Cuando se empleen armas largas resulta fundamental que la boca de fuego asome por delante del pilar del parabrisas, además de tener en cuenta la diferencia de altura entre boca de fuego y visor/elementos de puntería
Son las once de la mañana de un martes cuando cinco policías, tres de ellos de uniforme en un coche patrulla y los otros dos de paisano en un coche camuflado, se dirigen a una venta para tomar algo. Cinco terroristas que ocupan una posición elevada en las proximidades vigilan la carretera y observan cómo ambos coches abandonan el lugar de regreso a la localidad cercana. En un tramo de la carretera en el que los coches tienen que reducir mucho la velocidad antes de una curva muy cerrada, los terroristas ejecutan una emboscada y disparan ráfagas continuas de fuego automático sobre la zona de muerte en la que se ven atrapados ambos coches. Los policías responden al fuego con sus pistolas pero no alcanzan a ninguno de sus enemigos. Dos de los policías mueren en el acto a consecuencia de los disparos y los otros tres resultan heridos de gravedad. Uno de los policías heridos se fue arrastrando por la carretera en dirección a la localidad cercana hasta que quedó tendido en el suelo, donde se lo encontró un lugareño que por allí pasaba, que lo introdujo en su furgoneta para llevarlo al hospital. Pero tres de los terroristas que ejecutaron la emboscada detuvieron la furgoneta un poco más adelante y al encontrarse con el policía herido le pegaron un tiro en la cabeza.
Los hechos narrados tuvieron lugar el 14 de septiembre de 1982 en Rentería (Guipúzcoa). Jesús Ordóñez Pérez, Juan Seronero Sacristán, Alfonso López Fernández, Antonio Cedillo Toscano y Juan José Torrente Terrón, que en paz descansen, fueron asesinados por un comando de ETA en una emboscada (más información sobre este atentado).
Este tipo de ataques no solo son una posibilidad sino toda una realidad, incluso en nuestro país, aunque afortunadamente en la actualidad no estén a la orden del día. Lo cierto es que las personas nos desplazamos habitualmente en coche, por lo que no será difícil que el enemigo intente sorprendernos en ese momento y habrá que estar preparado para combatir con armas de fuego desde el coche. En el siguiente artículo, un experto en la materia como Max F. Joseph nos explica algunas tácticas de combate desde el coche que podrían ayudarnos a sobrevivir a una emboscada.
Uno de los principales problemas con los que nos vamos a encontrar a la hora de practicar cómo combatir desde el coche en el campo/galería de tiro va a ser precisamente la ausencia de un coche de verdad. Pero ello no tiene por qué ser un problema insalvable y seguro que se nos ocurren formas de suplir esta carencia, aunque sin llegar a alcanzar todo el grado de realismo que supone disponer de un coche de verdad. Se pueden utilizar sillas y otros elementos de fabricación casera que nos permitan ponernos en situación. Algo es algo.
Y no olvides que antes de combatir desde el coche hay que saber combatir con armas de fuego fuera de él, aunque molen más las prácticas de tiro desde el coche. Por decirlo de otro modo, no se puede aprender a realizar maniobras evasivas con un coche antes de aprender a conducir un coche, aunque molen más las prácticas de maniobras evasivas.
(Este artículo es una traducción de su original en inglés Vehicle Engagement Tactics. Surviving An Ambush, escrito por el reputado instructor Max F. Joseph, y publicado en la difunta revista SWAT en su número de agosto del año 2012. La traducción y publicación de este artículo cuenta con la autorización de Rich Lucibella, director de la revista SWAT)
Tácticas de Combate desde el Coche. Sobrevivir a una Emboscada
Por Max F. Joseph
Pasamos mucho tiempo en el coche casi todos los días. Conducimos el coche para ir al trabajo, después nos metemos en el coche patrulla y ahí nos pasamos entre ocho y doce horas de servicio.
