Hace unas semanas nos enviaron un vídeo la mar de interesante, por lo absurdo y ridículo de su contenido. Un autoproclamado «instructor de combate urbano» recomienda que «tapen completamente las miras de sus armas», alza y punto de mira ─habría que preguntarle si hacemos lo mismo con un visor de punto rojo, si es que sabe lo que es─. La falacia que pretende convertir en argumento para tal majadería es que «en combate urbano se dispara sin usar los órganos de puntería, así que deberían inhabilitar esta herramienta completamente y practicar la «proyección del arma» sin ellas». No queda ahí la cosa, sino que promete que «esto los llevará de amateur a profesional». Eso sí, lo dice sin demostrarlo, claro. Obviamente no es más que marketing para vender humo, un humo que además es peligroso. En este otro artículo ya hablamos este y otros tipos de instructores.
El mito y leyenda de que no se puede apuntar o utilizar los elementos de puntería en un combate real ya lo hemos tratado en una, dos, tres, o más ocasiones. Es algo recurrente, y lo seguirá siendo mientras exista la venta de humo.
Solo hay una situación en la que claramente vas a disparar una pistola sin utilizar los elementos de puntería, que será precisamente cuando no tengas acceso a ellos, es decir, cuando la amenaza se encuentra a menos de 1 metro y tienes que disparar desde la posición de retención ─pistola pegada al lateral cuerpo por no haber espacio para extenderla hacia la amenaza─. En ese caso es evidente que no vas a utilizar los elementos de puntería, y punto. No es por un problema de tiempo ni de estrés, sino de espacio físico.

Craig Doublas demostrando el tiro desde la posición de retención «pulgar al pectoral» [Thumb-Pectoral Index], en la que, por obvias razones, no se utilizan los elementos de puntería (alza y punto de mira o visor de punto rojo).
De 1 metro en adelante se utilizan en mayor o en menor medida los elementos de puntería «siempre», salvo que seas Taran Butler y seas capaz de disparar desde la cadera como él. Lo que cambia a medida que aumenta la distancia no es si usas los elementos de puntería, sino el nivel de confirmación visual de la puntería ─cuánto tiempo inviertes en verificar la alineación según la distancia y las circunstancias─.
Es más, no es tanto el hecho de utilizar los elementos de puntería, sino el hecho en sí de apuntar en el sentido de alinear una referencia ─normalmente alza y punto de mira o punto rojo─ con el blanco o amenaza. Tanto es así que te puedes encontrar quien ha probado el grado de precisión que se puede conseguir sin tener más referencia que la línea materializada por la corredera. Este tipo de puntería es muy común en tiro al plato, donde las escopetas no tienen más que punto de mira y no un alza (y no veas cómo cambia la cosa cuando les ponen un punto rojo).
Lo de tapar el alza y el punto de mira con cinta para entrenar es una mamarrachada. Por eso solo lo hacen determinados elementos y no los que saben de lo que hablan. Ni siquiera en el caso de entrenar para disparar desde la posición de retención se van a tapar los elementos de puntería, porque es algo irrelevante.
En la posición de retención la pistola va pegada al lado del pectoral, con el codo levantado hacia atrás, y la boca de fuego no la tienes delante. Desde esa posición sencillamente no ves el alza y el punto de mira ─ni el punto rojo─. La posición de la pistola no lo permite. ¿Usas los elementos de puntería? Están ahí, pero no los ves porque no los tienes delante. ¿Tiene que entrenarse de una forma especial? Sí. ¿La enseñan instructores serios como Craig Douglas, Dave Spaulding o Cecil Burch? Sí. ¿Se enseña en unidades «especiales»? Seguramente. ¿Pero se entrena tapando los elementos de puntería? No. Se entrena con un arma que tiene alza y punto de mira o visor de punto rojo, pero desde una posición donde no puedes verlos. La diferencia es evidente.
Cuando la distancia al blanco o amenaza es de 1-3 metros, el nivel de confirmación visual de la puntería es bajo. Extiendes la pistola hacia el blanco o amenaza y buscas el punto de mira a través de la muesca del alza. ¿Está sobre el blanco? Dispara. No necesitas una alineación milimétrica del alza y el punto de mira. Puedes permitirte unos errores angulares amplios. Apuntas y usas los elementos de puntería, pero rápido.
Cuando la distancia al blanco o amenaza es de 3-10 metros, el nivel de confirmación visual de la puntería es medio. Te tomas algo más de tiempo para alinear mejor el alza y el punto de mira, lo que viene siendo confirmación visual completa de la alineación, y presionas el disparador.
Cuando la distancia al blanco o amenaza es de más de 10 metros, el nivel de confirmación visual de la puntería es más alto. Tienes que afinar más la alineación de los elementos de puntería, lo que implica dedicar algo más de tiempo.
Al decir dedicar algo más de tiempo podemos hablar de unas centésimas o una décima de segundo.
La explicación de este individuo en el vídeo para quedarse sin elementos de puntería en la pistola al taparlos con cinta se va totalmente a la mierda cuando pretende excusarse apelando a la ciencia que claramente desconoce sobre disparar bajo estrés. Hay algún estudios (referencias al final del artículo) sobre entrenamiento bajo estrés de policías que demuestran que aquellos entrenados bajo condiciones de estrés, inducido mediante oponentes que disparan munición marcadora, no deterioran su precisión de tiro bajo estrés, mientras que grupos de control sin ese entrenamiento sí lo hacen. La clave radica en entrenar CON elementos de puntería ─y no tapándolos─, bajo estrés simulado, inducido, o como se quiera llamar. La investigación indica que el entrenamiento bajo estrés puede tener efectos positivos a corto y largo plazo en la precisión de tiro de policías bajo estrés, con mejoras que persisten 4 meses después del entrenamiento.
