¡Son tus oídos y quedarse sordo no mola! Cascos electrónicos de protección auditiva Honeywell Howard Leight™ Impact Sport®, una gran relación calidad-precio.

Cascos electrónicos de protección auditiva Honeywell Howard Leight™ Impact Sport®Ya lo decíamos en otro artículo, “cada vez que se realiza un disparo ─y da igual si se trata de un enfrentamiento armado en la vida real o de un ejercicio de tiro en la galería/campo de tiro─ dos son los órganos de nuestra anatomía que directa e irremediablemente pueden sufrir daños a consecuencia de nuestro propio disparo: los oídos y los ojos. Ni qué decir tienen las implicaciones derivadas de los posibles daños en estos órganos: la pérdida o disminución del oído y de la vista. Para reducir nuestra vulnerabilidad lo fácil y evidente consiste en utilizar el equipo de protección individual adecuado, es decir, protección auditiva y protección ocular“. En aquella ocasión hablamos de la protección ocular, así que en esta ocasión toca hablar de la protección auditiva.

Para garantizar nuestra protección auditiva podemos confiar en dos soluciones bien diferentes ─tapones y cascos─, cada una con sus ventajas e inconvenientes.

Los tapones de protección auditiva se caracterizan por ir introducidos ligeramente en el propio canal auditivo y ocupar parte del pabellón auditivo ─lo que viene siendo la cara exterior de la oreja─. Esto puede resultar ligeramente o muy incómodo, según la persona. Llevar tapones durante horas ─lo que al fin y al cabo supone llevar algo metido dentro de la oreja─ puede acabar siendo un poco coñazo, además de la cuestión de higiene ─que hay tapones que salen del oído con una cubierta de cerumen un tanto desagradable a la vista─.

Así que en este sentido los cascos de protección auditiva van a resultar más cómodos, dado que envuelven toda la oreja y presionan contra la cabeza a través de un acolchado que suele ser bastante cómodo y aisla el oído del exterior. Cómodos salvo cuando se llevan ─que debe ser siempre─ gafas de protección, que en algunos casos ─según el tipo de patilla─ puede llegar a ser verdaderamente molesto e incluso doloroso si el acolchado de los cascos presiona demasiado la patilla contra la cabeza. Para comprobarlo no queda otro remedio más que acudir al viejo método ensayo-error y probar qué tal conjugan gafas y cascos. Si las gafas no tienen una patilla demasiado dimensionada, o si los cascos utilizan un acolchado suficientemente blando, no tiene por qué haber problema. Siempre puedes optar por gafas de protección de patilla plana como el modelo Aegis Echo de la marca Smith Optics Elite, u otras gafas de protección con una gran relación calidad-precio como las Swiss Eye Raptor.

Por otra parte, los tapones tienen la ventaja de que cuando la temperatura es alta no dan tanto calor como los cascos, dado que la oreja se encuentra a la intemperie y cuenta con algo de ventilación. Así el sudor no llega a los tapones como sí sucede con los cascos, que no es raro que acaben goteando sudor ─sin que ello suponga otro problema más allá de tener que secarlos un poco al terminar y dejarlos a la intemperiee un rato para que se aireen antes de guardarlos─. En invierno sucede lo contrario, y se agradece el calorcito que dan los cascos, que cubren toda la oreja y la aíslan del frío exterior.

No hay que olvidar que en el caso de disparar con fusil los cascos ─especialmente los modelos más voluminosos─ puede que no sean una opción, porque interfieran o impidan el correcto encare del arma. Lo mismo sucede en el caso de utilizar casco, que puede imposibilitar el uso de cascos ─valga la redundancia─, salvo que debajo exista espacio suficiente, como suele ser habitual con los cascos modernos ─que llevan la zona de la oreja expuesta (casco tipo OpsCore) o que cuentan con un ensanche en dicha zona (casco tipo MICH o ACH).

