-32432A) y cristales fotocromáticos ─que son la opción más inteligente para usarlas en cualquier condición de luz sin tener que cambiar los cristales, como ya te explicamos─.

Como mencionamos anteriormente, las patillas son lisas, sin ningún relieve, y de aluminio, rasgo común de todas las gafas Gatorz ─y especialmente interesante en el casco de unas gafas de protección balística que se van a utilizar muy posiblemente con casco de protección en la cabeza y/o con cascos de protección auditiva─. Gatorz las llama Ghost Temples [patillas fantasma], porque están diseñadas precisamente para ser fantasma, en el sentido de que no se note presión contra los lados de la cara, sobre todo al utilizar casco o cascos. No se trata de algo habitual en cualesquiera otras gafas, especialmente las fabricadas en plástico, como en el caso de las gafas Swiss Eye Tomcat, sobre las que ya decíamos que  las patillas con cierto relieve pueden resultar molestas durante una sesión larga si llevas cascos (nosotros utilizamos tapones, así que no nos afecta). Con las Blastshield no existe ese problema.

Sobra decir que siendo característica de la marca, las Gatorz Blastshield también llevan la doble bisagra de acero en las patillas, diseñada y fabricada para durar y aguantar mucho trote, que es lo que se espera de unas gafas para el campo de tiro.

Aunque en esta versión con cristales fotocromáticos no hay que cambiar los cristales, incluye igualmente el sistema ICM del modelo Blastshield que permite cambiar los cristales sin desmontar nada. Con las gafas en la mano se aprieta un pestillo central, salta el cristal, se coloca otro, y listo. Evidentemente está pensado para las versiones que incluyen varios cristales, que no deja de ser un engorro que se soluciona con los cristales fotocromáticos.

Además de la funda típica gamuza y funda calcetín, incluyen un estuche rígido diseñado para el modelo con varios cristales, porque viene con huecos para las gafas y los cristales adicionales ─la pega es que es demasiado aparatoso─. Nuevamente, como seguro que sucede con cualquier otro modelo, la calidad de fabricación y de diseño no dejan lugar a dudas, pero el precio tira para atrás si estás buscando algo más asequible. El precio de venta al público en Gatorz Europe es de 370€ ─menos de los 455€ del modelo con dos cristales─, aunque se puede conseguir hasta un 20% de descuento (más información al final).

 

El aluminio pesa poco más que el plástico

Las comparaciones son odiosas, así que ya puestos, los pesos de las Gatorz Rig y las Gatorz Blastshield B2 fotocromáticas frente a otras gafas de protección balística que hemos probado a lo largo de los años:

La conclusión evidente ─que ya se intuía─ es que una montura de plástico pesa menos que una de aluminio mecanizado y unos cristales con mayor superficie de protección también pesan más. Sin embargo, las diferencias son mínimas y no se llegan a apreciar al usarlas. Hay más de un 30% de diferencia entre las gafas más ligeras y las más pesadas, pero no son más que 10 gramos. Curiosamente, las Gatorz Blastshield y las Smith Optics Aegis Echo son las que más pesan y pesan lo mismo, 41 gramos, sin llegar a sentirse pesadas ni incómodas. Ese mayor peso se debe a la montura de metal y la mayor superficie de los cristales. Las demás gafas se mueven en un rango de 31g a 35g, menos de un 13% entre las más ligeras y las más pesadas, que son las Gatorz Rig, las únicas con montura de metal.

En la práctica, el peso de unas gafas de protección balística de calidad ─independientemente del material del armazón─ está en una horquilla muy estrecha que no marca diferencias significativas en cuanto a comodidad. El peso no es un argumento para decidirse por unas u otras, igual que tampoco lo es la protección balística cuando todas cumplen la norma exigible. La diferencia está en el diseño, la calidad y ─sobre todo─ el precio.

 

Relación calidad-precio-funcionalidad

Aquí viene la parte que no se puede esquivar. Unas Gatorz Magnum con cristales balísticos fotocromáticos cuestan unos 360€ en Europa. Una Gatorz Blastshield B2 con cristales balísticos fotocromáticos se van a 370€. Unas Gatorz Rig son 210€. Alternativas como las Swiss Eye Tomcat con cristales balísticos fotocromáticos cuestan 120€, las WileyX Ozone con cristales balísticos fotocromáticos 190€ y las ESS Crossbow con cristales balísticos fotocromáticos en torno a 195-235€.

La pregunta es la de siempre: ¿merece la pena pagar más del doble?

Pues depende de lo que estés comparando, de lo que estés buscando y  de lo que puedas o quieras permitirte. Es como comparar un Mercedes Benz con un Dacia Logan, unas Ray-Ban con unas Hawkers, o un iPhone o un Samsung con un Xiaomi. Funcionalmente hacen lo mismo: te llevan del punto A al punto B en el caso de los coches, te protegen los ojos en el caso de las gafas, y te permiten hacer llamadas y mandar mensajes en el caso de los móviles. Pero la calidad del material, del diseño, del proceso de fabricación y de los detalles no es la misma, y eso se nota.

Si puedes permitírtelo y valoras la durabilidad a largo plazo, una montura de aluminio mecanizado made in USA con garantía de por vida frente a una montura de policarbonato sin garantía equivalente, no te vas a equivocar pagando más por la primera. Si lo que buscas es protección balística que cumpla la norma a un precio razonable, hay opciones perfectamente válidas a la mitad o menos. Ambas cosas son igualmente ciertas.

La conclusión, tras varios años utilizando gafas de protección balística de diferentes marcas, es tan clara como evidente: la diferencia entre Gatorz y otras marcas es la calidad y el precio ─no la funcionalidad, salvo el detalle no menos importante de las patillas planas─. Las Gatorz tienen una calidad alta y un precio alto. Se nota que están hechas buscando calidad y diseño sin importar el precio, mientras que otras marcas buscan un equilibrio entre calidad y precio que las hace accesibles a más bolsillos. Ambas filosofías son perfectamente válidas. La pregunta no es cuál es mejor, sino cuál te gusta más y puedes o quieres permitirte.

 

El precio se compensa con un descuento

La mejor forma de comprar unas Gatorz es con descuento. Gatorz Europe ofrece un 20% de descuento a militares (en activo, retirados o veteranos), así como a policías, personal de emergencias, médicos, enfermeros y servidores públicos. Hay que enviarles una copia de la tarjeta de identificación profesional por email o WhatsApp o escribirles directamente desde una dirección de correo electrónico corporativa solicitando el descuento ─sin necesidad de enviar la copia de la tarjeta de idenficación profesional. Gatorz te facilitará un código de descuento del 20% de un solo uso. También suelen tener ofertas puntuales y campañas con códigos de descuento.