Evidencias sobre el uso de fajas pélvicas, por Andrew Fisher.

La fractura pélvica (FP) puede ser una de las heridas más devastadoras. Puede producirse por una simple caída, normalmente en el caso de personas mayores, o, más habitualmente en el caso de varones jóvenes, por un accidente de tráfico a gran velocidad. Una FP fruto de una caída suele ser menos grave que aquella producida por un fuerte impacto. Según el sistema de Tile, las FPs se clasifican en fracturas tipo A, B o C, que a su vez se dividen en subtipos, y lo más importante es saber que el tipo C es la más inestable (Imagen 1)1.

(Este artículo es una traducción al español del artículo original en inglés Pelvic Binders EBM w/ Andrew Fisher publicado el 6 de septiembre de 2018 en el sitio web FOAMfrat)

Las fracturas pélvicas estables tienen una tasa de mortalidad tan alta como el 19%. Las FPs inestables con inestabilidad hemodinámica solo comprenden entre el 1% y el 4% del total de fracturas pélvicas, se caracterizan por la ruptura del anillo de la pelvis y se asocian con heridas por un fuerte impacto2. Sin embargo, tienen una tasa de mortalidad considerablemente alta, más del 40%3,4. Las FPs inestables requieren una rápida desaceleración, de al menos 50Km/h, mecanismo de lesión que suele llevar aparejada otra patología3.

La cintura pélvica se compone de tres huesos: el isquio, el ilion y el pubis (Imagen 2). La parte posterior de la pelvis está compuesta por el sacro y el ilion, para formar la articulación sacroilíaca. En la parte anterior, los dos huesos púbicos se unen en la sínfisis púbica. Estas conexiones óseas forman una estructura de anillo. Si bien la sínfisis es el punto más débil de la pelvis, la articulación sacroilíaca es en realidad la más fuerte del cuerpo.

Imagen 2, Anatomía de la pelvis.

La pelvis ósea es rica en riego sanguíneo (Imagen 3). Además, hay varios vasos de gran calibre que discurren a través de esta zona y proporcionan riego sanguíneo a diversos órganos que se albergan en esta cavidad. La hemorragia en las fracturas pélvicas inestables proviene del propio hueso, arterias y venas. Las ramas de la vena ilíaca interna y del plexo venoso sacro suelen ser la causa de la muerte en fracturas pélvicas inestables5.

Imagen 3, Vasos sanguíneos de la pelvis.

Dado que muchas ambulancias no disponen de productos sanguíneos, resulta especialmente importante limitar la pérdida de sangre. El uso de cristaloides en el herido tiene efectos perjudiciales6 y ha de limitarse, cuando no evitarse por completo, a no ser que sea totalmente necesario. Tanto la pelvis estable como la inestable se pueden fijar, pero es más importante fijar las FPs inestables, por asociarse con una alta tasa de mortalidad. La faja o férula pélvica no es un concepto nuevo y lleva utilizándose muchos años en Urgencias y Servicios de Emergencias Médicas. Usar una sábana de cama como faja es un método antiguo pero fiable. En los últimos 10 años han aumentado los productos comerciales disponibles.

Al fijar la pelvis, la colocación es fundamental. Muchos profesionales sanitarios colocan incorrectamente una faja pélvica, haciéndola inútil. Las fajas pélvicas han de colocarse sobre los trocánteres mayores para que resulten más eficaces. En pacientes obesos, puede complicarse la localización de los salientes óseos.

Shackelford et al. revisaron los datos disponibles sobre los siguientes dispositivos de fijación pélvica para las Directrices del Tratamiento Táctico de Heridos en Combate [Tactical Combat Casualty Care Guidelines (TCCC Guidelines)]: Pelvic Binder™, T-POD® y SAM Pelvic Sling®, y una sábana enrollada alrededor de la pelvis7. Posiblemente este revisión sea la mejor información disponible sobre el uso prehospitalario de fajas pélvicas.

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