Eric Hartmann, un piloto alemán de aviones de combate durante la 2ª Guerra Mundial, atribuyó sus 352 victorias aéreas al proceso de cuatro pasos – Ver, Decidir, Atacar y Romper. Esta secuencia le permitía localizar al enemigo, decidir un plan de acción, iniciar su ataque y a continuación separarse para reevaluar. El Coronel John Boyd, un piloto estadounidense que sirvió durante la Guerra de Corea, desarrolló el Ciclo OODA – Observar, Orientar, Decidir y Actuar. Yo normalmente utilizo el acrónimo ACT –Analizar la situación, Crear un plan y Tomar acción. Independientemente de cómo lo enuncies tu trabajo consiste en localizar la fuente de problemas lo antes posible, evaluar la situación, decidir cómo responder y lo más rápido posible aplicar acciones correctivas.
El mayor problema que experimenta la mayoría de la gente ante situaciones de estrés radica en la parte correspondiente a la toma de decisiones del proceso. Puedes adiestrarte para mantener la conciencia de tu entorno, observando qué sucede a tu alrededor; cuanto antes identifiques posibles problemas antes puedes empezar a tomar decisiones. Por ejemplo, localizas un potencial problema y violentamente aplicar evitación y escape. Se vence negándole a la amenaza cualquier posibilidad para iniciar siquiera su ataque. El adiestramiento y la práctica facilitan las variadas respuestas que pueden ser necesarias, tales como crear distancia, proferir órdenes verbales, aprovechar una cubierta y si fuera necesario disparar con precisión. Pero antes que puedas aplicar cualquiera de estas técnicas tienes que decidir cómo responer.
Resulta vital llegar de forma oportuna a una solución a tu problema. Normalmente no dispondrás de mucho tiempo para barajar tus opciones pero si cuentas con un adiestramiento y práctica que te proporcionen un marco de referencia en el que basar tu respuesta no necesitarás mucho tiempo. Según Gladwell, en su libro “Blink”, el “inconsciente adaptativo” – un superordenador que procesa rápidamente mucha de la información que necesitamos en nuestra vida diaria para funcionar – se puede desarrollar y controlar, permitiéndonos tomar decisiones en décimas de segundo, incluso bajo estrés, que “pueden resultar totalmente tan acertadas como las decisiones tomadas cautelosa y deliberadamente”.
Este es el mismo proceso mental que Bill Jordan discute en “No Second Place Winner” [Sólo gana el primero]. “Casi invariablemente un hombre, siempre y cuando no disponga de demasiado tiempo para pensar”, afirmar Jordan, “hará automáticamente aquello para lo que ha sido adiestrado”. Pero ten presente que siempre hay excepciones. Como también menciona Jordan, “a veces la acción correcta parece ir contra toda lógica y el hombre inteligente sigue su intuición y vive”.
Comentarios recientes