Además, estudios sobre visualización mental acreditan que los policías que practican la visualización mental de su actuación bajo estrés superan a grupos de control cuando se exponen a una situación simulada, indicando que la técnica adecuada practicada bajo estrés mejora el rendimiento incluso con elementos de puntería.
Lo que no hay es un solo estudio que indique que «tapar con cinta los elementos de puntería mejora el rendimiento bajo estrés».
Curiosamente es difícil, por no decir imposible, encontrar una sola persona que sepa de lo que habla que tape los elementos de puntería para entrenar o que enseñe semejante majadería. Ni es algo que parezca haber cuajado en unidades tipo SWAT o Delta Force. Todos entrenan con elementos de puntería, a todas las distancias.
Habría que ver qué dice el tipo del vídeo en el caso de llevar un visor de punto rojo en la pistola, que no deja de ser un elemento de puntería. ¿Tapas el visor de punto rojo por detrás para no ver el punto? ¿Lo apagas? Claro que no, porque es absurdo.
Un entrenamiento efectivo en «tiro defensivo» ni de lejos ─ni de cerca─ consiste en entrenar tapando los elementos de puntería, sino en entrenar los niveles de confirmación visual de la puntería, los principios básicos del tiro, los pilares fundamentales del combate con armas de fuego, todo ello a diferentes distancias desde 1 metro a 50 metros, en entrenar bajo estrés controlado (oponentes simulados, presión de tiempo, munición marcadora), pero no antes de adquirir un buen rendimiento sin ese estrés, en entrenar el tiro desde la posición de retención.
En ningún momento el entrenamiento requiere tapar los elementos de puntería de ninguna forma. De hecho, tapar los elementos de puntería las sabotea tu entrenamiento porque no te enseña a mantener la alineación de los elementos de puntería bajo estrés (como el propio Jim Cirillo explicaba que conseguía hacer en sus enfrentamientos reales), te acostumbra a no confiar en los elementos de puntería, te pone en desventaja cuando, no prepara tu sistema nervioso para la realidad de combate, donde sí tienes que apuntar utilizando los elementos de puntería si quieres impactar sobre la amenaza.
Por supuesto, este tipo no demuestra en ningún momento del vídeo lo que dice, ni cómo o dónde lo comprobó, ni cuál fue el resultado medible, ni qué resultados consiguen sus pobres alumnos respecto a otros entrenados con elementos de puntería. No hay datos, sino mera palabrería, pura venta de humo.
En resumen, en un combate con armas de fuego utilizas los elementos de puntería a partir de 1 metro siempre ajustando el nivel de confirmación visual de la puntería según corresponda. Tapar los elementos de puntería para entrenar es ineficaz, contraproducente, no respaldado por evidencias, ni enseñado por instructores de verdad. Se trata de una solución para un problema que no existe, vendida por alguien que probablemente no puede demostrar resultados medibles.
Si quieres entrenar de verdad para un combate con armas de fuego, entrena bajo estrés controlado, aprende a alinear los elementos de puntería rápido a cualquier distancia y practica el tiro desde la posición de retención. Pero no tapes nada, que los elementos de puntería son los que te van a decir dónde van los tiros si los alineas correctamente.
No compres humo.
Referencias:
- Nieuwenhuys, A., & Oudejans, R. D. (2011). Training with anxiety: Short- and long-term effects on police officers’ shooting behavior under pressure. Cognitive Processing, 12(3), 277-288.
- Colin, A., Oudejans, R. D., & Desgeorges, J. (2014). Positive effects of imagery on police officers’ shooting performance under threat. Applied Cognitive Psychology, 28(3), 398-405.
- Thompson, A., et al. (2015). Autonomic Response to Tactical Pistol Performance Measured by Heart Rate Variability. Journal of Strength and Conditioning Research, 29(4), 926-933.
- Active Response Training. «Adaptive Defensive Pistol Shooting Skills.» Métodos modernos en retención y tiro en distancia cercana.
- Werner, C. (2025). Close Quarters Handgun Training. NRA Shooting Illustrated.




Francisco, después de toda esta conversación creo que puedo sacar algunas ideas.
La primera es que estamos de acuerdo en que tapar los elementos de puntería para entrenar es absurdo. Es lo que dice el artículo y no hay admire mucho debate.
La segunda es que «a 7 m pinchando con un MP5 y sin tomar elementos de puntería, se consigue impactar en el centro de masas de manera más rápida que encarando el MP5 desde el hombro». Es lo más concreto que has dicho en toda la conversación.
Aunque sigo sin tener claro a qué te refieres exactamente desde el principio. No sé si es porque escapa a la comprensión de un simple mortal o porque realmente estamos hablando de lo mismo con nombres diferentes. Porque existe la posibilidad de que lo que llevas varios comentarios intentando describir sea, sencillamente, el target-focused shooting [tiro con enfoque en el blanco] de toda la vida: la vista se clava en la amenaza, el arma se alinea por propiocepción y la mal llamada memoria muscular, y los elementos de puntería están ahí como referencia visual secundaria en el plano borroso. Eso lo hace todo el mundo. Es el estándar moderno tanto en tiro defensivo como en competición ─de hecho, es la base del tiro con punto rojo─. No es un secreto de ninguna unidad, ni requiere llamar a nadie para explicarlo.
Si es eso a lo que te refieres, no estamos hablando de «disparar sin tomar los elementos de puntería», sino de usarlos de una forma diferente a como los usa alguien que se toma dos segundos en alinear alza y punto de mira a 25 metros. Y eso es precisamente lo que describe el artículo cuando habla de niveles de confirmación visual de la puntería. Es decir, estaríamos de acuerdo y no habría discusión.
Y si no es eso, entonces tendrías que ser más concreto al explicar en qué consiste la mecánica de lo que propones, sin apelar a quién lo hace ni en qué unidad se entrena: posición del arma, dónde miras, qué referencia utilizas, cómo alineas. Es lo que llevo pidiendo desde tu primer comentario.
