Esta es la razón por la que los militares no utilizan escudos balísticos.

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Se podría decir que videojuegos como el Call of Duty popularizaron el uso de escudos balísticos en combate, en situaciones imposibles en la vida real, donde un escudo balístico se va a más de 50Kg de peso para ofrecer semejante protección balística frente a calibres de fusil. A ello se suman otras cuestiones que desaconsejan el uso en combate de este accesorio de protección.


(Este artículo es una traducción NO autorizada de su original en inglés This is why US troops don’t use ballistic shields, escrito por Ruddy Cano, y publicado con fecha de 26 de octubre de 2021 en el sitio web We Are The Mighty)

NOTA: para abreviar, utilizaré el término «escudos balísticos» para hacer referencia a todos los escudos utilizados por la Policía clasificados con un nivel de protección NIJ IIIA.

Incluso el estándar 0108.01 del NIJ (National Institute of Justice) [Instituto Nacional de Justicia] sobre materiales protectores resistentes a las balas (Ballistic Resistant Protective Materials), publicación utilizada por el Ministerio de Justicia estadounidense, advierte de una jerga sumamente técnica que puede confundir a los no iniciados al definir un escudo balístico: «dado que este estándar del NIJ está diseñado como una ayuda para la adquisición [de blindaje], resulta necesariamente muy técnico. Para quienes buscan una guía genérica respecto a la selección y solicitud de equipo policial, también se han publicado guías de usuario. Las guías explican, en un lenguaje no técnico, cómo seleccionar un equipo capaz de ofrecer el rendimiento exigido por un cuerpo policial» (Lester D. Shubin, gerente del programa para estándares del National Institute of Justice).

 

Una ventaja para la Delgada Línea Azul (Policía)

Imagina por un momento una metrópoli de edificios superpoblados, horas después del anochecer. Los destellos azules colorean las calles prácticamente vacías. Coches y personal de Policía rodean un único edificio en el centro de la ciudad. Las negociaciones no prosperan, sus exigencias son demasiado ambiciosas y los rehenes están fuera de alcance.

Tu uniforme declara a todo el mundo que eres miembro del equipo «Special Weapons and Tactics» (SWAT) de la Policía de la ciudad. Todo el mundo está en alerta por lo que podría suceder a continuación.

Liderando una formación de cuatro hombres con un escudo y una pistola, te deslizas, bordeando la pared, justo hasta la puerta principal. El segundo equipo llega detrás de tu columna. Bajo la protección de ojos y armas que apuntan en todas direcciones, compruebas el pomo de la puerta: cerrada bajo llave.

Tras un momento de comunicación con un miembro del equipo conocido como el «abrebrechas» (breacher, en inglés), este cruza al otro extremo de la puerta. Notas cómo alguien te pellizca el brazo; esa es la señal. Tienes contacto visual con el abrebrechas y asiente con la cabeza hacia ti. La adrenalina que corre por tus venas alimenta un momento de claridad: entrenaste para esto. Estás preparado para esto. Es hora de imponer la puta ley.

Cada pasillo, habitación y escaleras son registrados metódicamente siguiendo unos movimientos lentos, pero deliberados. Nunca bajas el escudo, pero el peso empieza a hacer mella en tu fortaleza.

Las amenazas intentan repeler tu avance disparando con todo lo que tienen. El rugido de pistolas calibre 9mm y .44 Magnum inunda el aire. Las balas que no bloquea tu escudo balístico impactan a tu alrededor.

Les devuelves el saludo ─con ganas─ y continúas adelante.

En el mundo exterior aguantan la respiración, absortos en la retransmisión en directo. Los ojos de millones de personas observan cualquier fogonazo, explosión y disparo desde la seguridad de sus móviles. Tras lo que parece una eternidad, tu equipo y los rehenes aparecen por la puerta.

Esta es una de las innumerables situaciones a las que se enfrenta la Policía como «la delgada línea azul» que separa el mundo civilizado del salvajismo de bandas y terroristas. Los escudos balísticos le dan a la Policía una ventaja frente a un enemigo que de otro modo se cobraría víctimas inocentes con total impunidad.

Escudo balístico con una ventanilla transparente blindada y focos de luz (foto del Cuerpo de Infantería de Marina estadounidense).

 

¿Se podría trasladar esta ventaja al campo de batalla?

En primer lugar, su voluminoso tamaño y peso reduce la velocidad y movilidad de un fusilero ─dos elementos muy importantes que un combatiente no quiere sacrificar fácilmente─. Siempre es mejor esquivar una bala que pararla (por obvias razones). Un combatiente moderno irá dotado de equipo pesado, munición y una pechera llena de patriotismo.

Un escudo balístico es ligero únicamente en el sentido que su peso está por debajo de los 10Kg.

Se convierte simplemente en otra cosa con la que cargar, sin una forma cómoda de llevarlo. Sería otro accesorio estúpido que potencialmente podría hacer que te maten porque algún diputado y el representante de una marca de la industria de Defensa se dieron la mano. Algunas veces un combate con armas de fuego puede durar horas, días, o (en algunas de las circunstancias más brutales) meses, y puedes encontrarte literal y metafóricamente combatiendo con una sola mano.

En segundo lugar, los enemigos no convencionales utilizan munición perforante de gran calibre. La mayoría de las armas que te puedes encontrar al combatir comunistas u organizaciones terroristas convertirían un escudo balístico en un queso gruyer.

No te vas a encontrar al Estado Islámico imponiendo su retorcida ideología con una pistola en calibre 9mm. Un artefacto explosivo improvisado (AEI) [Improvise Explosive Device (IED), en inglés] bajo tierra neutralizará de forma eficaz cualquier beneficio aportado por ese blindaje adicional.

En tercer lugar, la mayoría de los combates no se convierten en un «duelo a la mexicana», aislado del resto de la ciudad. Si el enemigo está fortificado, pero no hay rehenes o prisioneros de guerra, hay otras opciones…

Los escudos balísticos se han hecho un hueco como elemento policial porque tienen un propósito específico. Esos mismos escudos ofrecen poco o ningún beneficio en combate.

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