–
La Tríada, una intersección crucial
Llevo casi una década predicando que el tiro consiste en mecánica corporal y que la mecánica corporal consiste en lo que llamo «la tríada». Ese es el punto en el que operamos con la mayor eficiencia, es decir, velocidad y precisión de forma fiable y repetible.
-
-
-
- Fuerza – «potencia en el rango de movimientos más eficiente».
-
-
-
- Destreza – «control con el mínimo esfuerzo y la máxima precisión».
-
-
-
- Agudeza visual – «vista que resulta específicamente tan precisa como requiera la tarea».
Todo lo que hacemos en el mundo del tiro prima el uso eficiente del cuerpo y el arma juntos en la intersección de un mínimo de dos de estos tres factores. Cada acción y cada técnica han de evaluarse y perfeccionarse en base a ello para maximizar su velocidad, precisión y eficacia. Actuar según la tríada hace que los movimientos y las técnicas resulten más naturales y permite al tirador aprenderlas más rápidamente y de forma más precisa y llevarlas a cabo en diferentes condiciones de forma más fiable. Cualquiera que haya asistido a alguno de mis cursos me ha escuchado decir repetidamente «si te sales de tu rango de movimientos en cuanto a fuerza y destreza haces la acción más difícil y comprometes tu eficiencia». Cada cuerpo humano es diferente así que tu «tríada» es tuya propia. Encuéntrala y no la infrinjas.
Mike Pannone
CTT Solutions
«Cutting edge solutions for a dangerous worls.»
–
Supongo que lo que nos quiere decir Mike Pannone es que «la potencia sin control no sirve de nada». Digo yo que por mucho que corramos no vamos a llegar antes sino corremos aprovechando al máximo la zancada. A lo mejor es por eso por lo que el malo de la película siempre alcanza a sus víctimas aún pareciendo ir más despacio. Precipitarse al hacer algo suele implicar hacerlo mal y el tiro no es una excepción. Mike Pannone dice que cada uno ha de aplicar la tríada fuerza, destreza y agudeza visual en cada técnica según le convenga, pero encontrar el equilibrio no parece fácil y supongo que es cuestión de práctica, como no podía ser de otra manera. De lo que no me cabe la menor duda es que por mucho que intente correr a la hora de desenfundar la pistola, por ejemplo, no voy a conseguir hacerlo en menos tiempo salvo que lo haga con fuerza, destreza y agudeza visual.
Comentarios recientes