
Pulgar hacia arriba = seguro. Pulgar hacia delante = fuego.
Hay veces en las que se pueden leer cosas en Internet que evidencian que todavía quedan muchos mitos y leyendas pendientes. Uno de esos mitos y leyendas es considerar que la aleta de seguro en una pistola «sobra» en una pistola porque no aporta nada más que dificultad y complicación a la hora de usar la pistola, llegando incluso a activarse fácilmente el seguro al utilizar la pistola. Eso puede tener cierto sentido en pistolas con una aleta de seguro que no sea lo ergonómica que debiera en cuanto a su manipulación natural utilizando el pulgar de la mano de empuñe.

Por ejemplo, cuando la aleta de seguro va sobre la corredera, como en el diseño de la pistola Beretta 92FS, no es fácil para cualquiera manipularla con el pulgar y puede generar problemas tanto al poner la aleta de seguro en posición de fuego (hacia delante) como al ponerla en posición de seguro (hacia abajo).
Sin embargo, las aletas de seguro decentes ergonómicamente van montadas sobre el armazón, al alcance del dedo pulgar de la mano de empuñe, para poder manipularse con un simple movimiento del pulgar sin interferir en el empuñe y sin que añada mayor complejidad que apoyar el pulgar sobre la aleta de seguro (posición de fuego) o empujar la aleta hacia arriba (posición de seguro).
Los hay que te cuentan que «en una situación de estrés pierdes las habilidades motoras finas y no puedes manejar la aleta del seguro». No se trata de algo que no se haya tratado ya antes, como en este artículo que no vamos a repetir. Atendiendo a ese razonamiento pocas cosas se podrían hacer, no solo en cuanto al manejo de una pistola, sino también en cuanto al manejo de un fusil.
En una situación de estrés en la que pierdes las habilidades motoras finas tampoco sería posible manipular la aleta del seguro en el caso de un fusil. La aleta de seguro en un fusil suele manipularse del mismo modo que en una pistola, es decir, con el pulgar, empujando hacia abajo para poner la aleta de seguro en posición de fuego y empujando hacia arriba para ponerla en posición de seguro, más o menos. Así que si no se puede con una pistola, tampoco se puede con un fusil. Sin embargo, no son pocos los que explican que no solo se puede, si no que se debe: Frank Proctor, Mike Pannone, Pat McNamara.
Hay otros que te explican que la aleta de seguro te hace perder un tiempo precioso, algo que también sería de aplicación a la aleta de seguro en un fusil. Realmente poner la aleta de seguro en posición de fuego o de seguro no requiere perder tiempo porque es algo que se hace cuando la pistola va en movimiento al enfundar o desenfundar. Se pone en fuego al desenfundar, en cuanto la pistola sale de la funda y va hacia delante, y se pone en seguro cuando la pistola va hacia la funda, antes de llegar. Tanto es así que se viene haciendo desde tiempo inmemorial, habida cuenta que las pistolas 1911, que son solo de simple acción, se han portado ocultas o a la vista en condición 1, es decir, montada y en seguro [cocked and locked], incluido en competición. Así que eso de que se pierde tiempo es más cuestión de entrenamiento que de tener que manipular la aleta de seguro.
Hasta aquí no parece que haya ningún problema en cuanto al manejo de la aleta de seguro en una pistola o en un fusil. Quizás la duda sea si realmente aporta algo el hecho de disponer de aleta de seguro en una pistola o en un fusil. En un fusil está claro que es imprescindible para evitar descargas no intencionadas, teniendo en cuenta que el disparador siempre está expuesto. Sin embargo, en el caso de la pistola, los hay que consideran inútil la aleta de seguro porque no aporta nada, teniendo en cuenta que la pistola siempre lleva el disparador protegido si va en la funda y el único momento en que no va en la funda es cuando pretende utilizarse.
Antes de exponer los beneficios de la aleta de seguro en una pistola, otra cosa que nos encontramos que dicen algunos, es que en pistolas como la HK USP se puede activar el seguro involuntariamente. No parece algo sencillo teniendo en cuenta que eso requiere empujar la aleta de seguro francamente hacia arriba.
Lo que sí hemos visto en más de una ocasión es cómo se presiona involuntariamente hacia abajo la aleta de seguro, que en el caso de pistolas como la HK USP abate el martillo y deja la pistola en condición 2, es decir, en doble acción. No es un gran problema porque la pistola seguirá funcionando, aunque con más tensión y recorrido en el disparador.
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