Nuevo estudio: muchos policías «no ven» amenazas claramente visibles. Force Science News. 17OCT17.

Pistola en el salpicaderoCuando un policía veterano se acerca a un coche tras mandarle parar a un lado por una infracción de tráfico, ¿se percatará de la presencia de una pistola claramente visible sobre el salpicadero del coche al que acaba de parar por saltarse una señal de stop?

Antes de precipitarte y responder inmediatamente «por supuesto», ten en cuenta los descubrimientos de un nuevo estudio sobre el fenómeno que se conoce como «ceguera por falta de atención» [inattentional blindness]. Ese término se refiere al típico error humano de no percatarse de la presencia de objetos o sucesos inesperados claramente dentro de su campo de visión mientras prestan atención a otra cosa.

Este artículo es una traducción ─por Jorge Tierno Rey─ de su original en inglés New study: Many officers “blind” to plain-view threat, publicado en el boletín Noticias Ciencia de la Fuerza [Force Science News] número 348, con fecha 17 de octubre de 2017. La traducción y publicación de este artículo cuenta con la autorización de Scott Buhrmaster, vicepresidente del Instituto Ciencia de la Fuerza [Force Science Institute Ltd.].
(Artículo publicado en el número de DIC17 de la revista gratuita Tactical Online)

Este fallo cognitivo, que en el curso de certificación en Análisis de Ciencia de la Fuerza [Force Science Analysis] se estudia en el contexto de los enfrentamientos armados con algún policía implicado, se ha documentado ampliamente en experimentos de laboratorio de psicología con poco estrés a través de imágenes de ordenador y grabaciones de vídeo.

A día de hoy el Dr. Daniel Simons, del Departamento de Psicología de la Universidad de Illinois (EE.UU.) ─actualmente uno de los principales investigadores en este campo─, aporta nuevos hallazgos de aplicación directa a policías en situaciones del mundo real en las que puede correr peligro su vida.

Sus descubrimientos plantean una pregunta de vital importancia: ¿qué pueden hacer policías e instructores para mejorar su capacidad de observación cuando está en juego la vida de un policía?

ESCENARIO DE PRUEBA. Durante un período de tres años, Simons y el Dr. Michael Schlosser ─coautor del estudio─ sometieron a 100 aspirantes a policía y 75 policías veteranos (varones blancos en su mayoría) a un único escenario realista de acción en el Instituto de Formación Policial [Police Training Institute] en Urbana-Champaign (Illinois, EE.UU.). (Schlosser es el director de dicho centro estatal).

De uno en uno, se les dijo a los participantes que se acercaran a un coche tipo todocamino al que acababan de «parar» por saltarse una señal de stop e interactuaran con el único ocupante del vehículo ─el conductor─, un varón, tal y como lo harían en la vida real. Debían «usar su discreción para decidir» si multar o únicamente apercibir al conductor, escribe Simons.

En algunos casos determinados aleatoriamente, el conductor ─un figurante experimentado─ era «educado y amable», admitía el error, se disculpaba e «inmediata y debidamente» atendía todas las órdenes e instrucciones del policía. Aproximadamente el mismo número de veces, el conductor obedecía igualmente pero mostraba una actitud «agresiva» ─«verbalmente hostil, alterado y manifiestamente molesto», quejándose de recibir un «trato injusto» y de haberlo parado «para cubrir una cuota»─.

En todos los casos se colocó una pistola de Airsoft claramente a la vista sobre el salpicadero encima de la guantera, «totalmente visible por cada participante a través de la ventanilla del conductor» durante todo el escenario.

Después de realizar el escenario, se les formularon una serie de preguntas a los sujetos de prueba, entre las que se incluía si notaron «algo que pudiera ser un peligro para ellos» y si vieron «algún arma» durante el ejercicio.

RESULTADOS SORPRENDENTES. «En total», dice Simons, «solo el 52’6 % de los participantes se percataron de la presencia del arma aunque era totalmente visible».

  • De los aspirantes a policía, que habían recibido entre cuatro y ocho horas de formación práctica en tácticas de detención de vehículos, solo el 42 % vieron el arma.
  • Aunque «los policías veteranos fueron considerablemente más hábiles al percatarse de la presencia» del arma (66’7 %), «un tercio de ellos tampoco vieron la pistola… y procedieron a multar al conductor» sin tomar ninguna medida de precaución.
  • Entre los policías veteranos, que llevaban una media de unos 12 años de servicio, «ni la experiencia patrullando la calle ni la edad guardaron una relación significativa con el hecho de percatarse del arma».
  • «Una proporción ligeramente mayor tanto de aspirantes a policía como de policías veteranos se percataron de la presencia del arma» cuando el conductor estaba tranquilo y era obediente, más que cuando estaba agresivo, pero la diferencia «no fue significativa estadísticamente».
  • Cuando los participantes se percataban de la presencia del arma, «siempre le prestaban atención y tomaban las debidas medidas de precaución (que iban desde hablar sobre ello con el conductor hasta sacar su propio arma y ordenarle al conductor que saliera del vehículo)». De los policías veteranos, muchos de los que se percataron de la presencia del arma lo hicieron «al principio del escenario, normalmente antes de pedirle al conductor el carnet y los papeles del coche».

En resumen, dice Simons, este estudio ─que parece ser el primero de su especie─ «proporciona una clara evidencia de que aún los expertos que realizan una tarea natural para ellos de su ámbito de experiencia pueden no percatarse de la presencia de un objeto inesperado potencialmente peligroso con consecuencias directas para ellos y la forma en que realizan sus cometidos».

