Situación táctica: se veía venir a un policía de Brooklyn arrastrado por un coche al intentar detener al conductor.

A la vista de los datos fácilmente se puede deducir ─creo que acertadamente─ que uno de los momentos más delicados y peligrosos del trabajo policial tiene lugar a la hora de detener un coche e identificar o detener a su conductor y/u ocupantes. La mera presencia de un coche puede dar lugar a un atropello ─queriendo o sin querer─, además de la posibilidad de sufrir una agresión ─con o sin armas─, de manos del conductor y/o ocupantes. Por ello toda precaución es poca y quizás la mejor medida a adoptar sea la preventiva de no acercarse más que lo estrictamente necesario y el tiempo justo. Si el coche quiere tirar para adelante no merece la pena jugarse la integridad física cuando se le puede atrapar más tarde, porque acabará cayendo ─y mejor que lo haga sin llevarse a nadie por delante─. En el vídeo siguiente se puede ver una situación táctica en la que un policía estadounidense trata de detener al conductor de un coche. La suerte evita que el policía acabe muy mal parado cuando el conductor inicia la marcha para escapar mientras el policía tiene medio cuerpo dentro del coche y se va arrastrado hasta que se suelta. En este caso parece que el policía no ha sufrido graves lesiones más allá del revolcón y un hombro dislocado. https://youtu.be/epRxCYfbejQ Desde luego no se puede decir que la reacción del conductor no sea previsible. Parece bastante obvio pensar que si el conductor de un coche quiere escapar del alcance de un policía lo qu
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