
Érase una vez cuando la información se encontraba casi exclusivamente en papel y no en formato digital ni online. Por aquel entonces había varias revistas en papel que leíamos para aprender muchas cosas, en una época en la que no había tantos autoproclamados «expertos» como ahora ─que saben mucho de todo, incluso de lo que no saben nada─. Entre los números de junio a noviembre de 2005 de la revista Guns Magazine, Clint Smith cubrió en su columna habitual «cómo limpiar o despejar habitaciones», simplemente. A continuación te traemos esa serie de artículos traducidos al español. No lo hemos llamado CQB, porque no lo es.
Tácticas: a veces se trata de cómo pensar y no qué pensar.
Por Clint Smith. Revista Guns Magazine. Junio 2005.
Bastoña, Seúl, Hue, Mogadiscio y Faluya. Abarcando la historia y la mayor parte del planeta a lo largo de los últimos 70 años, ¿qué pueden tener en común estos lugares? No todos se ubican en desiertos, selvas o montañas. No todos son calurosos, fríos, húmedos o secos. La tecnología moderna, los carros de combate o los vehículos blindados no siempre circularon por estos lugares. Sin embargo, al típico estilo del Antiguo Testamento de la Biblia, en todos «llovió fuego y azufre del cielo» en forma de fuego naval, apoyo aéreo, artillería y morteros.
¿Quieres saber qué dos cosas importantes tienen en común?
En primer lugar, todos estos lugares requirieron fusileros ─normalmente jóvenes, agotados, sucios, hambrientos, más firmes que un roble─, para despejar el terreno del enemigo y acto seguido mantenerlo hasta que el infierno se congele o alguien les diga lo contrario.
¿Cuál es la segunda cosa importante de verdad que tienen en común todos estos lugares? Tienen puertas, ventanas abiertas, pasillos largos y estrechos, esquinas oscuras y rellanos de escalera por encima de las cabezas. Eso es lo que todos tienen en común.
No voy a hablar de la falta de entrenamiento inicial que tienen nuestros soldados en este terreno, porque ya está mejorando.
No voy a discutir el hecho por el que las guerras suelen ser impopulares y, créeme, muchas de las personas que dan un paso al frente para combatir en ellas por nosotros no siempre están entusiasmadas con la guerra ni suelen contar con el apoyo de ciudadanos y políticos. Tampoco voy a discutir el hecho que por todo Estados Unidos policías de calle ─sin apoyo de fuegos─ se enfrentan a los mismos problemas tácticos complejos que se enfrentan nuestros soldados por todo el mundo.
No, no voy a mencionar todas esas cosas. Así que, ¿y si hablamos sobre ti? ¿tus tácticas personales incluyen la capacidad para despejar casas y edificios? Me respondes, «de ninguna manera».
Buena respuesta, no tienes que aprender tácticas porque quieras. De hecho, tienes que aprender tácticas básicas por si acaso tienes que utilizarlas. Una puntualización, quedarse detrás de la cama, detrás de la puerta del dormitorio cerrada bajo llave, llamar al 112 y dejar que otro resuelva el problema, posiblemente sea una buena idea. Pero, una vez más, ¿y si tuvieras que resolver tus propios problemas por ti mismo?
El billar tiene su importancia en las tácticas, porque en este juego de bolas resulta imperativo conseguir el mejor ángulo o maniobra para meter la bola en el agujero.
Tus hijos te piden ayuda desde el otro extremo de la casa, o la salida hacia un lugar seguro lejos de los disparos en un restaurante está al final de un pasillo que lleva a la puerta de emergencia trasera.
Ya lo vas pillando.
¿Entonces cuáles son las tácticas? ¿por qué podrían ser importantes para ti? ¿cómo adquieres estas habilidades ─y créeme, se adquieren─? ¿Tienes que saber tanto como un miembro de un equipo SWAT o de Operaciones Especiales para sobrevivir a un enfrentamiento? Seguramente no.
Una especie de ciencia
Las tácticas son una especie de ciencia, pero no son ciencia aeroespacial. Las tácticas son una ciencia de organización de la mente y el equipo que requiere añadir movimiento físico para lograr su cometido. Esto lo explico de la forma más sencilla. Las tácticas se basan en la capacidad de uno para pensar en arquitectura y billar. La arquitectura se aplica en el sentido de analizar una casa o edificio, planear una forma de despejar dicha casa o edificio e implementar el plan sin acabar muerto. La parte de no acabar muerto es importante y recuerda que la mayoría de planes cambian en caso de contacto con una amenaza. El billar tiene su importancia en las tácticas, porque en este juego de bolas resulta imperativo conseguir el mejor ángulo o maniobra para meter la bola en el agujero. Entonces ganas.
Así que ahora llegamos a la parte complicada. Analiza la casa o edificio y averigua el mejor ángulo para despejarlo mientras te expones lo menos posible a los potenciales disparos de una amenaza. Al trabajar los ángulos, la idea es solucionar el problema con el apoyo de arma y linterna, maximizando la distancia a la amenaza al tiempo que minimizas tu exposición como blanco. Cuestión de tácticas, no hay problema.
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