Pero incluso si resulta que es algo distinto de todo lo anterior, la forma de saber si es más rápido y preciso es midiéndolo: tiempo e impactos, en un entorno controlado, comparado con la alternativa. Eso es lo único que demuestra si una forma de hacer las cosas es mejor que otra.
Sin embargo, cada vez que te menciono la medición de tiempo e impactos como forma de resolver la discusión, me dices que «valorar una intervención según parámetros tiempo/impactos es desconocer absolutamente el entorno de intervención armada real», que «en la valoración de las intervenciones se priorizan otros factores», que las pistas de tiro «son solo una herramienta más». Suena a la excusa de siempre, el clásico «la competición y el combate no son lo mismo» que se repite cada vez que alguien no quiere ─o no puede─ demostrar su rendimiento con datos objetivos.
Nadie ha dicho que una pista IPSC sea una intervención real. Nadie ha dicho que tiempo e impactos sean los únicos factores que cuentan en una intervención. Lo que se dice ─y es bastante difícil de rebatir─ es que si quieres saber cuál de dos formas de disparar es más rápida y precisa, la única forma de saberlo es midiéndolas en un entorno donde puedas controlar las variables. Tiempo e impactos. Sin esos datos, solo tienes opiniones. Y opiniones, por muy respaldadas que estén por la experiencia o por el aval de tal o cual unidad, no son datos.
Precisamente acabamos de publicar un artículo de Matt Pranka en el que lo dice con la claridad que solo tiene alguien que ha combatido de verdad y además compite regularmente en USPSA como Grand Master: «el tiro práctico y la competición no son opcionales para quienes llevan un arma como forma de vida». No es una sugerencia, es un requisito. ¿Por qué? Porque la competición te dice dónde estás de verdad, no dónde crees que estás. Pranka ─veterano de combate con 26 años en operaciones especiales, operador en una de las unidades más exigentes del mundo, y que sigue entrenando regularmente con los tres equipos del HRT─ compite en la USPSA y dice que la competición «refuerza el rendimiento individual del que todo lo demás depende». Si alguien con ese perfil no le hace ascos a medirse con tiempo e impactos, sino que lo considera un requisito, no sirve decir que «una intervención real no se mide así».
A lo largo de toda la conversación has recurrido a tu experiencia, a tus contactos con unidades, a Carrión, a los ejercicios conjuntos, como argumento para respaldar lo que dices. Es una apelación a la autoridad constante. Entiendo que esa experiencia tiene valor, pero no sustituye a los datos. Que algo se haga en una unidad no significa que sea lo mejor, significa que es lo que hacen. Para saber si es lo mejor necesitas compararlo con la alternativa, y para eso necesitas medir. Es más, la tendencia generalizada actual es precisamente hacia el punto rojo ─tanto en pistola como en arma larga─, que no es otra cosa que un elemento de puntería que facilita la confirmación visual rápida. Si la solución fuera no usar elementos de puntería, la evolución del material iría en la dirección contraria.
Respecto a tu sugerencia de que le pregunte a Carrión: si tú sabes lo que se hace, explícalo tú. «Pregúntale a otro» no es un argumento.
En cuanto a lo del HRT: le trasladé textualmente lo que afirmabas a alguien que entrena regularmente con los tres equipos del HRT, y su respuesta fue inequívoca. Tú dices «puede que ya no se haga». Pues entonces no lo presentes como ejemplo de algo vigente. Y de paso, acabas de perder tu propia referencia principal, porque si el HRT ya no lo hace ─suponiendo que alguna vez lo hiciera─, quizás sea precisamente porque hay formas mejores de hacer las cosas. Formas que, por cierto, se demuestran con tiempo e impactos.
Por cierto, no sé si sigues el blog desde hace tiempo o si has llegado a raíz de este artículo. Lo digo porque en quince años hemos tratado muchos temas relacionados con lo que estamos discutiendo aquí ─si se puede o no apuntar bajo estrés, los niveles de confirmación visual, el tiro con enfoque en el blanco, la relación entre competición y combate, y un largo etcétera─. Hemos traído traducciones y artículos de gente de diferentes épocas y perfiles ─desde Jim Cirillo hasta Matt Pranka, pasando por Mike Pannone, Craig Douglas, Dave Spaulding y muchos otros─, y vamos actualizando las referencias y los referentes que utilizamos precisamente para no quedarnos obsoletos repitiendo siempre lo mismo. Si le echas un vistazo al índice o simplemente buscas en el blog, verás que hemos tratamos muchos temas, con datos y con fuentes variadas.
Solo me queda decir que solo gracias a comentarios como el tuyo se puede aprender algo. Lo interesante es discrepar y es lo que permite mejorar, manteniendo o cambiando lo que uno piensa.
Muchas gracias por los comentarios.
Un saludo.
Soy honesto al decir que entre unidades se conoce EN DETALLE el funcionamiento interno de las unidades, su forma de trabajar, sus turnos, sus rotaciones, son formas de entrenar sus métodos y hasta la frecuencia con que lo hacen. De eso se habla y se comparten experiencias durante los entrenamientos conjuntos, que son muchos. De otro modo, sería difícil asaltar un buque en un ejercicio conjunto con unidades de varios países, sin antes poner en común y estandarizar una manera de trabajar. Pero no sólo eso, se hace workshops de un montón de temas, se comparten métodos de trabajo, de apertura, de entrenamiento en tiro, detenciones en diversos escenarios, se hacen trabajos conjuntos de asaltos a aeronaves, etc., etc. ¿Qué más necesitas para conocer una unidad y sus métodos que trabajar con ellos? Sólo una cosa: tomarte cervezas con ellos y ahí seguir ampliando conocimientos…
Pero es que, además, miembros de distintas unidades han asistido a cursos de otras unidades, conociendo la formación desde el inicio. Y aún hoy se hacen cursos conjuntos de unidades entre países de Europa e incluso en América. ¿Qué más necesitas para conocer cómo trabajar que asistir a un curso dónde imparten a sus futuros miembros su propia doctrina?
