La verdad sobre longitud de cañón, velocidad en boca y precisión. Por Josh Wayner.

Hay muchos mitos y leyendas en torno al mundo del tiro que se van aclarando a medida que vamos teniendo más información. Algunos se refieren a aspectos balísticos como la influencia de la longitud del cañón en la precisión del arma, de forma que no es extraño pensar erróneamente que mayor longitud implica mayor precisión. El caso es que en ocasiones los datos empíricos obtenidos en pruebas de tiro permiten comprobarlo, como sucede con este artículo.


La verdad sobre longitud de cañón, velocidad en boca y precisión

Por Josh Wayner, traducido por Jorge Tierno Rey

Traducido con la autorización de Robert Farago (fundador y director del blog The Truth About Guns) de su original en inglés The Truth About Barrel Length, Muzzle Velocity and Accuracy, por Josh Wayner, publicado el 1 de octubre de 2013.

Josh Wayner ha tenido a bien comprobar por sí mismo lo que todo el mundo «sabe» en cuanto a longitud de cañón, velocidad y precisión. Según los resultados de sus pruebas, el saber popular no resulta tan sabio cuando se trata de balística según el cañón sea más largo o más corto. Por eso la pregunta es, si te compras un fusil y te decides por un cañón corto, ¿vas aguantar todo lo que hay que oír sobre los problemas balísticos de un cañón corto?

Sinopsis.

En este documento se recogen los resultados de un estudio científico independiente que ha sido llevado a cabo en el oeste de Michigan (EE.UU.). Dicho estudio abarca los malentendidos existentes respecto a los conceptos relacionados con longitud de cañón, velocidad en boca de fuego y precisión de un fusil.

Elementos del estudio.

Este estudio fue llevado a cabo en base a un conjunto de estándares que no se ajustan necesariamente a todo tipo de armas de fuego. La combinación de arma y munición utilizada en este estudio fue cuidadosamente seleccionada y analizada para garantizar los mejores resultados posibles. El estudio se llevó a cabo en virtud de lo que el autor y sus compañeros de investigación consideraron los materiales y métodos disponibles más precisos según los comentarios de expertos y otros estudios existentes.

La plataforma de tiro utilizada para el estudio consistió en un cañón de precisión Shilen que empezó con una longitud de 26 pulgadas (66cm) y terminó con 13,5 pulgadas (34cm) tras irse recortando. La recámara del cañón cumplía con las especificaciones estándar del SAAMI para el calibre .308 Winchester y el paso de estrías del cañón era de 1:10 a dextrógiro. La munición utilizada en las pruebas fue de varios tipos, todos los cuales eran de lotes correlativos. Para cada distancia de disparo se utilizó munición recargada ajustando la bala y la cantidad de pólvora utilizadas para tratar de sacarle el máximo provecho a la longitud de cañón correspondiente. En el estudio se presentan libremente los datos de recarga utilizados, que representan las capacidades del sistema de armas cuando se dispara munición recargada perfectamente ajustada.

Para las pruebas, el cañón se montó con un cajón de mecanismos de competición Savage de acción corta sobre un chasis Scally Hill Systems MK4 Mod7 de culata plegable. Durante las pruebas se midieron las tres variables al mismo tiempo en las condiciones más parecidas que fue posible. Las pruebas se realizaron en los clubes de tiro Southkent Sportsman y Chick-Owa Sportsman, en Dorr y Zeeland, respectivamente, en Michigan (EE.UU.). Los disparos se realizaron a una distancia de 100 yardas (91 metros) como mínimo y de 540 yardas (494 metros) como máximo. La prueba informal «de campo» se llevó a cabo en una finca privada sobre blancos con las debidas garantías de seguridad a una distancia de 900 yardas (823 metros), medida con precisión por satélite mediante Google Earth.

Las condiciones ambientales se encontraron de media en 70-75 grados Fahrenheit (21-24 grados Celsius) con un 40-50% de humedad a una altitud media de 670 pies (204 metros).  El tiro se realizó con un visor SWFA Super Sniper (SS) de 16 aumentos, de sobra conocido por su resistencia y robustez. Los valores de la velocidad del proyectil se obtuvieron extrapolando los resultados de las mediciones realizadas con un cronógrafo. El tamaño de las agrupaciones de impactos se midió con un micrómetro. Para medir la precisión se utilizaron agrupaciones de cinco impactos. Los disparos se realizaron sobre blancos estándar de IPSC tipo silueta a todas las distancias de tiro.

Este estudio no entra a valorar los efectos terminales del proyectil, su derivación y tasa de caída, su eficacia en combate, los aspectos éticos de su uso ni otras cuestiones político-legales.

La verdad sobre longitud de cañón, velocidad en boca y precisión Por Josh Wayner, traducido por Jorge Tierno Rey

Conclusiones.

Este apartado se incluye a modo de resumen para responder a las creencias populares respecto a longitud de cañón, velocidad en boca y precisión. Las conclusiones se encuentran respaldadas por los resultados que se reflejan más abajo, obtenidos en las pruebas de tiro.

Explicación sobre Longitud de Cañón.

Creencia popular: dícese que para lograr una mayor precisión al disparar a largas distancias es necesario utilizar un cañón largo.

Realidad: la longitud de cañón no fue un factor determinante en cuanto a precisión en ninguna de las pruebas de tiro que se realizaron. A una distancia de entre 100 y 540 yardas (91 y 494 metros) no hubo una diferencia de precisión apreciable entre varias longitudes de cañón. Este mismo resultado se repitió con todas las longitudes de cañón en el tiro a distancias no conocidas de hasta 900 yardas (823 metros). El uso de un cañón corto no supuso un inconveniente en ningún momento de las pruebas siempre que se aplicaran los principios básicos del tiro y los datos de tiro adecuados.

Explicación sobre Velocidad en Boca.

Creencia popular: ahora que ya sabemos que la precisión viene a ser más o menos la misma independientemente del largo de cañón, dícese que en los fusiles de cañón corto el proyectil pierde demasiada velocidad como para resultar eficaz a distancias largas.

Realidad: este factor supone un arma de doble filo. El cañón de 13,5 pulgadas (34 centímetros) de longitud utilizado en las pruebas de tiro podía propulsar un proyectil Hornady TAP de 168 grains (10,9 gramos) a una media de velocidad de 2.390 pies por segundo (728 metros por segundo), la cual no es nada lenta. Eso supone una disminución de únicamente unos 315 pies por segundo (96 metros por segundo) respecto al cañón de 26 pulgadas (66 centímetros) de longitud [una pérdida de 25,2 pies por segundo (7,7 metros por segundo) por cada pulgada (2,5 centímetros) menos de longitud de cañón], y les da la razón a todos esos investigadores que fueron los primeros en defender este hecho en múltiples discusiones al respecto. No se observó ninguna diferencia apreciable en cuanto a precisión a ninguna de las distancias de tiro. Existe un inconveniente al disparar a distancias más largas con velocidades en boca más reducidas, y es que la susceptibilidad del proyectil frente al viento aumenta a medida que aumenta la distancia. No obstante, el aumento en la desviación del proyectil no supone el fin del mundo y se puede compensar fácilmente si se realizan los cálculos adecuados.

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