Howard Leight Impact Sport 5En cuanto a la verdadera misión de tapones y cascos ─la protección auditiva─, ambos proporcionan niveles de atenuación de 20 dB para arriba ─que es lo mínimo que se le debe pedir─, con modelos que pueden llegar a más de 30 dB de atenuación. Si bien, los tapones, ─al ir introducidos en el canal auditivo─ suelen brindar una mayor capacidad de atenuación del sonido y por ello son la opción preferida si se requiere tal nivel de protección auditiva. Para alcanzar mayores niveles de atenuación se puede simultanear el uso de tapones y cascos, especialmente si estos últimos son electrónicos o activos, dado que la amplificación del sonido permitirá escuchar aquellos sonidos por debajo de los umbrales dañinos.

Tapones de protección auditiva SureFire EP6

En cuanto a precios la variedad es tan amplia como la variedad de modelos, pero los tapones ─en sus modelos más básicos─ suelen ser más o mucho más baratos que los cascos, salvo los modelos electrónicos o activos, que resultan más caros ─mucho más especialmente en el caso de los tapones, supongo que por aquello del coste de miniaturizar toda la electrónica─. En cuanto a tapones especialmente diseñados para la práctica del tiro destacan los de la serie EarPro de SureFire, que dan muy buen resultado, ─aún siendo más caros que tapones más básicos─ no suben demasiado de precio y ofrecen una probada comodidad y protección. 

Los modelos electrónicos o activos se caracterizan ─tanto tapones como cascos─ por incorporar una serie de componentes electrónicos que amplifican aquellos sonidos que se encuentran por debajo de los umbrales dañinos, tales como voces o ruidos ─algo que resulta de gran utilidad o imprescindible en el campo de tiro, o en la vida real─.

Con la información anteriormente expuesta ya estás en disposición de elegir qué protección auditiva quieres utilizar en tus prácticas de tiro en el campo o en la galería. Creo que la opción más socorrida y práctica son los cascos electrónicos ─o activos─ de protección auditiva, por las ventajas que aportan por un precio asequible. Y es que no hace falta gastarse demasiado dinero para disponer de unos cascos electrónicos de calidad.

Un buen ejemplo lo constituyen los cascos Honeywell Howard Leight™ Impact® Sport, que puedes encontrar directamente en España por menos de 100 euros. Este modelo en concreto cuenta con un uso muy extendido en EE.UU. y se lo puedes ver a tiradores e instructores de todo tipo, incluso a alguno de los más grandes ─en todos los sentidos─, tal como John Shrek McPhee.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Los cascos electrónicos ─o activos─ de protección auditiva Honeywell Howard Leight™ Impact® Sport ─al igual que otros cascos electrónicos─ utilizan un micrófono omnidireccional incorporado en cada casco para amplificar aquellos sonidos que se encuentren por debajo del umbral de los 82 dB, es decir, aquellos sonidos que no puedan dañar el oído del tirador, tales como las voces y sonidos del ambiente. De esta forma no parece que los llevas puestos ─porque escuchas con normalidad─ y mejora la comunicación con las personas que te rodean, lo cual resulta muy de agradecer cuando estás en el campo o galería de tiro con otras personas ─o incluso solo, para no llevarte sorpresas por no escuchar lo que te rodea─.

Aunque los micrófonos van situados delante o detrás de cada casco ─según se mire─ no es necesario dirigirlos hacia donde se encuentran las voces o sonidos ─recuerda que son omnidireccionales─. Hay quien prefiere colocarse los cascos en la cabeza con los micrófonos orientados hacia atrás cuando está en la línea de tiro, supuestamente para escuchar mejor las voces del instructor o quienes le rodeen, pero no es necesario y se escuchan perfectamente todas las voces y sonidos de alrededor ─vengan de donde vengan─.

Para proteger tus oídos y preservar tu audición por muchos años, los Impact Sport trabajan activamente filtrando aquellos sonidos que superen los 82 dB, de forma que no sean amplificados, y pasivamente reduciendo el ruido exterior en 22 dB ─más que suficiente para el sonido fruto de los disparos de armas de fuego─. La electrónica de estos cascos amplifica hasta 4 veces el sonido ─dentro de los umbrales─ que reciben los micrófonos del exterior. La misma ruleta de encendido/apagado que va en uno de los cascos permite regular el volumen.

