Recargas o cambios de cargador: ¿importante o innecesario? Por Dave Spaulding.

Las opiniones respecto a las recargas, especialmente cuando se trata de una pistola semiautomática, varían enormemente, incluso dentro de la comunidad de instructores.

Dependiendo de tu perfil, las recargas lo son todo, desde algo fundamental hasta algo inútil, «algo que rara vez sucede», excepto en competición, donde la mayoría de las veces se le obliga al tirador.

Entonces, ¿cuál es la realidad de las recargas en combate?

Recuerda lo que se dice sobre las opiniones, que todo el mundo tiene las suyas propias. Ten en cuenta además, que una opinión NO es un hecho, incluso aunque lo leas en Internet de una persona «famosa».

Basándome en mis muchas entrevistas, y toda una vida dedicada al estudio de enfrentamientos armados (algo que muchos aseguran haber hecho), te diré algo: en un enfrentamiento con pistola no suele darse la necesidad de una recarga o cambio de cargador, pero sí se HA dado y cuando se da ¡hay que recargar muy, muy rápido!

Tras mis muchos años entrenando policías, ciudadanos legalmente armados y algunos militares, me consta que la mayoría no hacen las recargas demasiado bien. Son lentos, torpes y descoordinados, son imprecisos, o llevan el cargador de respeto en un portacargador de mierda (¡los policías tienen los peores!), sin prestarle la más mínima atención a lo que se compraron salvo al precio.

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