El uso de la aleta del seguro con el fusil. Por Pat McNamara.

La aleta del seguro De vez en cuando me encuentro con cierta oposición o escepticismo durante los cursos cuando hago que los alumnos utilicen la aleta del seguro del fusil mientras cambian de cargador a corta distancia, digamos 7-10 metros. Así que les planteo la siguiente situación: tú y yo estamos combatiendo hombro a hombro desde detrás de una cubierta o parapeto. El enfrentamiento es a media distancia. La cubierta de la que disponemos es pequeña. Estamos muy pegados. Me encuentro a centímetros de ti mientras realizo un cambio de cargador, o mientras me muevo a tu alrededor buscando una mejor posición. Puede que a veces mi boca de fuego se dirija hacia tu proa. ¿Quieres que utilice la aleta del seguro del fusil? Creo que tu respuesta será «si». Si combatimos juntos, pegados el uno al otro, no sólo quiero que utilices la aleta del seguro cuando trabajes a mi lado, sino que confío en que tu manipulación de la aleta del seguro resulte espontánea. La oposición viene de aquellos demasiado vagos como para realizar la cantidad adecuada de repeticiones significativas, hasta que la manipulación de la aleta del seguro llega a ser una acción intuitiva, o hasta que pueden hacerlo en un nivel subconsciente. Si no puedes pensar en «poner el seguro» a siete metros, ¿qué te hace creer que puedes pensar en hacerlo instintivamente cuando estemos juntos, pegado el uno al otro? Pat McNamara Suboficial Mayor retirado del Ejército de Tierra estadounidense TM
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