
La pregunta es estúpida, porque para nosotros la respuesta es evidente ─y puede que para ti también─. Pero si observamos a nuestro alrededor, los hechos indican que para instructor vale cualquiera. No es raro encontrarse unos cuantos «deficientes tácticos» haciendo las veces de instructores. Curiosamente, tienen un común denominador, y es que mienten más que hablan, son mitómanos (ya hemos hablado antes de esos «seres de luz») y vendehúmos. No obstante, lo que más nos sorprende es que tengan siquiera público, aunque está claro que «todo el mundo tiene su público» ─y su bello púbico, que no es lo mismo─.










Comentarios recientes