Anal-ogía táctica: ¿seguro que hay que probarlo todo por uno mismo antes de opinar?

Esta imagen sirve como analogía de lo que ya explicamos en otra ocasión sobre la frase hecha «hay que probarlo todo por uno mismo». ¿Seguro?

¡Fíjate en la imagen!, ¿necesitas probarla para saber lo que es? ¿cómo sabes que no te gusta si no la pruebas? ¡Claro!, «si no lo has probado no puedes opinar», porque «la foto por sí sola está fuera de contexto y no cuenta todo lo que hay detrás».

¡Llámanos locos! pero, pensamos que lo que parece una mierda suele ser mierda, aunque no sea siempre así ─podría ser una trufa─. Si, además de parecerlo, huele a mierda, entonces poca duda hay y no parece que sea necesario probarla para confirmarlo por el sabor. Aunque cada uno puede hacer lo que quiera.

Así que eso de que «hay que probarlo todo», mejor se lo dejamos a los más osados ─o más ilusos o necios─, que nosotros pasamos y preferimos limitarnos a probar solo algunas cosas. Ni nos molestamos en probar si lo que parece mierda es mierda, si la tierra es plana, si 2+2 son 5.

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