Si no parcheas, NO es entrenamiento, sino entretenimiento. Parcheo en negativo.

Así de sencillo y así de fácil: «si no parcheas, no se llama entrenamiento, sino entretenimiento». Dispararle a latas o botellas, disparar al mundo, al talud, a la montaña, disparar sin comprobar dónde impacta cada disparo, es un entretenimiento, a veces muy divertido, pero no es entrenamiento. Cuando se realiza un disparo lo más importante es comprobar dónde impacta para poder corregir y mejorar. Así que carece de sentido un entrenamiento en el que no se compruebe dónde acaba cada disparo.

Seguro que has escuchado alguna vez que «en la vida real no hace falta agrupar», pero en la vida real hay que darle realmente a la amenaza, igual que en el entrenamiento hay que darle al blanco. Para llegar a darle realmente a la amenaza, hay que entrenar para darle al blanco ─impactos y blancos de tiro, esa es una de las cuestiones─. No hay otra manera, salvo que lo tuyo sea «rociar y rezar», que como método solo demuestra temeridad e irresponsabilidad. Lo que realmente funciona es «apuntar y colocar» los impactos. Eso se entrena precisamente dándole al blanco y comprobando que es así. ¡Hay que ir a parchear los blancos!, aunque no sea tan divertido como disparar y te canse andar hasta el blanco una y otra vez.

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