Además los cascos incorporan la típica clavija ─incluye el cable─ para conectar y poder escuchar dispositivos de audio como iPod, MP3 o el teléfono. En realidad, creo que esta opción está fuera de lugar, dado que si se utilizan los cascos para la práctica del tiro hay que escuchar todo lo que te rodea y quizás tener música dentro de los propios cascos lo dificulte. Mejor que la música suene fuera que vas a poder escucharla igualmente gracias a la amplificación, pero sin que ello impida prestar atención y escuchar mejor todo lo que sucede a tu alrededor.

La parte electrónica de los Honeywell Howard Leight™ Impact® Sport se alimenta de dos pilas pequeñas tipo AAA ─incluidas─ que dan para unos cientos de horas de uso. Para prolongar la vida de las pilas y que no se vayan agotando ininterrumpidamente por un olvido, los cascos cuentan con un sistema de autoapagado a las 4 horas.

El diseño de estos cascos ─según el fabricante─ se caracteriza entre otras cosas por su tecnología patentada Air Flow, que proporciona una óptima atenuación pasiva del sonido en todas las frecuencias sin aumentar el peso o el tamaño de cada casco. El diseño patentado de la cámara interior y su recubrimiento de alta tecnología gestionan el flujo del aire dentro de los cascos para controlar la forma en la que el sonido llega al oído, lo que se traduce en una mejor atenuación en general más consistente de prácticamente cualquier ruido.

Como detalle digno de agradecimiento ─que no incluyen todas las marcas y modelos─ la diadema de los cascos va acolchada con una espuma blanda que brinda una mayor comodidad al tirador. Además puedes personalizar tus cascos con una funda para la diadema de las que hace artesalmente OC Tactical, que incluye un acolchado adicional transpirable además de un trozo de cinta de velcro para el nombre y un arillo de cuerda de paracaídas [paracord] para poder colgar los cascos de una argollao mosquetón.

Un último detalle, este tipo de cascos son plegables sobre sí mismos de forma que a la hora de guardarlos no ocupen prácticamente nada y así siempre puedas llevarlos sin robarte mucho espacio.

En resumen, que si o si necesitas protección auditiva cuando dispares un arma de fuego. Vistas las ventajas e inconvenientes los cascos electrónicos puede que sean la mejor opción para ti. Si te decides por unos Howard Leight™ Impact® Sport seguro que no te equivocas. Aunque puedes encontrarlos a la venta por menos de 100 €, ahora también puedes encontrar este paquete que por menos de 100 € te ofrece estos mismos cascos junto con las gafas de protección Swiss Eye RaptorSaborit International distribuye en España varios modelos de cascos de protección auditiva Howard Leight. Ellos mismos nos facilitaron unos Howard Leight™ Impact® Sport para ilustrar este artículo y poder probarlos de primera mano.

 

Chaleco blindado SIOEN

Acerca de Jorge Tierno Rey

Administrador del Blog. Experto en nada. Experiencia cero. Ninja de teclado.
Esta entrada fue publicada en Accesorios. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a ¡Son tus oídos y quedarse sordo no mola! Cascos electrónicos de protección auditiva Honeywell Howard Leight™ Impact Sport®, una gran relación calidad-precio.

  1. Jesús* dijo:

    Este es un tema que ha estado descuidado durante muchos años, con los consiguientes perjuicios para la salud.

    Por mi parte, alterno cascos electrónicos y tapones, dependiendo de la actividad a realizar y hasta la fecha no me puedo quejar.

    Al principio, los tapones pueden parecer algo incómodos, pero una vez acostumbrado se pueden portar sin problemas unas cuantas horas (probados durante 5 horas continuas sin molestias). Eso sí y, como se dice en el artículo, una buena limpieza no les va nada mal.

    Un saludo

Por favor, déjanos tus comentarios. Se agradecen.