
No hace ni un mes se hizo pública la noticia por la que las Fuerzas Armadas alemanas (Bundeswehr) se decidían por el fusil CG Haenel MK556 para sustituir sus fusiles HK G36. Ahora resulta que el gobierno alemán cancela este contrato que contemplaba la adquisición de 120.000 fusiles MK556 para dotar a sus Fuerzas Armadas. Desde luego, se trata de un contrato tremendamente jugoso como para que H&K lo dejara pasar sin dar guerra. A poco que se pague por cada fusil, se trata de un contrato que supera ampliamente los 100 millones de euros, facturación que podría venirle muy bien a H&K para salvar su delicada situación económica.
El pataleo tras perder la adjudicación de un contrato generoso no resulta una novedad en el mundo de las armas. En su momento, Glock también lo intentó al verse relegada por SIG en el contrato de las nuevas pistolas de las Fuerzas Armadas estadounidenses. Puede que en este caso el Gobierno alemán se lo haya pensado dos veces antes de abandonar a H&K, la marca que le proporcionaba los fusiles de sus Fuerzas Armadas desde los años 1950.
El contrato parece que se adjudicó a CG Haenel principalmente en base al mejor precio de la oferta, pero en cuanto se anunció la decisión, muchos empezaron a cuestionar si la marca podría hacerse cargo del contrato. CG Haenel forma parte del grupo Merkel, bajo el paraguas de Tawazun Holding, de Emiratos Árabes Unidos, que incluye marcas como Caracal. Dicho esto, la planta de producción de Haenel fue utilizada en el pasado para fabricar fusiles con destino al Ejército de Alemania del Este, cuando todavía existía el país.
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