Tratamiento antideslizante con carburo de silicio en la empuñadura de la pistola: qué es, por qué funciona y cómo aplicarlo.

A raíz de un vídeo grabado en primera persona en una competición, Rob Epifania me comentó que la pistola parecía que botaba demasiado y necesitaba un mejor agarre. En un vídeo dedicado exclusivamente al agarre de su programa de entrenamiento virtual The Accelerator hablaba de las posibles soluciones, entre las que la mejor era el tratamiento antideslizante con carburo de silicio. Así que no había más que hablar. Una vez lo probamos, comprobamos que efectivamente el agarre es inmejorable, tanto que las manos se te quedan como las de un pescador noruego con 20 años de servicio en la mar. Pero es un mal menor, teniendo en cuenta la solidez que le da al empuñe este tratamiento antideslizante y por ende el mejor control de la pistola con cada disparo.

Hay accesorios y modificaciones que transforman de verdad y mucho la relación entre el tirador y la pistola y hay accesorios y modificaciones que no van más allá de la estética y no aportan nada relevante. El tratamiento antideslizante con carburo de silicio pertenece sin ninguna duda a la primera categoría. No algo meramente estético o una moda pasajera. Se trata de ingeniería aplicada al empuñe de la pistola y cuando se hace bien el resultado se refleja incluso en un mejor rendimiento en el tiro. Y todo por un precio que no llega a los 30€ en material.

En este artículo vamos a explicarte qué es el carburo de silicio, por qué funciona mejor que otras opciones, cómo se aplica correctamente, cuáles son los errores más habituales y qué puedes esperar como resultado final.

 

Qué es el carburo de silicio y por qué funciona como antideslizante perfecto.

El carburo de silicio, también conocido como carborundo, es un compuesto químico formado por silicio y carbono con la fórmula química SiC. Se sintetiza industrialmente desde finales del siglo XIX y se usa desde entonces como abrasivo de alta dureza en aplicaciones que van desde la industria aeroespacial hasta las herramientas de corte de alta precisión. En la escala de dureza de Mohs, el SiC se sitúa entre 9 y 9,5 —el diamante está en el 10— lo que lo convierte en uno de los materiales más duros disponibles comercialmente.

Esta dureza extrema tiene una consecuencia directa y práctica para su uso como antideslizante. Los granos de carburo de silicio aplicados sobre la superficie de la empuñadura no se deforman, no se aplastan y no se suavizan con el uso. Cuando la mano presiona la empuñadura cubierta de estos granos de SiC los tejidos blandos de la palma y los dedos se adaptan a la geometría de los granos que se agarran a la piel como garrapatas.

Si lo comparamos con otras opciones disponibles para mejorar el agarre de la empuñadura, la diferencia se nota:

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