No he dicho en ningún momento que unas unidades trabajen mejor que otras: hablé de trabajo DIFERENTE, y lo asocié a distintos escenarios y distintas circunstancias del trabajo requerido a cada unidad.
Por lo demás, cuando dices “los datos no mienten”, quiero apuntar que datos hay muchos: está el tiempo y los impactos, pero además en un trabajo operativo hay otras variables que hacen que una intervención sea exitosa. Una cosa es entrenar una pista de tiro bajo parámetros de tiempo y resultados, y otra muy distinta trabajar unos determinados supuestos operativos en donde además tengamos que realizar tiro. No sé si sabrás de lo que estoy hablando, que dependerá mucho de tu experiencia profesional.
Los policías veteranos que se van y montan academias privadas NO SON los que enseñan a los que se quedan. Que va. Los veteranos QUE SE QUEDAN en las unidades y no se dedican a hacer NEGOCIO, esos son las auténticas la punta de lanza en la transmisión de lo aprendido.
En cuanto a la pregunta que supuestamente le trasladaste a alguien que habitualmente entrena con el HRT sobre “que el HRT entrena a sus operadores para dirigirse al blanco sin adquirir los elementos de puntería como método doctrinal para distancias de habitación, y que esto sería una forma de trabajar establecida” siendo su respuesta rotunda: es 100% incorrecto, habría que saber exactamente qué entendiste, qué le trasladaste y qué entendió el susodicho. Sea como fuere, lo acepto. Puede que hace años se hiciera, pero ahora YA no se haga. Podría ser, pero mira que me extraña. No lo voy a discutir porque en este momento actual no tengo certeza temporal. En cualquier caso, mira que lo tenías más fácil: con preguntarle a Carrión quién lo hace en España (hacer lo que yo te digo que SE PUEDE HACER, que no sé si es lo que tú entiendes) te habrías ahorrado mucho. Porque se hace, se entrena, se consiguen resultados y además no es la única unidad que lo hace por lo menos en Europa (aunque parece que del grupo de unidades que entrenaban entrar en las habitaciones “pinchando” y le conseguían meter dos taponazos en el pecho al malo, acabáis de apear –tú y el americano súper máquina– al HRT) Sin embargo, el HRT siempre contará con mis respetos. Sólo faltaría.
En resumen: a 7 m. “pinchando” con un MP5 y sin tomar elementos de puntería, se consigue impactar en el centro de masas de manera más rápida que encarando el MP5 desde el hombro.
Francisco, retomo brevemente el tema del HRT y la supuesta forma de trabajar sin adquirir los elementos de puntería que describías, porque he podido contrastarlo directamente con alguien cuyo perfil es bastante difícil de discutir en esta materia.
Se trata de un veterano de combate con 26 años de experiencia en operaciones especiales dentro de las Fuerzas Armadas de EE.UU. Fue SARC (Special Amphibious Reconnaissance Corpsman) de la Navy, desplegó en Irak, y posteriormente sirvió como operador en una de las unidades de operaciones especiales de más alto nivel del Ejército de EE.UU. —de las que realmente no necesitan presentación—. Tras retirarse del servicio activo fundó una empresa de formación táctica que da servicio a unidades militares y policiales, y además es USPSA Grand Master, es decir, compite regularmente en tiro práctico al más alto nivel. Es, por decirlo claramente, una de las voces más cualificadas y respetadas actualmente en el ámbito de la formación en tiro táctico y CQB en Estados Unidos.
Le trasladé lo que afirmabas: que el HRT entrena a sus operadores para dirigirse al blanco sin adquirir los elementos de puntería como método doctrinal para distancias de habitación, y que esto sería una forma de trabajar establecida.
Su respuesta fue rotunda: es 100% incorrecto. Afirma que entrena de forma regular con los tres equipos del HRT en sus ciclos de formación, que ha participado en múltiples eventos de entrenamiento con los tres, y que eso sencillamente no es lo que hacen.
No estamos hablando de alguien que fue de visita a Quantico una tarde ni que tuvo una charla con un par de miembros del HRT. Estamos hablando de alguien que, por su trayectoria operativa en las unidades más exigentes del mundo y su relación actual y continuada con los tres equipos del HRT, tiene un conocimiento directo y de primera mano sobre cómo entrenan y trabajan.
Esto viene a confirmar lo que ya he sostenido: si existiera una metodología doctrinal superior en CQB que consistiera en no utilizar los elementos de puntería como procedimiento estándar, no sería ningún secreto. Las TTPs efectivas se comparten, se filtran y se extienden entre unidades, y alguien con el nivel de acceso y experiencia que tiene esta persona lo sabría mejor que nadie. Y lo desmiente categóricamente.
Al final, como ya dije, la discusión se resuelve con datos: tiempo e impactos. No hay atajos ni métodos ocultos que valgan.
Un saludo.
Francisco, entiendo lo que dices sobre los entrenamientos conjuntos, y no dudo de que sean más que charlas de barra de bar. Pero seamos honestos: un intercambio, por muy interesante y enriquecedor que sea, no parece que dé para conocer al detalle el funcionamiento interno de una unidad, su forma de trabajar en el día a día, sus TTPs completas. Se ponen cosas en común, se sacan conclusiones, perfecto, pero eso no equivale a conocer a fondo cómo trabaja cada unidad participante.
