Progresión en el adiestramiento: gatear, andar, correr.

Progresión en el adiestramiento: gatear, andar, correr.
El desarrollo motor del niño comprende diferentes fases a lo largo de las cuales el niño aprende a gatear, para a continuación andar y posteriormente correr. No es posible que un niño aprenda a correr sin antes aprender a andar, ni andar sin antes gatear. Hay niños que invierten más o menos tiempo gateando antes de empezar a andar, pero necesariamente gatean antes de andar. Estas tres fases constituyen una progresión en el desarrollo motor del niño. Sin embargo, esta progresión no es exclusiva del aprendizaje sino extensiva además a la enseñanza de cualquier aspecto o materia, y constituye uno de los principios básicos tanto del aprendizaje como de la enseñanza, es decir, se enseña y se aprende paso a paso. Por ello, para que resulte eficaz, toda metodología de enseñanza exige una progresión en el desarrollo de los contenidos, logrando así que el alumno llegue a desenvolverse con soltura en la materia. Se me ocurren múltiples ejemplos que ponen de manifiesto la necesidad de dicha progresión. Por ejemplo, la carrera de un cirujano empieza en la Universidad estudiando el funcionamiento del cuerpo humano y su anatomía (gatear); posteriormente aprende las diferentes técnicas quirúrgicas, las practica e incluso pasa algún tiempo como interno en un hospital una vez finaliza sus estudios universitarios (andar); cuando ya dispone de la suficiente soltura pasa a realizar por sí mismo operaciones quirúrgicas completas (correr); nadie se convierte en ciruja
Has alcanzado el límite de 1 artículo diario gratis. Para continuar leyendo sin límite, ¡suscríbete! ─por solo 15€ al año─. ¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí.