Cuestión de lúmenes, no de cojones. ¡Hágase la luz! ¡realmente mucha luz! Por Pat Rogers.

05MAY1980. Asalto a la embajada de Irán en Londres por el SAS

5 de mayor de 1980. Asalto a la embajada de Irán en Londres por parte de un equipo táctico del Special Air Service (SAS) durante la operación de rescate de los rehenes allí retenidos por un grupo de 6 hombres armados. Obsérvese la gran linterna de mano (Maglite supongo, de esas de pilas grandotas) que lleva montada de forma casera sobre su HK MP5 un miembro del SAS (La imagen en color de la derecha no procede del hecho real sino de una reconstrucción de los mismos para un documental a mediados de 1990).

De todos es sabido que la luz es imprescindible para la vida del ser humano. No nos percatamos de lo importante que resulta la luz hasta que nos vemos a oscuras, momento en el que incluso podemos llegar a tener miedo sin motivo aparente para ello. Indudablemente el ser humano no fue creado para la oscuridad y necesita la luz para poder utilizar su vista de forma eficaz, por carecer de capacidad de visión nocturna, como sí tienen más desarrollada otros animales.

En el caso del combate con armas de fuego, la necesidad de la luz adquiere otra dimensión y el hecho de disponer de más o menos luz podría significar un grave peligro, tanto para nosotros como para terceros. Parece bastante evidente que en una determinada situación táctica, en la que hayamos de entablar combate con una o varias amenazas, no podemos depender de la luz ambiental disponible y deberemos contar con nuestra propia fuente de luz (linterna). Esa luz ha de ser suficiente para permitirnos llevar a cabo nuestros cometidos en combate con eficacia y sin correr riesgos ─por ejemplo, adquirir e identificar nuestros blancos─. A día de hoy, la actual versión G2X ofrecida por SureFire (con 600 lúmenes, y no los 200 originales, que después pasaron a 300) continúa siendo una opción muy válida en cuanto a intensidad, haz y foco de luz, así como una buena relación calidad-precio. No es tan barata como una linterna Made in China, pero por poco más de 100€ la puedes pedir en Amazon. El siguiente escalón es la SureFire Fury DFT, que ofrece 1500 lúmenes, con un precio que dobla al de la G2X, es decir, algo más de 200€ en Amazon.

En el siguiente artículo, el difunto Pat Rogers nos presenta y expone brillantemente la actualidad ─en el momento de escribir este artículo hace ya unos cuantos años─ en lo que a linternas tácticas (por llamarlas de alguna manera) se refiere.

(Este artículo es una traducción de su original en inglés, escrito por el difunto Pat Rogers y  publicado en la desaparecida revista SWAT en su número de noviembre del año 2012. La traducción y publicación de este artículo cuenta con la autorización de Rich Lucibella, director de la extinta revista SWAT)


Hágase la luz! ¡realmente mucha luz!

Por Pat Rogers.

Los seres humanos somos criaturas muy visuales. Obtenemos la mayoría de nuestros conocimientos, así como nuestro conocimiento de la situación, a partir de la vista. Sin embargo, durante periodos de oscuridad perdemos esa capacidad.

La historia de las linternas de mano se remonta a 1898 cuando un inmigrante ruso, Conrad Hubert, inventó la linterna. Los avances fueron lentos al principio, pero en la última década, más o menos, hemos experimentado drásticos avances en iluminación. Lo que tenemos actualmente en nuestras manos y en nuestras armas era impensable hace tan sólo unos años.

Los diodos emisores de luz [Light Emitting Diodes (LED)] nos ofrecen muchísima luz sin que se rompa ni un solo diodo, lo que sucedía constantemente en el caso de las bombillas incandescentes. A día de hoy disponemos de mucha más luz en envases mucho más pequeños que antaño.

Mucho de lo que tenemos actualmente se lo debemos a los genios de SureFire. Todavía conservo una de sus primeras linternas, que posteriormente se convirtió en el modelo 6P. Hace poco que adquirí tres de las linternas más novedosas de SureFire: la Fury, la Invictus y la R1 Lawman. Todas ellas son linternas de LED de alta potencia, con la Fury tasada en 500 lúmenes (actualmente ofrece 1500 lúmenes), la Invictus en 800 lúmenes y la R1 Lawman en 750 lúmenes. Se trata de tres linternas bien diferentes utilizadas con diferentes motivos.

SureFire Fury en acción.

En esta imagen, el tirador utiliza una linterna SureFire Fury montada sobre su fusil . Se puede apreciar claramente la amplia zona de luz que se encuentra a pocos metros de la boca de fuego pero además hay luz suficiente como para permitirle adquirir, identificar y batir los dos blancos amenaza con camiseta granate. El primero de ellos, en el suelo a la izquierda, está aproximadamente a 12 metros. El segundo, detrás del marco de la puerta, está aproximadamente a 18 metros. Necesitas disponer de suficiente luz para estas situaciones.

Misma situación táctica a plena luz del día.