Dicho esto, tampoco importa demasiado para lo que viene al caso. Porque el punto de fondo sigue siendo el mismo: no puedes ser categórico al afirmar que el DEVGRU, el CAG, el Dallas SWAT, y muchísimas otras unidades, no trabajan igual o mejor que las que hayas podido conocer, ni que la forma de trabajar que hayas podido conocer sea mejor que las muchas otras que no has podido conocer. No sé si me explico. Y eso es aplicable en ambas direcciones.
Pero es que, además, sigue sin importar para lo que realmente estamos discutiendo, que es la habilidad y la competencia demostrada en tiro, que es de lo que va esto desde el principio. Si hay una forma mejor o peor de utilizar los elementos de puntería, se comprueba muy fácilmente: en un entorno controlado, midiendo parámetros objetivos como tiempo e impactos. Y eso es de aplicación universal, independientemente del uso operativo que se le vaya a dar después. Ser más rápido y más preciso con una determinada metodología —o como lo quieras llamar— es lo que va a Misa. Los datos no mienten, y ahí es donde se demuestra qué funciona y qué no. Y en eso sí que están todos de acuerdo.
Además, estas cosas se transfieren de generación en generación entre policías y militares, y de ahí a otros sectores, porque los que terminan su vida operativa en unidades especiales con el más alto nivel son los que han enseñado a los que se quedan. Así que aquí secretos hay pocos, especialmente en cuestión de tiro y uso de elementos de puntería. El que más experiencia y formación tiene suele ser el que ya no está en activo y se le aprovecha para formar a los que se quedan en activo.
No hablo de “charlas” o “visitas” de cortesía: hablo de entrenamientos CONJUNTOS, en donde se ponen en común los procedimientos y se establecen juicios críticos posteriores para sacar conclusiones y mejorar el trabajo. Si formas parte de una Red de unidades especiales de distintos países que realizan ejercicios CONJUNTOS, en donde se intercalan miembros de las distintas unidades trabajando en diferentes escenarios, es lógico establecer los puntos comunes de las diferentes doctrinas de cada grupo. Y ahí en donde se aprecian las similitudes y puestas en común. Pasa como en el IPSC: al final todos los tiradores terminan adoptando lo que funciona, bien en técnicas, entrenamiento, material y etcétera. Pero insisto: no son charlas de barra de bar; que también, siendo que ahí se han sacado jugosísimas informaciones y se han estrechado lazos personales más allá de las unidades.
No digo que los militares entren “a saco”, pero desde luego no es lo mismo un asalto en Abbotabad que en las afueras de París o en Lisboa. Sobre todo, si partimos de la base de que las operaciones militares no cuentan con la dirección y fiscalización judicial que sí requieren las policiales. Y eso marca una diferencia que NO ES pequeña, como bien saben los excelentes profesionales de UOE2 o FGNE, que han efectuado intercambios con unidades policiales españolas, apreciando unos y otros las diferencias sustanciales que condicionan las intervenciones en los distintos escenarios.
Y en cuanto a la operación contra Maduro: lo malo de los cubanos, es que bajo presión desprenden mucho calor y se les nota.
Francisco, me alegra que hayamos podido tener esta discusión, y coincido en que ha sido una buena charla.
Dicho eso, no me resisto a dejar sin responder el punto sobre las diferencias en la forma de trabajar de unas y otras unidades en CQB. Entiendo lo que planteas, y una visita o una charla con miembros de esas unidades siempre es enriquecedora. Pero una cosa es eso y otra muy distinta conocer a fondo las TTPs de CQB de cada unidad: cómo trabajan realmente en el interior de un inmueble, cómo se adaptan a cada situación concreta, qué decisiones toman y por qué, y cómo gestionan la presencia inevitable de personal no combatiente mezclado con posibles amenazas en el interior de cualquier dependencia. Precisamente eso, la discriminación entre combatientes y no combatientes, es lo que define el CQB y sus TTPs: es un trabajo quirúrgico por naturaleza, especialmente en entornos de contrainsurgencia o en intervenciones con rehenes. Las unidades militares no «entran a saco» ni liquidan todo lo que se mueve, y eso lo saben bien tanto las unidades de los SEAL, CAG o DEVGRU como el HRT o cualquier unidad policial contraterrorista seria. Las reglas de enfrentamiento, el marco legal y el entorno cambian, como bien dices, pero el principio de selectividad y proporcionalidad en el uso de la fuerza en el interior de un inmueble es común a todas ellas, aunque los parámetros concretos difieran. Tanto es así que unidades policiales y militares comparten TTPs de CQB, precisamente porque los principios que las sustentan son los mismos.
Por eso, afirmar que unas unidades trabajan de una manera y otras de otra diferente, en cuanto a TTPs de CQB se refiere, requeriría conocer en profundidad cómo trabaja cada una de ellas, no solo por una visita o una conversación con alguno de sus miembros.
Sobre lo de «no meter la cara en el punto rojo» y que eso te hace más lento, sigo sin entender a qué te refieres exactamente. Si llevas el arma larga con la culata en el hombro y la cara en la culata —que es como se usa—, estás mirando a través del punto rojo o del visor, y eso no te hace más lento: te da puntería. Si lo que quieres decir es que en determinados momentos de un asalto el arma no está en posición de tiro sino en una posición de guardia, eso es otra cuestión distinta, pero no tiene que ver con no usar los elementos de puntería cuando hay que disparar.
Y precisamente en eso hay que insistir: uno de los principios básicos del CQB es la velocidad, pero sin perder precisión. No son conceptos contrapuestos, sino complementarios. Hay multitud de vídeos que lo ilustran perfectamente. El ejemplo más reciente y elocuente es la captura de Maduro: todos los miembros de su guardia personal fueron abatidos con disparos precisos en la cabeza, y desde que pusieron un pie en tierra hasta llegar a él transcurrieron apenas unos segundos. Piensa en la velocidad a la que iban avanzando, discriminando blancos y abatiendo con disparos en la cabeza. Eso no se hace sin apuntar.
