
Este artículo representa la segunda parte de la serie publicada a principios de 2019 por Force Science Institute, bajo la autoría de su Director el Dr. Bill Lewinski, en la que se analiza la situación en cuanto a la formación de los policías en EE.UU. La primera parte en español puedes leerla aquí. En un futuro podrás leer las partes restantes. Al finalizar la serie de artículos tú mismo podrás trasladar las conclusiones a nuestro entorno.
La eficacia de la formación en las academias – Un estudio de tres países
Por Dr. Bill Lewinski (traducido por Jorge Tierno Rey)
DESAFÍO
El primer estudio de Force Science sobre la formación de los policías fue un encargo de un cuerpo nacional de policía para evaluar «la formación en el uso de la fuerza». Dicho cuerpo policial buscaba la experiencia de Force Science para realizar una comparativa entre los programas de formación en control y detención de tres países (Canadá, Estados Unidos y Reino Unido) y evaluar si las metodologías de enseñanza en estos países se basaban en principios (científicos) modernos de formación. La solicitud de este estudio por dicho cuerpo policial surgió de su experiencia en cuanto a los graves errores cometidos por parte de sus policías de calle en la aplicación de habilidades psicomotoras relativamente simples, y la constancia de que estos errores tuvieron unas consecuencias negativas dramáticas para la ciudadanía, los policías y el cuerpo policial.

INTRODUCCIÓN
La aplicación más habitual de la fuerza por parte de un policía tiene lugar cuando se realiza una detención o cuando un policía, u otra persona, sufre una agresión. En un alto porcentaje de estos casos están implicados individuos bajo la influencia de drogas, alcohol o estrés emocional. Es relativamente raro que los policías se vean obligados a utilizar la fuerza por su propia seguridad o la de otras personas (menos del 1% de todas las detenciones). No obstante, es imprescindible que los policías sean hábiles en la aplicación de técnicas de control y detención, y que además integren estas y otras habilidades en el uso de la fuerza con la evaluación de la situación, la toma de decisiones, la presencia del mando, la comunicación, la desescalada, el trabajo en equipo, etc. La integración clínica de múltiples habilidades suele ser necesaria para resolver con éxito los problemas en la calle. Si los policías no están preparados para abordar las múltiples amenazas a las que se enfrentan, pueden causar lesiones innecesarias a los policías o a los ciudadanos. Además, hay pocas profesiones en las que unas habilidades fundamentales deficientes pueden causar lesiones graves, o incluso la muerte, o provocar disturbios en toda regla y posiblemente generar unas pérdidas millonarias en indemnizaciones por demandas civiles contra los policías y su cuerpo policial.
Asimismo, el trabajo de policía exige lidiar de forma eficaz con una gama más amplia de seres humanos que en cualquier otra profesión. En otras profesiones, el que tiene que vérselas con una gama similar de personas siempre tiene una opción. Si no puede manejar a alguien, llama a la policía. Pero si un policía no puede arreglárselas con alguien, ¿a quién llama? La Policía es el último recurso de la Sociedad. Generalmente, un policía llama a otros policías a los que han entrenado de la misma forma que a él.
Por lo tanto, para ser eficaz en su trabajo, un policía ha de tener un abanico más amplio de habilidades que cualquier otro profesional, y tiene que ser muy bueno en la aplicación e integración de todas esas habilidades, ya que tiene que vérselas con algunas de las personas más difíciles de la Sociedad. Así que, los resultados de esta evaluación son fundamentales si queremos saber si los policías van a contar con cierta efectividad clínica funcional, si el cuerpo policial va a tener credibilidad en la comunidad, y si además pueden protegerse a sí mismos frente a las repercusiones por un error en su formación o intervención.
EVALUACIÓN DE LA EFICACIA DE LA FORMACIÓN EN EL USO DE LA FUERZA
En la profesión de Policía, la principal selección de qué técnica o sistema enseñar NO se basa en una «evaluación funcional clínica» o «del mundo real». En cambio, se basa en la utilidad aparente de la técnica o la «eminencia» de la(s) persona(s) que desarrolló(aron) el programa.
Actualmente, existen únicamente dos formas de evaluar la eficacia de la formación en el uso de la fuerza. Force Science ha utilizado ambas a lo largo del desarrollo de sus investigaciones. El primer método, que se utilizó en este estudio, consiste en evaluar la metodología de enseñanza, incluido el tiempo invertido, la complejidad y secuencia de la formación, el número de repeticiones, la base científica de la metodología, la evaluación de la habilidad, etc. El segundo método consiste en establecer un criterio objetivo para garantizar que, mediante la evaluación real, se haya adquirido la habilidad y, a continuación, conservado la misma, al menos a lo largo del periodo de formación en la Academia. Ninguno de estos métodos representan una evaluación o predicción en un futuro de la utilidad funcional definitiva de las habilidades adquiridas por el alumno durante su periodo de formación.
Existe un tercer método de evaluación, pero en este momento es imposible aplicarlo en el ámbito policial. Todo estudio sobre el uso de la fuerza se lleva a cabo con arreglo a esta importante limitación. No hay un solo estudio empírico o evidencia sobre el éxito de ninguna habilidad psicomotora, táctica o estrategia en el mundo real. Por lo tanto, no hay forma de determinar, independientemente de la habilidad del alumno, si en un futuro, como policía, podrá aplicar con éxito una técnica en el mundo real. Compara esto, por ejemplo, con la Medicina, la Odontología, la Psicología Clínica, o cualquier otra profesión. En estas otras profesiones, se realizan abundantes investigaciones sobre la tasa de éxito y las condiciones de cualquier intervención de «tratamiento». Hay una gran colección de datos disponibles sobre la utilidad de una determinada vacuna para prevenir la gripe en 2017, o un tipo de cirugía que es la más eficaz para sustituir la cadera en un tipo particular de trastorno de cadera, o la eficacia de un tipo particular de intervención cognitiva para la depresión en Psicología.
Comentarios recientes