
Mucho se habla del porte oculto de una pistola. Alguno se cree que la comodidad es lo que importa y, por tanto, eligen pistolas compactas, subcompactas, o de bolsillo. La realidad es que la finalidad es más importante que la comodidad, en el sentido que el arma tiene que ser acorde al uso que se le vaya a dar. Sirva de ejemplo este tipo escuchimizado, que ─como se puede ver─ puede «portar de forma totalmente discreta» una pistola 1911, calibre .45 ACP, no ya en condición 1, sino en condición 0 (cartucho en recámara y sin seguro de aleta activado) [así dicen que portaba el arma cuando iba a hacer su trabajo]. Se trata de Teddy Medina, un sicario filipino de los años 1980.












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