En esta otra imagen se pueden apreciar los mismos blancos que en la imagen anterior, pero a plena luz del día. ¿Sabes qué es lo más difícil de disparar de noche? ¡Que está oscuro! La luz blanca no equivale a la luz del día, pero la cantidad adecuada de luz te proporciona la oportunidad de adquirir, identificar y procesar amenazas de forma eficaz.

RETOS EN CONDICIONES DE POCA LUZ

Primero me hice con la Invictus y por una buena razón. En EAG Tactical dirigimos muchos ejercicios en condiciones de poca luz durante nuestros cursos, tanto en el campo de tiro cuadriculado como en la casa de tiro [shoot house]. Siempre exigimos que durante los ejercicios en condiciones de poca luz todos los participantes utilicen algún dispositivo de identificación personal [Personal Identification Device (PID)], pero a pesar de todo cualquier cosa resulta difícil cuando hay poca luz disponible.

Para disponer de la garantía que la línea de blancos está despejada o que la casa de tiro [shoot house] está vacía se actúa de varias formas, entre las que se incluye el recuento del personal en la zona de reunión para comprobar que están todos allí y no en otra parte, pero al fin y a la postre alguien (Rangemaster, Officer In Charge, Range Safety Officer) tiene que realizar un barrido visual de la línea de tiro o la casa de tiro para comprobar que no queda nadie.

Lo que quiere decir que tiene que ir hasta allí y asegurarse personalmente que no queda nadie. Si hay poca luz ello implicaría utilizar una linterna de luz blanca para verificar que la zona es segura.

Uno de los problemas con los que nos enfrentamos en tal situación es que la mayoría de linternas de mano carecen de la potencia suficiente para iluminar casi cualquier cosa que se encuentre más allá de 10 o 15 metros de distancia, pero la distancia que nosotros necesitamos cubrir supera esos 15 metros, llegando a ser en algunos casos de más de 100 metros. Existe una gran diferencia entre disponer de luz suficiente para vislumbrar la forma de un ser humano erguido en un espacio abierto y disponer de luz suficiente para distinguir quién es.

Añádele a ello el hecho por el que una persona puede que no siempre se encuentre erguida en un espacio abierto, sino agachada en una zona de sombra, incluso prácticamente invisible, intencionadamente o no.

Y en la casa de tiro nuestros problemas se multiplican debido a pasillos y mobiliario, que absorben gran parte de la luz.

En exteriores, la luz de tu linterna se disipa rápidamente.

En exteriores, la luz de tu linterna se disipa rápidamente. En esta imagen se puede apreciar cómo una luz de 200 lúmenes (por ejemplo, en el caso de una G2X) ilumina un blanco situado a 25 metros (1). Un segundo blanco (2) se asoma en torno a la esquina de un contenedor de basuras. Existe luz suficiente para adquirir el blanco que se encuentra a 25 metros, pero resulta problemático hacerlo con el blanco que está a 40 metros. En cualquier caso la luz es insuficiente para identificar correctamente los blancos. ©Duke Krieger.

LA INVICTUS

El pasado Otoño (2012) el representante para el sector policial de SureFire, Scott Wilson, se presentó con El Yeti (Steve Fisher) como compañero en un curso de tiro en casa de tiro y tratamiento de bajas en combate [Shoot House Combat Lifesaver] con EAG Tactical en Alliance, Ohio (EE.UU.). Scott me pidió que probara una linterna Invictus y la utilizara en mis quehaceres dentro de la casa de tiro, en la que aproximadamente un tercio de los ejercicios de tiro se realizan de noche.

Acepté su oferta con mucho gusto y la utilidad de esa linterna se hizo patente inmediatamente, tanto que desde entonces la llevo en mi bolsa de mano.

La Invictus es una linterna de tamaño medio, aunque el tamaño es algo relativo. Se define como un iluminador multifunción de LED ultra potente. Tiene 11 posiciones de encendido: apagado, luz estroboscópica, SOS y 8 intensidades de luz diferentes que van desde los 2 lúmenes en su posición de intensidad más baja hasta los 800 lúmenes en la más alta.

Con los 800 lumens de la Invictus

Con los 800 lúmenes de la Invictus puedes adquirir e identificar ambos blancos, tanto el que se encuentra a 25 metros (1) como el que está parcialmente oculto tras el contenedor a 40 metros (2). Selecciona el equipo que mejor se ajuste a tu misión. ©Duke Krieger.

Funciona con 3 pilas 123A que le proporcionan una autonomía de 1,7 horas en la posición de intensidad más alta (800 lúmenes) y 84 horas en la más baja (2 lúmenes). En la parte de atrás de la cabeza dispone de un anillo selector con el que puedes escoger la intensidad de luz que precises en cada momento.

Así que tras probarla tenía en mis manos una linterna con mucha capacidad ─quizás más capacidad de la que necesito─. Aunque valoro positivamente la opción de disponer de diferentes posiciones de intensidad de luz, yo ya pasé por la época de las discotecas y actualmente no necesito luces estroboscópicas. Pero, por supuesto, tus necesidades pueden que sean diferentes a las mías. Asimismo, la posición SOS resulta cuando menos interesante, aunque no de utilidad para mi.

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