Cuando hay una pelea no es raro que por lo menos uno de los implicados termine en el suelo. Seguramente no suceda con un 90 por ciento de probabilidad como venden aquellos que se dedican a enseñar grappling [lucha en el suelo], pero sin duda existen bastantes posibilidades, así que tiene todo el sentido incluir algo de combate en el suelo en tu entrenamiento. Pero antes de presentarte en el gimnasio más cercano y apuntarte a clases de jiu-jitsu, mejor será que primero reflexiones sobre qué es lo que necesitas realmente.
(Este artículo es una traducción de un artículo publicado originalmente por RECOIL OFFGRID y escrito por Michael Janich. Se ha traducido y compartido con permiso. Puedes encontrar más artículos sobre supervivencia urbana, preparación frente a emergencias y defensa personal en OFFGRIDweb.com)
¡Advertencia!
Los conceptos que se muestran a continuación tienen carácter meramente orientativo. Busca a un buen instructor antes de ponerte a practicar cualquiera de las técnicas que se explican y exponen en este artículo.
Dado que este artículo se publica en una revista de supervivencia, vamos a aplicar la lógica y supongamos que tu principal interés radica en defenderte frente a una agresión violenta en la vida real. Si ese es el caso, olvídate de los combates que emiten en el canal de pago de la UFC y vete directo a Internet, concretamente a YouTube, la desaparecida Live Leak o cualquier otro sitio web de vídeos similar. Escribe «pelea en la calle» donde corresponda [o mejor aún «street attack», en inglés, para obtener muchos más resultados de búsqueda] y echa un vistazo a unos cuantos vídeos de los resultados de búsqueda. Muy posiblemente verás cómo en algunos de esos vídeos uno de los implicados acaba en el suelo tras recibir algún golpe. Seguramente además el que le golpea no le acompaña hasta el suelo para terminar el trabajo, sino que en la mayoría de los casos opta por la lógica, fácil y brutal técnica de patear a su víctima. Ten por seguro que no le va a aplicar una palanca de brazo [cross arm-bar] o una estrangulación triangular lateral [triangle choke] para quitarle la cartera.
Sin duda, a los malos les gusta ver vídeos de peleas de MMA tanto como a nosotros, pero a la hora de enfrentarse a una de sus víctimas se quedan con lo que siempre funciona. En las patadas se utilizan las extremidades más grandes y más fuertes del cuerpo para generar fuerza, fuerza a la que se suma el peso del cuerpo cuando se patea a alguien en el suelo. Puesto que tanto al dar una patada como al patear en el suelo se suele golpear con el zapato o la bota a una víctima que se encuentra apoyada contra una superficie sólida (el suelo), el daño causado puede ser devastador.
En un estudio médico publicado en 2004 en el que se analizaban los efectos patológicos de las patadas, se determinó que una patada resulta entre un 35 y un 45 por ciento más potente que un puñetazo y que una buena patada contra el suelo genera una fuerza equivalente a un choque frontal a 50 km/h. Por tanto, aprender a evitar que te pateen ha de ser una prioridad de tu entrenamiento.
Comentarios recientes