La munición frangible y su eficacia para el uso de servicio/defensa propia. Por Dr. Gary K. Roberts.

Para mi se trata de algo especialmente desconocido, que me suena solo de oídas y que no he disparado nunca. Para otros será más habitual, porque este tipo de munición se convierte en algunas ocasiones en una necesidad por motivos de seguridad. Me refiero a la munición frangible. El Diccionario de la Real Academia Española define el término frangible como «capaz de quebrarse o partirse».

Tratándose de un tema tan desconocido para mi, no me atrevo a realizar conjeturas al respecto, así que simplemente te traigo una traducción de un artículo del Dr. Gary K. Roberts que creo que puede resultar interesante porque desvela algunos datos que quizás no conozcas sobre la munición frangible.


23 de agosto de 2011

Parece existir bastante confusión respecto a los efectos terminales de la munición «frangible» y su eficacia para el uso de servicio/defensa propia.

La primera cuestión es definir qué se quiere decir exactamente por munición «frangible». Los proyectiles frangibles están específicamente diseñados para descomponerse en partículas, como un polvo fino, al impactar sobre superficies duras ─normalmente blancos metálicos─ y generalmente se clasifican en dos categorías: munición de entrenamiento y munición de rebote reducido y penetración limitada [Reduced Ricochet Limited Penetration (RRLP o R2LP)]. Es importante destacar que aunque la munición frangible se desintegra de forma ideal contra un blanco metálico duro, NO quiere decir que vaya a hacerlo así frente a materiales menos densos, entre los que se incluyen los tejidos blandos.

Desde la Segunda Guerra Mundial han estado disponibles varios tipos de munición frangible de entrenamiento. La munición frangible de entrenamiento permite realizar con seguridad ejercicios de entrenamiento a corta distancia cuando se utilizan blancos metálicos, reduce el peligro de la penetración de tabiques en el interior de casas de tiro [shoot house] que utilizan atrapabalas metálicos y puede suponer una menor contaminación por plomo, ya que la mayoría de proyectiles frangibles no contienen plomo. Generalmente la munición frangible de entrenamiento no resulta tan fiable ─funcionalmente─, o precisa, como la munición de servicio. En las pruebas realizadas, la munición frangible Greenshield en calibre 9 mm, con proyectiles de 87 grains (5,6 gramos) y una velocidad en boca de casi 490 m/s (1600 pies por segundo), era capaz de perforar totalmente blindaje blando [soft armor], pero se desmenuzaba completamente al impactar contra una plancha de acero de 5 mm de espesor, sin que esta mostrara daño visible alguno. Al disparar contra una pared de hormigón ocasionó un agujero de 7,5 cm (3 pulgadas) de profundidad, pero en tejido blando actuó como un proyectil blindado (FMJ) de 9 mm, sin deformación o fragmentación, y con una penetración de 56-61 cm (22-24 pulgadas). Asimismo, la munición frangible de entrenamiento Federal en calibre .223, con proyectiles de 42 grains (2,7 gramos), se fragmentó totalmente al impactar sobre acero y penetró fácilmente blindaje personal blando [soft armor], pero en tejido blando provocó heridas de no mayor gravedad que las vistas de manos de un proyectil en calibre .22 LR sin deformación.

La munición de rebote reducido y penetración limitada [Reduced Ricochet Limited Penetration] está habitualmente orientada a su uso en operaciones de combate cercano [Close Quarters Combat (CQB)], en las que se requiere un potencial de rebote y penetración significativamente reducidos y limitados en torno a los mamparos de un buque o tuberías industriales, para reducir el riesgo por el que pudieran sufrir daños personas inocentes o fuerzas propias, así como para reducir el riesgo de vertido de sustancias peligrosas. Por ejemplo, para su pretendido papel específico, la munición de rebote reducido y penetración limitada (R2LP) Mk255 Mod 0 (AA17) de la casa Black Hills en calibre 5,56 mm, con proyectiles de 62 grains (4 gramos), ofrece un buen rendimiento terminal ante tejido blando sin barreras intermedias, a la par del de otra munición militar en calibre 5,56 mm, pero no resulta adecuada para su uso general en CQB o guerra terrestre debido a sus dificultades para atravesar cristal y otras barreras intermedias habituales.

La munición RRLP puede resultar beneficiosa para el personal que realiza visita y registro de buques [Visit, Board, Search, and Seizure (VBSS)], operaciones sobre plataformas de gas y petróleo [Gas and Oil Platform (GOPLAN)] y misiones in extremis en entornos marítimos o complejos industriales con sustancias peligrosas. Además, el uso de munición frangible de entrenamiento constituye una importante consideración de seguridad a tener en cuenta para ejercicios a corta distancia en los que se utilicen blancos metálicos reactivos. Por otra parte, ¡la munición frangible de entrenamiento NUNCA supone una buena opción para su uso de servicio/defensa propia! Aquel que recomiende munición frangible de entrenamiento para servicio/defensa propia, o es que está sumamente malinformado, o es que ignorantemente se dedica a repetir un engañoso mito en el mundo de las armas y ha de ser descartado como una fuente de información válida.


Esto parece aclarar ciertos mitos respecto a la munición frangible y pone de manifiesto la importancia que puede suponer disponer de este tipo de munición para entrenamiento y para misiones en determinados entornos. Supongo que este tipo de munición no resultará barata, y si ya escasea la munición estándar, como para disponer de una más cara.

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