Cierto que me he desviado del tema inicial del artículo que, por otra parte, tiene poco que comentar: evidentemente, tapar los elementos de puntería es absurdo y no tiene una aplicación directa en la formación en tiro.
En el segundo punto, efectivamente el volumen de trabajo de las unidades especiales militares norteamericanas puede ser superior al de las policiales, si se pudieran comparar. Porque es ahí donde discrepo: el entorno legal/policial y hasta político hace que los planteamientos de intervención varíen mucho. Pero en todo: desde la intervención, a la cobertura de la operación, el abandono de zona y etc., parámetros que no se contemplan en la gran mayoría de las intervenciones policiales.
Las unidades policiales en un principio se nutrieron o directamente nacieron de unidades militares (SAS), pero siendo cierto, la diferenciación de sus operaciones viene marcada por lo que he citado anteriormente: las reglas de enfrentamiento y el lugar de ejecución de las operaciones,
Y así, efectivamente aspirantes al HRT venían con un nivel de tiro y una capacitación táctica enorme, pero la diferencia estaba en lo que repito: las reglas de enfrentamiento. Es decir, debían adaptar sus enormes capacidades a una legislación y un modo de trabajo diferente, aunque no siempre fuera fácil.
Reitero, ninguna pega en apoyarse en especialista en tiro, sanidad táctica, manejo de embarcaciones y vehículos de especialistas en lo suyo. Por supuesto. Pero después el contexto de intervención LO CONOCE el hombre que lo trabajo, y ahí llevan ventaja los hombres de cada unidad sobre los muy tops de los distintos ámbitos. Opino. En cuanto a las pistas IPSC u otras pistas más tácticas, en absoluto quiero desechar una herramienta de entrenamiento que es buenísima, porque efectivamente permite medir y cotejar unas determinadas técnicas y procedimientos con sus tiempos e incidencias. Las pistas son unas herramientas magníficas. Pero sólo eso: una herramienta más. Junto al entrenamiento de fuerza contra fuerza, los simuladores, el trabajo en galería, la repetición de ejercicios y un largo etcétera, de toda una amplia planificación tendente a proporcionar herramientas de formación para el entrenamiento y la mejora del combatiente.
En cuanto al HRT, no quiero presentarlo como referencia absoluta de las intervenciones, pero sí querría diferenciarlo (a ellos y a otras unidades policiales de América y de Europa) de los grupos militares que citas por las razones que he explicado al inicio. Por ejemplo, el contexto de dominar la habitación que utilizan gente de grupo VI de los SEAL o gente de los Delta u otros, dista mucho de la forma de “entrar” de HRT en una situación con planteamiento “ideal” (no sé explicarlo bien si contarlo a las claras). Y eso ocurre también con el SWAT de los Ángeles (por ejemplo) u otras unidades de la Red ATLAS, por habla de Europa.
En cuanto a la “técnica secreta” que no es tan secreta, más que una técnica es una manera de trabajar, en la que efectivamente nos dirigimos al blanco sin adquirir los elementos de puntería. ¿Utilización de láser y punto rojo? Sí si puedes. Pero si vas corriendo el arma se va moviendo, y si vas caminando y con la culata apoyada en el hombro, siendo así que es cuando puedes meter la cara en el punto rojo o accionar el láser, ocurre también que entonces eres más lento, y el tiempo que “pierdes” es el que tiene el malo para reaccionar. Ya digo: todo depende de los condicionantes de la intervención, que son los que te llevan a utilizar un método u otro (el “Chino” sabe de lo que hablo, pregúntale).
Bueno, creo que esto no da para más. Ha sido una buena charla.
Francisco, gracias por el comentario, pero creo que te has alejado bastante del tema del artículo, que trata sobre si tiene sentido tapar los elementos de puntería para entrenar, y la respuesta es que no. Lo demás, aunque interesante, es otra discusión.
Dicho esto, hay varios puntos en tu comentario que merecen matización.
Sobre la diferencia entre unidades militares y policiales en CQB, es una distinción válida en cuanto a reglas de enfrentamiento y marco legal, pero no tan radical como la presentas en cuanto a TTPs de CQB. Unidades como CAG (Delta Force) o DEVGRU llevan décadas acumulando un volumen de operaciones de CQB —rescate de rehenes, asalto a objetivos de alto valor, limpieza de inmuebles— que supera con creces al de muchas unidades policiales, HRT incluido. Y precisamente ahí está el origen de buena parte de la doctrina de CQB que hoy aplican las unidades policiales contraterroristas: viene de los militares. El propio HRT fue creado en 1983 con el asesoramiento directo de Delta Force, que por entonces ya llevaba años desarrollando esas capacidades. Así que la idea de que lo policial y lo militar son mundos separados en este campo simplifica demasiado la historia.
El ejemplo que mencionas de aspirantes militares descartados en el HRT por tener el «gatillo fácil» dice algo sobre selección y adaptación a un marco legal diferente, no sobre capacidad técnica en CQB. Un operador de CAG o DEVGRU con cientos de asaltos reales tiene una carga de CQB que la mayoría de unidades policiales del mundo no va a igualar. Eso no significa que no tengan que adaptar su forma de trabajar al marco policial si pasan a una unidad como el HRT, pero son cosas distintas.
Tienes razón en que el tirador especialista conoce su materia y no necesariamente el contexto táctico completo. Pero precisamente por eso las unidades los buscan: para que les enseñen lo que ellos no dominan en materia de tiro. Y hay algo relevante: muchos de esos tiradores top —como Jerry Barnhart— tienen también experiencia en entornos de alta presión que va más allá del circuito deportivo. El punto no es que el tirador de competición sustituya al operador, sino que los fundamentos del tiro son los mismos en cualquier contexto, y quienes mejor los dominan son precisamente ellos.
