
Hace algo más de dos años os presentamos en una nota breve un artilugio con forma de atrezo de película de ciencia ficción y un nombre que no aclaraba gran cosa: el Multi-Function Muzzle Device (MFMD) [dispositivo de boca de fuego multifunción], de Strategic Sciences. Entonces apenas había datos y nos quedamos con lo evidente ─que era distinto a todo lo demás─. El producto ya está en el mercado y tenemos más datos sobre lo que ofrece, que es más interesante que su aspecto futurista. Se trata de un dispositivo que reduce el ruido, elimina el fogonazo y reduce el retroceso, es decir, lo que viene siendo un silenciador. La diferencia es que, en este caso, las especificaciones son superiores a las de otros silenciadores.

Quien haya leído nuestra serie sobre cómo funcionan los silenciadores y qué ventajas y efectos producen ya conoce el problema de fondo. Un silenciador convencional ─el de toda la vida, con su pila de deflectores [baffles]─ atrapa los gases en una serie de cámaras y los va soltando despacio. Eso atenúa el ruido, sí, pero tiene un precio: aumenta la contrapresión [backpressure]. En un arma semiautomática o automática esa presión se devuelve hacia atrás por el ánima, acelera el cierre ─en fusiles cortos de 5,56mm puede dispararse un 20% a 40% por encima de lo normal─ y termina escupiendo gas caliente y tóxico a la cara del tirador. Más suciedad, más desgaste, ciclado más violento y, a menudo, necesidad de retocar la toma de gases.

(Foto de Mark Fingar para Guns&Ammo)
¿Y el retroceso? Un silenciador de deflectores reduce ligeramente el retroceso. Sin embargo, para reducir el retroceso de verdad hay que poner un freno de boca, que desvía gas hacia los lados con fuerza para bajar el retroceso, pero eso aumenta el ruido. En general, no es fácil reducir simultáneamente el sonido, el fogonazo y el retroceso. Como dice el propio fabricante de este dispositivo, las soluciones clásicas obligan a comprometer sonido o fogonazo o retroceso, mientras que el MFMD trata los tres como un único sistema de gestión de energía y de flujo de gas.
No se trata simplemente de marketing del fabricante. El concepto parte de una necesidad de la comunidad de Operaciones Especiales estadounidense. En 2022, el ASD SO/LIC (Assistant Secretary of Defense for Special Operations/Low-Intensity Conflict) [Subsecretaría de Defensa para Operaciones Especiales y Conflictos de Baja Intensidad] planteó la necesidad de un dispositivo de boca de fuego que redujera retroceso y fogonazo simultáneamente, cuyo pliego de prescripciones técnicas desarrollaron dos unidades de «operaciones especiales» ─una estadounidense y una canadiense─. El desarrollo técnico se canalizó a través del IWTSD (Irregular Warfare Technical Support Directorate) [Dirección de Apoyo Técnico a la Guerra Irregular].
El pliego no pedía poca cosa. El dispositivo tenía que servir para cuatro cartuchos de partida ─.300 Blackout, 5,56x45mm OTAN, 7,62x51mm OTAN y .338 Lapua─, reducir el retroceso al menos un 40%, generar como mucho una milicandela (mcd) de fogonazo ─es decir, casi nada de destello visible─ y, sobre todo, no aumentar la velocidad del cierre más de un 2%. Ese requisito último es determinante y se traduce en un dispositivo que «funciona como un silenciador sin comportarse como un silenciador».
Lo curioso es que el hombre detrás del invento llevaba en ello desde mucho antes de que alguien se lo pidiera. Russ Oliver, antiguo boina verde, empezó a diseñar algo parecido hacia 2008. Su primer diseño no era fabricable con la tecnología de entonces, así que lo simplificó y ese segundo producto fundó la empresa que hoy conocemos como HUXWRX ─antes OSS (Operators Suppressor Systems)─, la marca que popularizó el silenciador de flujo continuo [flow-through]. Oliver dejó aquella casa y montó Strategic Sciences para terminar lo que había empezado. Entre 2008 y la actualidad el cambio vino gracias a la fabricación aditiva, de forma que la impresión 3D en metal permite geometrías internas imposibles de mecanizar anteriormente.
Aquí está lo bonito. El MFMD usa cuatro recorridos de flujo que hacen girar el gas en sentidos opuestos y nunca lo detienen. Esos recorridos se pliegan y se enroscan sobre sí mismos, de modo que dentro de un cuerpo de apenas 4,7 pulgadas (119mm) caben más de tres metros (diez pies) de recorrido de gas. Tanto recorrido permite que el gas se enfríe y pierda velocidad sin pararse nunca.
Y ahí está el truco que hereda del flujo continuo de OSS/HUXWRX, llevado un paso más allá. Como el gas no se atrapa, no hay golpe de contrapresión. De ahí ese aumento de velocidad del cierre inferior al 2% ─las propias cifras de HUXWRX en sus silenciadores de flujo hablan de menos de un 5%, y de en torno al 1% en algún modelo corto─. La consecuencia práctica es doble. El arma cicla casi como si no llevara nada en la boca y, al desviar el gas hacia delante de forma controlada, el conjunto se comporta como un compensador y baja el retroceso. La gestión del gas hace las dos cosas a la vez. Por eso el MFMD reduce el retroceso sin volverse más ruidoso.
El fogonazo se ataca por dos vías. La primera es esa longitud de recorrido. Dar tanta vuelta asegura que la pólvora termine de quemarse dentro del dispositivo y no fuera. La segunda es el material. El MFMD se imprime en Inconel 718, una superaleación de níquel que no chispea ni arde como sí termina haciéndolo el titanio. Preguntado por si usarían titanio para aligerar, Oliver no lo descartó del todo ─han hecho alguna unidad bajo pedido─, pero fue claro: el titanio acaba destellando tarde o temprano, y el requisito era la eliminación casi total del fogonazo.


