Las claves para ser mejor tirador (III): el realismo. Por Juan I. Carrión.

Subscribe
-

¡Suscríbete! ─gratis durante un año─ para leer sin límites. ¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión.

Hola a todos.

Estos días de cuarentena, me está dando tiempo para revisar otros artículos que he escrito en el blog, dándome cuenta de que inicié una serie de ellos denominada «las claves para ser mejor tirador», en donde incluía la eficiencia y la consistencia como puntales para aquellos que tengan intención de mejorar como tiradores de armas de fuego.

Al banco de ser mejor tirador le falta una pata más, aunque esta está más enfocada a aquellos que son profesionales de las armas con el deber de actuar y que, por lo tanto, entrenan el uso de armas de fuego como elemento ofensivo/defensivo. En el caso de que seas tirador deportivo, tal vez haya cosas de aquí que no termines de encontrar prácticas para tu modalidad deportiva, aunque yo sí creo que el concepto es de aplicación.

Esa tercera pata sería el realismo. Muchos, enfocan este aspecto a la famosa frase «entrena como trabajas, trabaja como entrenas», y, hasta cierto punto es cierto, aunque yo veo que va un poco más allá.

Es obvio que, la importancia de adecuar la manera de entrenar a la manera de utilizar las armas y equipamiento que un profesional de las armas de fuego tiene adjudicado, es de vital importancia. De muy poco vale el entrenar únicamente con un tipo determinado de funda, si la que se utiliza profesionalmente es totalmente diferente. Valga el ejemplo de una funda de extracción rápida de IPSC frente a una funda policial de nivel III con todos los seguros activados.

 

Dentro de este apartado entraría:

    • Entrenar con una pistola diferente a la que se utilice profesionalmente.
    • Entrenar con un equipo personal diferente al que se utilice profesionalmente.
    • Entrenar con el equipo dispuesto de manera diferente de la que se lleva trabajando.
    • Entrenar con munición diferente en lo referido a calibre o potencia del cartucho, como es entrenar con municiones recargadas de competición con factores muy diferentes a los que alcanzan las municiones profesionales. (Nota: el factor es un coeficiente que se obtiene de multiplicar el peso de la punta en grains por la velocidad en boca de fuego, dividiendo todo ello por 1000. A igualdad de peso de punta, factores más altos implican mayor velocidad del proyectil causada por más gases de combustión y por lo tanto, mayor retroceso, con lo que el arma se comportará de manera diferente).

¿Significa ello que, si normalmente voy uniformado en mi trabajo, debo entrenar siempre de uniforme? No, lo que debo realizar es mi entrenamiento con calzado y ropa de características similares, y si no puede ser con el mismo equipo, el más parecido posible, al efecto de evitar variaciones significativas en mis acciones. Si mi pistola profesional no lleva linterna, es absurdo que me acostumbre a entrenar utilizando la linterna que lleva acoplada mi pistola particular… por ejemplo.

¿Y qué ocurre si mi arma particular es muy diferente a mi arma profesional? Pues una de dos, o la cambias (poco probable porque para eso te has comprado ese modelo) o entrenas en igual cantidad de tiempo con ambas armas. En mi caso, tener una pistola particular de aguja lanzada y una profesional DA/SA, me exige más entrenamiento que si ambas fueran de aguja lanzada.

 

 

Por otro lado, si se dedica el necesario tiempo, una vez llevadas al subconsciente todas las manipulaciones, es cuestión de unas pocas repeticiones que el cerebro cambie del modo «pistola 1» al modo «pistola 2», cosa que hago siempre que cambio entre ellas. Aun así, reconozco que no es la situación ideal.

Explicada esa primera concepción de la palabra «realismo», voy a ir un poco más allá. Para mí también comprende otros elementos:

 

    • Implica que, en el caso de ser profesionales de las armasde fuego con el deber de actuar, en caso necesario, los disparos no se pueden fallar. Se es responsable de cada uno de los disparos que se efectúan, y por lo tanto, no se puede permitir que inocentes sean alcanzados por los mismos. En conclusión, los disparos fuera del blanco no son asumibles, punto. La filosofía de que el 90% de los disparos deben estar dentro de la zona deseada me parece más que correcta. Ahora, depende de cada uno determinar cómo de grande o de pequeña se quiere que sea esa zona. Desde mi punto de vista, conforme más cerca estemos, más pequeña debe ser.
    • Implica que nuestra respuesta al hecho de que debamos utilizar el arma debe estar amparada por las famosas «congruencia, oportunidad y proporcionalidad». Por lo tanto, si se entrenan escenarios prácticos, no se puede responder como si fuera una película de Hollywood.
    • Pero, también implica que se debe conocer cómo responde el cuerpo humano ante los impactos de proyectiles de armas largas y cortas, y por lo tanto, adecuar nuestra respuesta en el entrenamiento a dicha respuesta. En otras palabras, acostumbrarse a realizar ejercicios de arma corta de un solo disparo, no es una manera realista de entrenar si se tiene en cuenta que, en muy pocas ocasiones, se detiene a una persona con un solo disparo. Ejercicios que impliquen 3, 4 ó 5 disparos consecutivos deberían incluirse en los entrenamientos.