Sobre el IPSC, parece que no te convence demasiado como herramienta de evaluación, pero lo que se mide en un entorno controlado —tiempo e impactos— es precisamente lo que permite saber con objetividad cuál es el nivel real de un tirador. Sin esos datos, cualquier afirmación sobre «quién tira mejor» es solo opinión. Las pistas IPSC no son un simulacro de combate, nadie dice que lo sean, pero son una de las mejores herramientas disponibles para medir rendimiento en el tiro.
En resumen
El HRT es una unidad extraordinaria, sin duda. Pero presentarla como la referencia absoluta en CQB ignorando lo que hacen CAG, DEVGRU, o incluso equipos SWAT con un volumen de intervenciones muy superior, es una visión parcial. Y todo eso, en cualquier caso, no cambia lo que dice el artículo: tapar los elementos de puntería para entrenar es una mala idea, independientemente de quién lo haya hecho como prueba puntual.
Supongo que hablas tanto del HRT porque has tenido contacto con alguno de sus miembros o has ido de visita a su sede en Quantico, pero hay muchas otras unidades especiales militares y policiales que hacen CQB y no creas que en cuanto a TTPs, y mucho menos en EE.UU., son diferentes. Así que si el HRT tiene una forma que parece secreta de apuntar, ten por seguro que si fuera efectiva dejaría de ser un secreto para todas las demás unidades especiales de EE.UU., al menos. Y si tú sabes de ello no es tan secreta como para que no la sepan otros, especialmente los que vienen de unidades especiales estadounidenses, pero ya te digo que no me suena de nada lo que cuentas. Es que además, teniendo en cuenta que ya es el punto rojo lo que se lleva, para utilizarlo no hay más que una forma de apuntar, que no deja de ser la puntería enfocada en el blanco (target-focused) de toda la vida que tanto se utiliza en IPSC, pero más fácil que con alza y punto de mira.
A lo que me refiero es al entrenamiento tendente a conseguir entrar en inmuebles para efectuar la limpieza de sus dependencias, y, caso de tener que hacer uso de las armas de fuego, poder realizarlo de manera exitosa (impactos en centro de masas) sin tener que “tomar” (alineación y enrase) los elementos de puntería del arma. ¿Se puede?: se puede; ¿se hace?: se hace; ¿se entrena?: se entrena, en España y en otros países. De eso hablo.
En cuanto a las unidades y sus concusiones operativas y de entrenamiento, las ponen en común durante ejercicios conjuntos realizados con otras unidades de su país o de otros países aliados. Pero desde luego, la doctrina de las unidades no la marcan los exmiembros (algunos de ellos rebotados) de las unidades, que sacan pingües beneficios de vender su paso (y visión de sus experiencias) en los distintos grupos; actividad promocional que no siempre cuenta con el visto bueno en las unidades.
Cierto es que unidades especiales militares y policiales cuentan con especialistas profesionales en el uso de armas: y les ayudan CON el adiestramiento en dicho uso y no otro. Es decir, los tirados top que ayudan a la instrucción en tiro (entre otras cosas), muchas veces NO SABEN ni conocen el contexto del empleo operativo y legal del uso de armas en intervenciones concretas. Lo mismo que ocurre con otros tops de otras materias que también ayudan a las mencionadas unidades en temas tan específicos como la educación física, las artes de combate cuerpo a cuerpo, el uso de hidráulicos o material de apertura, los explosivos y un largo etcéteras. Digamos que cada uno sabe de “lo suyo” (y en eso ayudan) pero el contexto operativo de utilización concreta de dichos conocimientos corresponde a los miembros de la unidad correspondiente y no al especialista top de la materia.
En el caso concreto de HRT, efectivamente cuentan con distintos tiradores civiles o pasados al sector civil, que les ayudan con la instrucción en tiro y uso de armas de fuego. Pero luego ellos tienen suficiente doctrina propia desarrollada que, por ejemplo, en el campo de los ejercicios que menciono al principio, los siguen utilizando y además enseñando. No tengo la certeza de ello, pero creo que habrían sido los primeros en hacerlo (y enseñarlo).
Y aquí tengo que hacer alguna salvedad: cuando se habla de “algunas unidades” especiales, hay que separar el uso y sobre todo el entrenamiento que realizan las unidades militares y las policiales. La cuestión es evidente: las “reglas de enfrentamiento” y el entorno en unas y otras es totalmente diferente. De hecho, gente del HRT cuentan que no pocos aspirantes procedentes de unidades militares muy especializadas han sido desechados durante su curso porque tenían el “gatillo fácil”; una cosa es disparar y otra hacerlo con congruencia, oportunidad y proporcionalidad.
Y aunque el “tiro es lo que es” y los fundamentos “no cambian”, durante una intervención hay MULTITUD de factores que AFECTAN a la ejecución del tiro. Por ejemplo: la luz, el entorno, la personas enfrente y su comportamiento (que hay que ver), la sorpresa, etc., etc., Y luego debemos hablar del material: un chaleco (que no portaplacas) voluminoso que no te permite adoptar según qué posiciones de tiro, un casco con una pantalla balística de dedo y medio de gorda curvada que afecta a la visión, estar conectado por transmisiones y recibiendo órdenes, etc., etc. Todo ello CONDICONA mucho la ejecución del tiro, lo que hace que, para determinadas circunstancias (y no otras, ojo) se opte por una forma de trabajar determinada. A todo ello me refiero cuando digo que, normalmente, muchos de los tiradores top que acuden a las unidades a ayudar, desconocen dichas circunstancias.
Por último, valorar una intervención según parámetros tiempo/impactos es desconocer absolutamente el entorno de intervención armada real. No estamos hablando de una pista IPSC (que son buenas y ayudan a la capacitación y testeo del profesional) No. En la valoración de las intervenciones se priorizan otros factores (legales, de protección de otras personas, de seguridad para el equipo) que condicionan absolutamente la intervención y las técnicas y tácticas empleadas para llevar a cabo con éxito la misión.
