Por desgracia, o por suerte, mucho me temo que ese momento de mi vida en el que me habría planteado subirme a un aeronave para saltar al vacío (con un paracaídas a la espalda) ya ha pasado. No obstante, el paracaidismo de caída libre [skydiving] me resulta especialmente emocionante y hermoso, especialmente el que se refiere a saltar desde una gran altitud (10.000 m.), lo que permite disfrutar de una caída de un par de minutos en lugar del medio minuto de un salto tradicional (que me corrijan los entendidos si estoy metiendo la pata).



Comentarios recientes