Es sorprendente la creatividad que tienen algunos a la hora de componer términos, en forma de palabras concatenadas, tales como el de cabecera, que acabamos de inventar: tiro táctico reactivo defensivo policial dinámico urbano etc. ¿Sirven para algo este tipo de palabros? ¿atienden a algún propósito? Pues además de ayudar a confundir, todo apunta a que sencillamente «molan», como cuando Mary Poppins cantaba aquello de «supercalifragilisticoexpialidoso». A la hora de vender humo, el marketing de la palabra es importante.
En este sentido, nos reiteramos en lo dicho hace ya muchos años al hablar sobre una clasificación del tiro con armas de fuego ─incluso hay quien compartía la misma opinión─, lo que no impide que existan otros puntos de vista totalmente válidos. Cabría plantear el debate de si «tiro táctico» y «combate con armas de fuego» (en inglés «gunfighting») se podrían considerar lo mismo. Técnicamente, combate con armas de fuego es más descriptivo en cuanto a la finalidad de este tipo de uso de un arma de fuego, y solo existiría en combate real, ¿no? Sin embargo, el «tiro táctico» podría considerar una forma de llamarlo fuera de lo que sería un combate real, es decir, entrenamiento.
Puede que estés pensando que esto de las diferentes denominaciones no tiene importancia. Sin embargo, cómo llamamos a cada cosa resulta tan importante o irrelevante como que si te llamas Fulano haya quien te llame Mengano, Ambrosio, Salustiano o Fulgencio. Igual entonces te resulta más importante que irrelevante. Quizás te guste que te llamen por tu nombre y también prefieras intentar llamar a las cosas por su nombre, o por el nombre más acertado, dentro de lo posible.
Por otra parte, cuando se pretende clasificar algo, se tiene que concretar primero cuál será el criterio de dicha clasificación. Tampoco se puede perder de vista que el verdadero sentido de clasificar algo radica en un objetivo, que bien puede ser facilitar el estudio de eso que se pretenda clasificar.
Por ejemplo, para clasificar los vehículos a motor se podrían establecer múltiples criterios. Según el criterio elegido se definen diferentes clases de vehículos a motor.
Si el criterio establecido fuera el número de ruedas, las clases serían vehículos a motor con: una rueda, dos ruedas (motos), tres ruedas, cuatro ruedas (coches), etc.
Si el criterio establecido fuera el combustible utilizado, las clases serían vehículos a motor: gasolina, diésel, biodiésel, híbrido, eléctrico, GLP, etc.
Si el criterio establecido fuera el color, las clases serían vehículos a motor: rojos, verdes, azules, negros, blancos, etc.
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