(Foto de Mark Fingar para Guns&Ammo)
El sistema viene en dos partes. Por un lado, el dispositivo de boca de fuego (MD) propiamente dicho, que se monta sobre el cañón ─no solo delante─, lo que reduce al mínimo la longitud que se añade al arma. Es la llamada ventaja «over the barrel» (OTB) [sobre el cañón, literalmente]. Ese MD, él solo, ya hace de bocacha apagallamas, de freno de boca y, según el fabricante, es generalmente seguro para el oído por sí mismo. Por otro lado, los módulos de supresión (SD y SDX) se acoplan delante mediante una palanca de cierre rápido [QD] y suben el grado de atenuación del sonido cuando hace falta. Si se busca la máxima atenuación del sonido se monta el módulo y si se prefiere menos peso y longitud en el arma se deja únicamente el MD. Esa modularidad ─elegir capacidad según la misión─ es parte sustancial del concepto MFMD.

En cuanto a calibres, ya no se limita a los cuatro iniciales del pliego, sino que hay versiones desde 5,56mm hasta .50 BMG, incluidas configuraciones para ametralladoras alimentadas por cinta. El fabricante habla de 13 calibres y 68 configuraciones. Vale tanto para armas de cerrojo como para armas automáticas, con una durabilidad que la marca sitúa a la altura de la vida útil del cañón.
En la revista Guns & Ammo probó el MFMD-5.56-1.3-MDSDX-1/2×28:
- Calibre: 5,56mm.
- Longitud: 119mm / 4,7″ (solo MD); 190mm / 7,5″ (con SDX).
- Altura: 63,5mm / 2,5″ (MD); 79,4mm / 3,125″ (con SDX).
- Anchura: 40,6mm / 1,6″.
- Anclaje: integral, 33mm / 1,3″ sobre el cañón, rosca 1/2×28.
- Peso: 439g / 15,5 oz (MD); 751g / 26,5 oz (con SDX).
- Acabado: Cerakote.
- PVP: 2.499 dólares (MD+SDX).
Analicemos las características de este dispositivo en cuanto a diferentes aspectos, según lo que dicen en la revista Guns & Ammo, que son ellos los que lo probaron y no nosotros.
Sobre el peso, el Inconel es denso. Esos 751 gramos del conjunto 5,56mm con módulo SDX son mucho al lado de un silenciador de flujo continuo en titanio, que ronda los 320–370 gramos. La resistencia al fogonazo se paga con peso. Es una decisión de diseño coherente con un requisito militar ─primero la función, después todo lo demás─, pero ahí está ese peso adicional.
Lo que se refiere al retroceso no cuadra del todo. La web del fabricante anuncia «hasta un 60%» de reducción. El redactor de Guns & Ammo habla de entre un 60% y un 80% según el modelo. Es una horquilla amplia y nadie publica el protocolo de medición, así que conviene tomar el 60% como suelo razonable y el 80% como un techo aún por verificar de forma independiente.
Las cifras de reducción del sonido no son del todo fiables, simplemente porque no hay datos de reducción del sonido medidos por terceros. El fabricante dice «por debajo de 140dB en todos los sistemas» y Guns & Ammo lo da por seguro para el oído, pero no hemos visto todavía mediciones independientes ─del tipo de las que publica PEW Science para los HUXWRX─ específicas del MFMD. Hasta que las haya, lo de la atenuación acústica concreta queda en palabra del fabricante.
En cuanto a precio, el hecho de costar unos 2.500 dólares lo convierte en un producto de gama alta, pensado para uso institucional o para quien se lo pueda permitir en el mercado estadounidense con su trámite NFA (allí es legal, aquí en España no). No obstante, el interés del MFMD es sobre todo técnico y profesional, no para uso civil.
En resumen, la gracia del MFMD no es que silencie, ni que frene, ni que apague el fogonazo. Es que hace las tres cosas con el mismo gas y sin sacrificar una para conseguir otra, que es precisamente la regla que rige al resto del mercado. Un silenciador de deflectores atrapa gas y genera contrapresión. Uno de flujo continuo la evita, pero sigue siendo ante todo un atenuador de sonido. La combinación freno+silenciador baja el retroceso a cambio de ruido. El MFMD combina las tres cosas mejor que nadie.
Referencias
- Beckstrand, T. Strategic Sciences MFMD: Science Fiction or the New Gold Standard? Guns & Ammo, 12 de mayo de 2026. https://www.gunsandammo.com/editorial/strategic-sciences-mfmd/551556
- Strategic Sciences ─web oficial del fabricante (MFMD Overview)─. https://strategicsciences.us/mfmd/overview
- HUXWRX ─Technology (tecnología de flujo continuo, linaje OSS)─. https://huxwrx.com/technology
- How does a Flow-Through Suppressor Impact Performance? The Truth About Guns. https://www.thetruthaboutguns.com/flow-through-suppressors/




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