
9mm, 9x19mm, 9mm Parabellum, 9mm Luger, todos son los mismo (Foto: Dan Z. para TTAG).
Hace unos cuantos años ya, nos encontramos con este interesante artículo del difunto Todd Green, en Pistol Training, de fecha del 30 de julio de 2013, sobre el otrora discutido asunto del calibre 9mm. Entonces no pudimos resistirnos a traducirlo e incluirlo aquí ─a pesar de NO contar con autorización expresa de su autor original, por obvias razones─. No se trata de nada nuevo y ya se tratamos este mismo asunto al hablar sobre el mito del poder de parada [stopping power]. Sin embargo, continúa siendo un tema vigente y de interés, especialmente mientras haya quien no comprenda la realidad sobre el rendimiento terminal de las actuales municiones calibre 9 Luger ─alguno ni siquiera sabe que 9x19mm, 9 Parabellum, 9 Luger, son el mismo cartucho─.


Eric Hartmann, un piloto alemán de aviones de combate durante la 2ª Guerra Mundial, atribuyó sus 352 victorias aéreas al proceso de cuatro pasos – Ver, Decidir, Atacar y Romper. Esta secuencia le permitía localizar al enemigo, decidir un plan de acción, iniciar su ataque y a continuación separarse para reevaluar. El Coronel John Boyd, un piloto estadounidense que sirvió durante la Guerra de Corea, desarrolló el

Mi padre era de las Fuerzas Especiales, un «Comeserpientes» [Snake Eater], y durante mi infancia siempre tuvimos serpientes como mascota -las cuales terminábamos soltando en la naturaleza. Tuvimos serpientes venenosas y no venenosas. Mi hermano y yo aprendimos mucho sobre serpientes, mi madre y mi hermana no tanto. Por ejemplo, por aquí tenemos tres serpientes venenosas comunes – mocasines de agua [water moccasin] o bocas de algodón [cottonmouth], cabezas de cobre [copperhead] y serpientes de cascabel [rattlesnake]. Después de convivir un tiempo con ellas aprendes que cada una de estas serpientes tiene una personalidad diferente.



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