«Es más, este fallo de atención se produjo con un grupo de participantes (policías veteranos) entrenados para buscar y evaluar amenazas».

El hecho de que la conducta del conductor influya tan poco en que se percaten de la presencia del arma viene a cuestionar «la idea de que será más probable que una persona se percate de la presencia de un objeto inesperado que plantee una amenaza en aquellos contextos que resulten más estresantes o potencialmente más peligrosos», señala Simons.

HECHO COMÚN. La mayoría de los participantes que no se percataron de la presencia del arma se mostraron sorprendidos o disgustados por el fallo. Sin embargo, Simons explica que «cuando una persona tiene puesta su atención en otra cosa, suele fallar a la hora de percatarse de un objeto o hecho inesperado».

Normalmente esta «ceguera por falta de atención» viene a confirmarse en experimentos de laboratorio en los que los objetos que pasan inadvertidos no tienen importancia para la persona que se somete a la prueba y no están relacionados con el principal foco de atención del cometido que está realizando.

Pero en este caso los sujetos implicados cuentan con un entrenamiento que destaca la importancia de «la detección de posibles peligros y amenazas» en el entorno, y la presencia de un arma durante la detención real de un vehículo «tendría consecuencias directas e inmediatas para el(los) policía(s). Se trata de algo [enormemente] relevante para su cometido».

Lógicamente «la amenaza potencial ha de anular la ceguera por falta de atención». De hecho, los sujetos «creían que se percatarían automáticamente de aquello que destacara y fuera relevante». Pero, como muestran los datos, se comprobó que eso queda lejos de ser un hecho universal.

«Dado que los participantes procedían de una amplia variedad de cuerpos de policía, creemos que el patrón de resultados se puede extrapolar a todos los aspirantes a policía y policías veteranos de la mayoría de cuerpos de Policía de EE.UU.», concluye Simons.

CONSECUENCIAS EN EL ENTRENAMIENTO. Simons realiza dos sugerencias para los instructores:

1) Disipar activamente la errónea idea de que a la vista de una determinada escena se va a detectar automáticamente cualquier objeto o comportamiento relevante o importante, y

2) Recalcar cómo la naturaleza de una interacción, ya sea cordial u hostil, «no predice claramente si un policía se percatará o no de una amenaza inesperada».

El Dr. Bill Lewinski, director del Instituto Ciencia de la Fuerza [Force Science Institute], que no participó en la investigación de Simons, añade los siguientes comentarios:

«El Dr. Simons es sin duda el principal investigador en el campo de la ceguera por falta de atención. Su confirmación de este fenómeno en el ámbito policial resulta muy significativa para la Fiscalía y Policía Judicial a la hora de investigar cualquier incidente y para desmentir las críticas hacia la Policía que afirmen que los policías simplemente mienten al insistir en que no vieron algunos elementos importantes de un incidente controvertido».

En cuanto a cómo evitar o minimizar el riesgo de ceguera por falta de atención al interactuar con los ciudadanos, Lewinski realiza estas sugerencias:

  • Cuando sea posible, escanea minuciosamente la zona a la que te acercas antes de entablar un diálogo o intervenir en el encuentro. «Una vez que estás metido en el diálogo, resulta muy difícil estar simultáneamente al tanto de los objetos o movimientos ocultos del entorno que te rodea», explica (lo cual es coherente con el descubrimiento de Simons de que los policías veteranos que vieron el arma en el salpicadero normalmente lo hicieron pronto nada más acercarse).
  • Entrena tus técnicas profesionales hasta tal punto que tiendan a ser automáticas, sin necesidad de concentración consciente. «Si tienes que pensar en cómo ejecutar cada elemento habitual de lo que haces, cuentas con menos recursos cognitivos que dedicar a la conciencia y evaluación», dice Lewinski (Simons alude a ello en su estudio al plantear la posibilidad de que los relativamente inexpertos aspirantes a policía que obtuvieron un pobre resultado en la prueba se hayan concentrado tanto en la mecánica de cómo llevar a cabo correctamente la detención de un vehículo que su capacidad de observación se vió excesivamente mermada).

Lewinski señala que el Instituto Ciencia de la Fuerza [Force Science Institute] investiga actualmente cómo pueden hacer los instructores para generar automaticidad en los policías de una manera más rápida y eficaz en el tiempo normalmente asignado al entrenamiento, para así mejorar su seguridad en las calles.

El estudio de Simons, bajo el título «Ceguera ante un arma por falta de atención durante la detención policial simulada de un vehículo» [Inattentional blindness for a gun during a simulated police vehicle stop], aparece publicado en la revista Investigación Cognitiva: Principios e Implicaciones [Cognitive Research: Principles and Implications]. Se puede acceder al mismo en su totalidad y sin coste alguno a través de este enlace.

Puedes contactar con el Dr. Simons a través de la dirección de correo electrónico: dsimons@illinois.edu. Simons es coautor de un excelente libro, El Gorila Invisible: Cómo Nos Engaña La Intuición [The Invisible Gorilla: How Our Intuitions Deceive Us], que incluye comentarios relevantes para un policía sobre la ceguera por falta de atención.

Acerca de Jorge Tierno Rey

Administrador del Blog. Experto en nada. Experiencia cero. Ninja de teclado.
Esta entrada fue publicada en Interesante y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Inicio Foros Nuevo estudio: muchos policías «no ven» amenazas claramente visibles. Force Science News. 17OCT17.

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Jorge Tierno Rey hace 11 meses, 2 semanas.

Debes estar registrado para responder a este debate.