Teniendo en cuenta la cantidad de tiempo que pasamos en y en torno al coche, tiene todo el sentido pensar que son muchas las posibilidades de vernos involucrados en un enfrentamiento armado a lo largo de ese periodo de tiempo.
El cinturón de seguridad se quita 30 segundos antes de llegar a la posición prevista para poder desplegar rápidamente en caso necesario.
El contenido de este artículo va a tener una gran importancia para todos aquellos lectores que trabajen como policías o en entornos de alto riesgo. Su objetivo no es otro más que compartir algunas cuestiones con aquellos policías, soldados y otras personas que trabajan en teatros hostiles en los que pueden verse obligados a utilizar sus armas de fuego desde el interior del coche y en torno al mismo.
ENTRENAMIENTO
Nuestro entrenamiento ha de reflejar la realidad en la medida que la seguridad y el sentido común lo permitan. Si no es así se tratará sencillamente de un ejercicio inútil. El tiempo de entrenamiento con fuego real que se dedica a enfrentamientos desde el coche resulta sorprendentemente escaso. Suelo preguntarme cuáles son las razones que motivan tal situación.
En primer lugar, creo que muchos de los instructores de tiro a cargo de un campo/galería de tiro carecen de la experiencia, motivación e imaginación necesarias para implementar ejercicios de tiro aplicados y realistas con coches, dado que la mayor parte del tiempo lo dedican a trabajo estático en el campo/galería de tiro.
Además creo que siempre existe cierto temor a que un alumno pueda darle al coche con un disparo durante este tipo de ejercicios de tiro. La culpa es de los instructores por no enseñar técnicas adecuadas para disparar desde el interior del coche y en torno al mismo. No recuerdo la cantidad de veces que he escuchado decir en varios cuerpos de Policía a un instructor de tiro que «ya no disparamos desde los coches porque hubo un alumno que le pegó un tiro a un faro, al parachoques, capó, suelo, etc.».
Está claro que hay dos tipos de coches que se pueden utilizar en entrenamientos, aquellos a los que se les puede disparar y aquellos a los que NO se les puede disparar. Cuando utilizamos coches patrulla, a los jefes les provoca mucha consternación presentarse en el campo/galería de tiro y ver que el nuevo coche patrulla tiene agujeros de bala.
Cuando se dispare a través del parabrisas en entrenamientos las gafas de protección resultan obligatorias. También resulta muy recomendable utilizar algún tipo de máscara con filtro para la nariz y la boca.
Cuando utilizamos coches a los que NO se puede disparar, tenemos que asegurarnos de que los tiradores asomen la boca de fuego por delante de cualquier parte del coche antes de presionar el disparador. Cuando se dispare por encima del capó, el tirador tiene que asegurarse de que la boca de fuego se encuentra bastante por encima del capó. Los tiradores de menor estatura puede que tengan que disparar por delante de la parrilla frontal del coche en el caso de que trabajemos con coches todocamino/todoterreno. Con arma larga tenemos que tener en cuenta además la diferencia de altura entre la boca de fuego del arma y el visor/elementos de puntería que utilicemos, para evitar que aparezcan impactos en el capó.
DISPARAR DESDE O EN TORNO AL COCHE
Desde la perspectiva de la Física, se trata de un hecho que cuando un proyectil impacta en el capó o en el portón del maletero se desvía de su trayectoria y el ángulo de salida resulta algo menor que el de incidencia. Con esto en mente una buena táctica consiste en enseñar al tirador a apartarse un metro o un poco más del coche para disparar. Desde esta distancia existe una mayor probabilidad de que los proyectiles que reboten al impactar sobre el capó pasen por encima de nosotros. Esto es cuando utilicemos vehículos a los que se pueda disparar. Me da igual la experiencia que tengan los tiradores, si haces que disparen a un metro del coche por encima del capó, conseguirás que le peguen un tiro al coche, probablemente más pronto que tarde.
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