
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Republicado desde IG @junosolutions
Para profesionales policías y militares, la competición expone lo que campos/galerías de tiro y PowerPoints no harán nunca: toma de decisiones bajo presión, responsabilidad por cada disparo, eficiencia de movimiento y manejo del arma cuando el tiempo y el estrés son reales.
El tiro práctico acaba con las excusas. «El cartón no devuelve los tiros», pero el estrés sí. El cronómetro no miente. A las puntuaciones les da igual el rango, el parche o la unidad. Tan solo reflejan la habilidad.
Por eso la competición es importante:
⚡️ Aprendes a rendir, no solo a saber.
⏰ Pruebas bajo presión tus principios básicos hasta que son automáticos.
💰 Descubres vacíos antes que cuesten vidas.
💪 Desarrollas humildad, disciplina y consistencia.
Los que están dispuestos a competir están dispuestos a que les midan y esa mentalidad es precisamente lo que les hace mejores profesionales.
💡 Entrena donde los errores salen baratos. Compite para exponer la realidad. Llévate esas lecciones a la calle, la unidad y la misión.
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Javier, vuelve a leer el artículo tal y como está escrito sin tomártelo como un ataque cuando no lo es en ninguna parte. Simplemente habla de lo que habla, que es perfectamente compatible con lo que expones, que no afecta únicamente a policías, sino a cualquier profesión. Solo que el policía lleva encima una pistola que podría tener que usar. En otras profesiones manejan otras herramientas para resolver diferentes problemas y cada uno dedica el tiempo y dinero que quiere y puede a mejorar y actualizar su formación, e incluso su equipo y herramientas.
No entiendo por qué hay que tomarse como un ataque un texto tan aséptico como este, que únicamente aboga por la competición como una forma de entrenamiento para profesionales. Si es que además el IPSC se creó precisamente por profesionales con los profesionales en mente, que Jeff Cooper se centraba especialmente en eso.
Luego ampliaré el artículo a raíz de tus comentarios para intentar aclarar lo que dice y evitar dar pie a engaños.
Por último, la analogía del cirujano es perfectamente válida en el sentido que acudes al cirujano para que utilice el bisturí igual que cuando el policía acude a su pistola para utilizarla. Está claro que si no necesitas a un cirujano, sino a un dermatólogo, te da igual el manejo del bisturí, igual que si un policía va a investigar un robo.
Claro, un profesional debe de ser lo más competente posible dentro de su ámbito de actuación, pero el ámbito de actuación de un Policía no abarca solo el tiro, de hecho la gran mayoría de agentes acaba su carrera profesional sin sacar el arma de la funda. Un Policía debe ser competente y estar actualizado en derecho, debe ser más fuerte y rápido que su adversario, demás ser algo mas que mínimamente competente en artes marciales, eso hablando de forma genérica, sin contar las peculiaridades de cada puesto especifico de trabajo, ya que no es lo mismo un patrullero que un antidisturbios, o que un miembro de la Policía judicial.
¿Cómo lograr ser mejor y mas competente que nuestro adversario? ¿De que adversario y en que campo de habilidad? El Policía recibe la formación que recibe, y es decisión suya formarse (en su tiempo libre) en la rama que considere necesaria, teniendo en cuenta su puesto especifico de trabajo.
Respecto a la operación de corazón, la respuesta es obvia, sin embargo no me parece comparable. Cuando un ciudadano acude a la Policía rara vez busca que gane una competición deportiva, sino que le solucione un problema concreto, si por ejemplo, tiene un problema de ocupación, le gustaría un agente actualizado en la materia, en vez de uno que no sepa y decida “dar cuenta al juez”, si le han robado el coche, preferirá a uno que se dedique a robos que no a drogas, y si está pensando en suicidarse, a alguien que sepa de psicología.
Estoy completamente de acuerdo contigo en que un Policía debe formarse y mejorar en todos los ámbitos en los que ejerza su competencia, pero la formación que le dan es deficiente en todos los ámbitos en la que la ejerce y entiendo que cada agente decida ampliar esa formación en el campo que crea conveniente, sin que merezca comentarios tan habituales y eternas comparativas entre profesionales o deportistas amateur de una actividad determinada y el Policía
Un cordial saludo.
¿Cuántas son «tantas» y «tantos? No será la primera vez que hablemos de las ventajas del tiro práctico y la competición, pero no creo que sea para tanto, especialmente cuando se trata simplemente de aclarar lo que se ve que muchos no entienden.
Respondiendo a tu pregunta, cualquier profesional tiene que ser como mínimo competente en todo lo que le compete, cuanto más mejor, sin que haya un límite. No tiene que ser el más competente, si te refieres a que pueda demostrar más nivel que nadie, en tiro, por ejemplo. Pero sí tiene que ser competente, por supuesto. Lo contrario sería ser incompetente y está claro que eso es inadmisible.
Además, como mínimo tendrá que ser más competente que su adversario, por obvias razones. Y como es difícil saber el nivel del adversario no queda más remedio que aspirar al mayor nivel personal posible para evitar quedarse cortos llegado el momento, cuando las excusas no van a servir de nada.
La pregunta sería, en el caso de tener que poner tu corazón en las las manos de un cirujano, ¿a cuál prefieres: al más competente de todos, al más competente de entre los que puedes elegir, al competente, al incompetente?
De todas formas este tipo de artículos no se refieren a eso, sino simplemente a lo que es entrenar de verdad, en este caso en cuanto al tiro. Porque entrenar no es lo que cuenta, sino los resultados.
No entiendo muy bien tantas entradas y tantos comentarios comparando la habilidad de un tirador deportivo y un Policía o militar, ¿debería ser el Policía o el militar el más competente en cada ámbito que desempeña?