Lecciones aprendidas de la línea del frente en la guerra de Ucrania. Por @nardoctor.

Tristemente las guerras ponen a prueba la atención sanitaria en combate de los bandos implicados. La Guerra de Ucrania no es la excepción, con la salvedad que el entorno difiere sustancialmente del encontrado hasta ahora en las guerras de Iraq y Afganistán. De esta guerra salen nuevas lecciones identificadas que ofrecen la oportunidad de ser aprendidas para mejorar la atención sanitaria a los heridos e incrementar la tasa de supervivencia entre aquellos heridos que aún cuentan con esa posibilidad. En esta ocasión os traemos las anotaciones recogidas en el perfil de Instagram de @nardoctor, que reproducimos a continuación en español. Este artículo solo está disponible para suscriptores.

 


 

Lecciones aprendidas de la línea del frente en la guerra de Ucrania

A continuación puedes leer mi interpretación de los comentarios aportados por un médico ucraniano relacionado con el perfil de Instagram Genetics of Survival Project [Proyecto Genética de la Supervivencia], una plataforma sobre sanidad táctica que incluye conferencias, formación, apoyo sanitario y equipo de sanidad táctica. No se indican ubicaciones, nombres o situaciones específicas. Se trata de una guerra diferente a la que hemos visto a lo largo de los últimos más de 20 años y, por tanto, requiere una formación, acercamiento a las bajas y equipo sanitario diferentes.

 

Situación

Líneas del frente de combate donde se encuentra desplegado un gran número de nuevos reclutas con una mínima formación en TC3. Los aprovisionamientos son limitados y hay fuegos indirectos intensos (y a veces directos), los cuales limitan el acceso inicial a las bajas y su transporte, lo que genera continuos escenarios de tratamiento prolongado de bajas [Prolonged Casualty Care].

 

Tiempo de evacuación

Este es un entorno hostil en el que la evacuación de bajas está limitada y se realiza en contadas ocasiones desde las líneas del frente. Una vez las bajas abandonan las líneas del frente existe una limitada capacidad de resucitación y una evacuación relativamente rápida. Esta es una combinación especialmente letal: formación sanitaria limitada, aprovisionamientos limitados y evacuación prolongada. Un «auto» triaje es habitual, dado el limitado acceso a las bajas.

Este tipo de guerra es muy diferente al que han visto las tropas estadounidenses a lo largo de los últimos 21 años (en el que han participado fuerzas adiestradas más reducidas con sanitarios cerca). Por el contrario, en esta zona de Ucrania se está viendo una gran cantidad de militares novatos mínimamente adiestrados (en TC3) en los frentes de combate, que tienen restringida su libertad de maniobra en el campo de batalla debido a los fuegos indirectos (artillería, mortero, cohetes). La Sanidad cambia con esta dinámica.

Hablamos de esas bajas que vivirán o morirán sin importar lo que hagamos por ellos, y las que se encuentran entre medias, para las que nuestras acciones pueden marcar la diferencia. Este último grupo reduce considerablemente su tamaño con el tiempo hasta recibir tratamiento.

 

Uso excesivo del torniquete

Se utilizan torniquetes en heridas que no requieren torniquete.

Dado el entorno (hostil y con una evacuación tardía), este uso excesivo del torniquete conduce a isquemia de las extremidades y síndrome compartimental, que convierten una herida relativamente leve (que podría haberse tratado con un vendaje compresivo) en una herida devastadora para la extremidad, generando una mayor morbilidad al paciente y un mal aprovechamiento de los limitados recursos sanitarios. «Un porcentaje muy reducido de heridos tenía un sangrado crítico cuando se realizó la conversión del torniquete posteriormente».

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