«El seguro es mío» o «este es mi seguro»: ¿una excusa de los mediocres para no cumplir las normas de seguridad y/o utilizar el seguro de aleta? ¿o también lo dicen los profesionales?

A la hora de cumplir ─o dejar de hacerlo─ las normas de seguridad con las armas de fuego, no es raro escuchar a alguien ofrecer como excusa la tristemente célebre frase «este es mi seguro», que dice el actor Eric Bana ─en una escena de la película BlackHawk Derribado─ mientras hace referencia al dedo índice, dedo con el que se presiona el disparador. Efectivamente, el hecho de llevar el dedo índice estirado, fuera y por encima del disparador, constituye la tercera norma de seguridad, pero no sirve de excusa para dejar de cumplir la primera, ni la segunda, de las normas de seguridad.

La disciplina del dedo del disparador es una cosa buena, pero hay una razón por la que es la número 3 de las cuatro normas de seguridad con las armas de fuego. La dirección de la boca de fuego es la número 2, como ha de ser (Claude Werner).

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