Situación táctica: pelea con resultado mortal entre una familia de 8 miembros y varios policías. Cottonwood (Arizona, EE.UU.). 21 de marzo de 2015.

Vídeo de una dantesca pelea con resultado mortal entre una familia de 8 miembros y varios policíasEn un momento se puede liar un auténtico follón con consecuencias fatales. En este caso, el vídeo no llega a explicar cómo se puede haber llegado a semejante pelea entre varios policías y una familia de ocho miembros. Aquí tienes el vídeo de la pelea grabado por la cámara del parabrisas de un coche patrulla y a continuación puedes leer las explicaciones.

El vídeo de la cámara del parabrisas de un coche patrulla de la Policía de Cottonwood muestra a una familia de Idaho estrechamente unida, que parece casi invulnerable a las armas aturdidoras (TASER), los bastones extensibles (defensas ASP) y los puñetazos, durante un altercado en el aparcamiento de un centro comercial Walmart el 21 de marzo de 2015, en el cual murió una persona y un policía resultó herido de bala.

El Jefe de la Policía de Cottonwood, Jody Fanning, hizo público el vídeo en una rueda de prensa durante la mañana del viernes 9 de abril de 2015 y explicó que no importaba qué tácticas utilizaran los policías, nada parecía disuadir a los ocho miembros de la familia. Fanning dijo que esa cámara del parabrisas del coche patrulla era la única de tres que estaba operativa aquella noche.

Cuatro policías se personaron en el centro comercial Walmart tras recibir la llamada de los empleados del establecimiento informando que uno de los miembros de la familia de Boise (Idaho, EE.UU.) había tirado al suelo a un empleado en el exterior de uno de los baños del establecimiento.

Fanning explicó que cuando los policías llegaron al aparcamiento la familia se encontraba reunida detrás de su coche, un Chevrolet Suburban. El enfrentamiento empezó cuando uno de los policías les dijo que tendrían que llevarlos aparte para hablar con ellos sobre lo sucedido en el interior del centro comercial.

Sin embargo, el padre, Peter Gaver, de 55 años, y uno de sus hijos les plantaron cara a los policías y les dijeron que no permitirían que se llevaran a nadie de la familia.

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