
Siempre nos ha gustado eso de llamarlo «combate con armas de fuego», en lugar de «tiro» con un sin fin de adjetivos de lo más variado ─muchas veces estupideces─: tiro tal, tiro cual, tiro pascual, etc., ¿es absurdo o necesario contar con infinitas denominaciones o tipos de tiro para hablar muchas veces de lo mismo? Lo sentimos, pero preferimos llamarlo simplemente combate con armas de fuego, una denominación que aprendimos del difunto Pat Rogers, que lo llamaba «gunfighting» ─en inglés─. Porque combatir con un arma de fuego no consiste simplemente en disparar, aunque implique disparar llegado el caso.
También es cierto que al hablar de tiro táctico, tiro práctico (IPSC, USPSA, etc.), tiro defensivo, se está queriendo decir algo así como la aplicación del tiro a una situación, que podría llegar a ser un combate. Evidentemente, todo lo que sea batir blancos rápido y con precisión, tiene su utilidad en combate. Si se interpreta en sentido contrario, no ser capaz de ello implica ser un inútil en combate.
Puede parecer una tontería, pero tiene su importancia saber que combatir no es solo disparar. De esta forma, podremos prepararnos mejor para la realidad del combate con armas de fuego, que es de lo que se trata. Lo curioso es que hay veces en las que nos centramos demasiado en otros aspectos del combate con armas de fuego ─como pueden ser las tácticas de pequeña unidad o el CQB─ y no le prestamos atención al «disparar». Esto sucede cuando se desprecia la necesidad de darle al blanco, como exigencia imprescindible para tener éxito en un combate con armas de fuego y se utiliza como excusa todo lo relacionado con el estrés, por ejemplo, cuando «lo primero y más importante es darle al blanco». Viene siendo como querer correr, sin saber andar.
Para practicar el combate….me temo que hay que tener experiencia en combate. Se pueden simular situaciones reales, pero nunca será lo mismo que la experiencia en combate, es más, quizás lo más difícil llegado el caso es , una vez practicado a dar en el blanco, es el asumir lo que implica hacer fuego contra una persona, con todo lo que viene detrás, tanto judicial como moralmente. En el caso de las FFCC de seguridad, toda la vida se ha pretendido ayudar a alguien y cuando se está con el dilema de disparar…es lo contrario a lo que has hecho toda tu vida…quizás sea lo más difícil ante lo que te enfrentes…en lo que te pasará por tu cabeza en ese segundo vital. Si están abriendo fuego contra ti o un tercero no, pero ante la mínima posibilidad de resolverlo sin disparar….entrarán las dudas.