Como te decía, sin saber exactamente a qué te refieres es difícil saber de qué estamos hablando. Dicho esto, no hay muchos secretos en esto del tiro, y las unidades con más experiencia real en combate —que son precisamente las que más intervenciones con tiros han tenido y tienen— suelen coincidir en sus conclusiones. Unidades como CAG, DEVGRU, Dallas SWAT y muchas otras han contado y cuentan con invitados especiales para recibir enseñanzas en materia de tiro, y muchos de ellos son grandes tiradores deportivos como Jerry Barnhart, Rob Leatham, Tod Jarrett, etc. Tanto es así que, por ejemplo, Jerry Barnhart estuvo y puede que siga en nómina del FBI para enseñar tiro, al HRT incluido, y su influencia en los programas de tiro del FBI —así como la de otros grandes tiradores— es más que evidente.
Si dichas unidades, con toda su experiencia táctica, buscan a esos tiradores para aprender, es precisamente porque en materia de tiro son los que más saben, independientemente del contexto táctico específico de cada intervención. El contexto táctico es un factor relevante, sin duda, pero no cambia los fundamentos del tiro en sí, que son los mismos tanto para un tirador de competición como para un miembro de una unidad especial.
Y aquí hay un punto importante: muchas intervenciones reales con muchos tiros no acreditan necesariamente habilidad ni rendimiento en el tiro, sino que solo acreditan eso, muchas intervenciones reales con muchos tiros. Para hablar de habilidad y rendimiento harían falta los datos: número de disparos efectuados, número de impactos, lugar de los impactos, tiempos… Sin esos datos, no hay forma de saber cuál es el nivel real. Por eso, la mejor forma de medir la habilidad y el rendimiento es en un entorno controlado que permita medir tiempo e impactos, y que además permita compararlo con alguna referencia para conocer el nivel con objetividad. Y en eso, los grandes tiradores deportivos llevan mucho camino recorrido.
La instrucción no es de ahora: lo utiliza la GING y lo utiliza el HRT desde hace años. El tiro es tiro, cierto, que se utiliza en un contexto determinado. En el caso de unidades especiales, en el contexto de sus intervenciones, en donde además de la capacidad de disparar también y sobre todo deben observarse la capacidad de decidir cuándo y en qué parte hacerlo; es un imperativo legal. Además de hacerlo en el menor tiempo, claro. Y digo yo que algo sabrán de tiro e intervenciones unidades policiales en España, que han detenido a decenas y decenas de terroristas, no en pocas ocasiones con la necesidad de utilizar de sus armas. Y los abatidos en intervenciones, son unos hechos medibles y objetivables, creo.
A ver, «el tiro es tiro». Luego está todo lo demás. Una cosa no quita la otra.
Respecto a lo que cuentas de ese tipo de instrucción, no sé a qué te refieres, no lo había escuchado nunca. Lo bueno de estas cosas es que tienes tiradores top que además tienen un predente o pasado en unidades especiales policiales y militares que conocen bien todo lo que son intervenciones, CQB, y demás.
Y a todo esto hay que decir también que dichas unidades realizan sus intervenciones con subfusil o arma larga, que permiten mejor que las cortas este tipo de instrucción. Hay un punto clave que no veo en estas discusiones: el contexto de intervención real, en donde además (o primero de) de la capacidad de disparar (o no) debemos discriminar, en condiciones de poca luz, muebles, otras personas… la congruencia, oportunidad y proporcionalidad del uso del arma, y sus consecuencias.
El entrenamiento y la forma de disparar que digo, lo puede confirmar Carrión que sabe de lo que hablo y dónde se hace. Y no, no hablo de tapar las miras, cosa absurda copiada de una prueba que se hacia en la GING, una vez adquirida la capacidad de disparar sin tomar miras en distancias muy cortas y en contextos de intervencios en inmuebles muy concretos, y que consistía en tapar con cinta los elementos de puntería. Pero eso era una «prueba» y solo eso, y no formaba parte de la instrucción. Y los tiradores top que «ayudan» a dichas unidades, en cuanto les explicas el contexto de intervención lo ven. Si menospreciar claro está sus magníficas ayudas a la instrucción en el manejo de armas de fuego.
No sé en qué unidades especiales policiales se entrena de esa manera ni sé qué significa eso, pero supongo que no consiste en tapar los elementos de puntería, por lo que realmente están ahí y muy posiblemente los utilices y alinees, tal y como explica el artículo, con un mayor o menos nivel de confirmación visual de la puntería. Aquí se podría hablar también de la diferencia entre tiro predictivo y tiro reactivo https://tirotactico.net/2024/04/29/41423/
Lo mejor de todo es que se puede comprobar fácilmente para decidir qué es lo que funciona, que para eso está el tiempo y los impactos. Si las unidades especiales policiales y militares confían en tiradores de alto rendimiento demostrado para que les enseñen a tiro es precisamente para ahorrarse todo el camino de aprendizaje hasta llegar a ese nivel.
Sin embargo, ese trabajo AHORA se hace más fácil con los elementos de puntería añadidos, bien p. rojo o bien láser. Es un error (pienso) la dicotomía miras/no miras, cuando lo fundamental en primer momento es VER y decidir el uso del arma contra una amenaza. ¿Cuándo apuntar? Básicamente cuando lo necesites y puedas, pero a menos de 10 m. (7 y menos) los impactos entran bien en el centro de masas.
En unidades especiales policiales se entrena SIN adquirir los elementos de puntería propios del arma (no añadidos) cuando tenemos una distancia de menos de 10 m., que sería la distancia de la estancia normal de una vivienda tipo. ¿Por qué? Porque necesitamos mirar y ver lo que hace el individuo (armado o no) y porque además estamos comprobando el resto de la estancia, que aún no está limpia.