Situación táctica: enfrentamiento a la puerta de casa entre policías y delincuentes. Miami-Dade (EE.UU.). 31 de julio de 2012.

Vídeo de un brutal tiroteo. Un policía herido y un sospechoso muerto. Miami-Dade (EE.UU.). 31JUL12Pocas veces ─aunque cada vez más─ se puede disponer de imágenes en vídeo que registren con precisión lo que sucede en un combate con armas de fuego entre policías y malhechores. Si, además, la secuencia se registra desde dos puntos de vista diferentes, ¡entonces se trata de todo un lujo!. En esta ocasión, gracias a que estos desgraciados disponían de un sistema de videovigilancia en el exterior de su humilde morada, podemos disponer ─para nuestro parcial y subjetivo análisis de lo sucedido─ de la secuencia de vídeo, grabada cuando la policía se presenta en la puerta y se desencadena un feroz combate con armas de fuego.

OVALLE, David. Video depicts wild shootout that wounds Miami-Dade detective, kills growhouse suspect [online]. The Miami Herald. 9 de mayo de 2013.

(Traducido SIN autorización expresa de su autor original)


Un vídeo casero reproduce un brutal tiroteo con el resultado de un policía de Miami-Dade herido y un sospechoso muerto.

Las imágenes resultan increíblemente nítidas, de ese tipo de imágenes que rara vez se capturan en vídeo: un hombre armado sale de un BMW que se encuentra aparcado sorprendiendo a los policías de estupefacientes de Miami-Dade (EE.UU.) que investigan la existencia de un invernadero de marihuana.

El vídeo de vigilancia dotado de audio de la casa donde se encontraba el invernadero, reproducido por primera vez el jueves 9 de mayo de 2013, durante la vista oral del juicio en Miami-Dade, constituye una gráfica y poderosa evidencia que representa una actuación policial que rápidamente se convierte en un mortal tiroteo.

Los disparos entran en erupción. Los soplos de humo nublan el aire. Fuera de pantalla el policía John Saavedra cae herido con tres proyectiles en la barriga. El sospechoso por tráfico de marihuana Gerardo Delgado, herido, pero todavía lanzando proyectiles, se cubre tras un árbol en el camino de entrada semicircular de la casa en Coral Way. El policía Jorge Milan, en la calle fuera de la vista, realiza un disparo. A través de las ramas del árbol un último proyectil alcanza a Delgado en la cabeza. Mientras su pistola vuela por los aires fuera de su mano se desploma hasta el suelo, mortalmente herido, retorciéndose de dolor y agonizando entre fuertes gemidos. Cuando cesan los disparos el silencio reinante se ve alterado por las voces del cómplice de Delgado, Luis Estevanell, de 60 años, ya bajo custodia de la policía. Entonces los policías se percatan que Saavedra está herido: «¡Le han dado a John! ¡Le han dado a John!», gritan.

El jueves 9 de mayo de 2013 en los juzgados, durante una vista oral por la fianza de Estevanell, el fiscal reprodujo el vídeo sobre los hechos que tuvieron lugar delante de la casa en el Oeste de Miami-Dade donde posteriormente la policía encontraría 35 kilos de marihuana en su interior. La policía dice que Estevanell era un elemento clave en el negocio. Se le acusa de posesión de cocaína, tráfico de marihuana y homicidio. En Florida cualquiera que cometa un delito en el que se produzca una muerte, en este caso la defunción de Delgado, puede resultar acusado de homicidio.

La Policía explica que la violencia relacionada con invernaderos de marihuana ha aumentado del mismo modo que se había extendido tal actividad ilícita por el Sur de Florida,  lo que incluye enfrentamientos con la Policía. El pasado febrero los policías de estupefacientes de Miami-Dade se vieron envueltos en un feroz tiroteo con dos hombres que tenían un invernadero de marihuana en el Oeste de Kendall. Uno de los hombres murió en un incendio desencadenado durante el enfrentamiento y el otro huyó pero no mucho después se ahorcó en un árbol. Hace dos años cuatro atracadores armados, sospechosos de asaltar invernaderos de marihuana, murieron en un tiroteo con la Policía en Redland. En 2008 un policía de Miami-Dade recibió un disparo con perdigones en la cara de un hombre que vigilaba un invernadero de marihuana en Homestead.

En cuanto a Estevanell, sus abogados defensores solicitan a la Juez Monica Gordo que le conceda la libertad bajo fianza a la espera de juicio. La vista continúa el viernes con el testimonio previsto de varios de los policías implicados en el tiroteo. El tiroteo tuvo lugar el 31 de julio de 2012 en Coral Way a la altura del número 2339 de la calle Southwest 60th Court.

La Policía, siguiendo una pista, había puesto la casa bajo vigilancia unas semanas antes. Aquel día los policías fueron allí a «llamar a la puerta y hablar» para ver si lograban el consentimiento para registrar el lugar, según testificó el jueves el policía de homicidios de Miami-Dade James Hatzis. Al no vestir de uniforme los policías llevaban chalecos rotulados con la palabra «Policía», tenían placas y equipos radio, según dijo Hatzis. El abogado de la defensa Edward Carhart, entre sus alegaciones, sugirió que Estevanell y Delgado no se dieron cuenta que los hombres eran realmente policías o bien creyeron que se trataba de atracadores haciéndose pasar por policías, técnica común entre los asaltantes de casas. Pero Hatzis dijo que Estevanell admitió posteriormente ante la Policía «que sabía que eran policías porque iban diciendo de viva voz policía». Esto es lo que capturó el vídeo:

Se ve cómo Delgado sale de la casa fumando un cigarrillo. Se detiene en el porche y acto seguido tranquilamente se va andando hasta un BMW con las lunas tintadas aparcado en el camino de entrada. Se mete dentro del coche. Tres segundos más tarde un coche sin rótulos de la Policía de Miami-Dade que estaba aparcado al otro lado de la calle sale marcha atrás y se detiene delante de la casa. Saavedra aparece por la acera doblando la esquina y se acerca decididamente a la puerta de entrada. En ese momento, Estevanell, que lleva una camisa parecida a la de Delgado, sale de la casa, apunta con su mano hacia el cielo y a continuación se lanza hacia la calle, alejando a los policías del BMWDelgado sale del BMW, pistola en mano, y empieza a disparar contra los policías. Saavedra, pocos metros más allá, devuelve los disparos, y tropieza fuera de cámara. Ha recibido tres disparos en el estómago.

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