En otras palabras, hay que hacer un ejercicio de análisis de cuáles serían las situaciones que se pueden presentar, qué se lleva en esas situaciones y cómo se debería actuar, para así adecuar el entrenamiento a las mismas. Siempre enfocado a la premisa de, que este tipo de acciones se actúa de manera automática, y en ese modo de trabajo, solo sale lo que se ha entrenado… como suelo decir «si entrenas una mierda, te saldrá una mierda».

Sirva como ejemplo el vídeo adjunto. En él hago una comparativa de métodos de desenfunde cuando se porta el arma oculta.

Hacerlo utilizando las dos manos (una para quitar la ropa y otra para sacar el arma) es algo más rápido y más sencillo, pero analizando la posible situación real, me di cuenta que es más que probable que mi mano de apoyo la tenga empleada en hacer otra cosa, bien sea sujetar al malo, a alguna persona que quiera proteger, una linterna… la bolsa de la compra. Lo que está claro es que si acostumbro a mi modo automático a utilizar las dos manos, y luego lo más probable es que solo tenga una disponible, ¿qué puede pasar? No quiero saberlo.

Enfoca tu entrenamiento bajo el prisma del realismo, saldrás ganando en caso necesario.

Un saludo.

.

5 comentarios en “Las claves para ser mejor tirador (III): el realismo. Por Juan I. Carrión.

  1. Jorge Tierno Rey

    Está claro, Javier, lo mejor para las excusas es entrenar para solucionarlo. En la inmensa mayoría de los casos los que se quejan son los mediocres. Sin entrenar es tontería pensar en nada.

  2. Javier E.G

    Fantástico, como siempre. Ya es difícil que la peña entrene ,que entrene con varias armas es nivel Pro.Entrenos en seco con varias armas de los que mas me gustan es: Tiro en seco con arma deportiva(el que tengas previsto)luego, mas con tu arma reglamentaria con tu cinto reglamentario y con tu defensa extensible que tengas asignada, sobre una una mesa desarmas el arma reglamentaria , a la señal la montas a la funda con su nivel de seguridad que lleves, realiza lo que tengas previsto con cambio de cargador ,arma a la funda en progresión negativa (creo que se denomina asi) sacas la extensible la abres y haces la Z del zorro a un enemigo invisible, y vuelta a empezar , todo esto en seco en la galería ejercicios de fuego de los que tengas previstos, yo puedo afirmar que aunque tengas una talla de mano pequeña tu arma reglamentaria tenga un recorrido del disparador inmenso tenga los seguros de aleta que tengas entrenando en seco superas todos esos traumas, luego te duelen los antebrazos etc etc ,,pero se superan los traumas .

  3. Jorge Tierno Rey

    Pronto volverá el audio de los artículos. Solo lo he desconectado temporalmente por un problema técnico que nos ha hecho tener que pagar todos los audios otra vez. En unas semanas volverá a estar activo el audio, junto con algunos cambios para evitar que pasen estas cosas. Pretendemos ofrecer la posibilidad de una suscripción de pago y así todas estas cosas se pueden ir solventando.
    La verdad es que no pensé que nadie se fuera a dar cuenta. No parecía que lo escuchara nadie.
    Para este artículo ya lo tienes activado.
    Lo siento por las molestias.

  4. Leon

    Se echa de menos el audio para escuchar en el coche TT el articulo enome como siepra

  5. Jenofonte

    Buen articulo y que razon tiene!. Personalmente entreno de esa manera. En mi caso, mi pistola particular es la misma que la de servicio e intento entrenar en la calle lo mas parecido al trabajo. Tal es asi que aun no modifiqué las miras originales en ninguna porque me supone un desembolso doble, si lo hago con una lo hago con la otra y aun espero a que me autorice el jefe supremo…. Mi mujer jajajaja. Bromas aparte, tengo tambien otro tipo de armas particulares (largas y cortas) que igualmente intento que sean lo mas parecidas por el mismo motivo. Llega un momento en el que ocurre como con los coches. Cuando unicamente conduces tu coche te sientes muy seguro pero tras años con el, cambias de marca y modelo y necesitas un tiempo de asimilacion. En cambio, los que estamos acostumbrados a conducir diferentes tipos de modelos en el dia a dia no sientes tanto ese cambio. A lo que voy, personalemtne complemento el entrenamiento tambien con otros modelos y sistemas diferentes que me aportan soltura y aqunque es cierto que es mejor aprender uno, cuando ese lo tienes machacado (no antes), creo que es favorable el introducir otros sistemas sin dejar de entrenar el principal.
    Como siempre, muchas gracias por el aporte y deseando seguir aprendiendo con vosotros. Un saludo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Jorge Tierno Rey .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios Servidores tirotactico.net.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.